sábado, 4 de abril de 2020

COMUNIDAD NATIVA DE NUEVA ALIANZA CIERRA LA BOCA DEL RÍO URITUYACU en tiempos de coronavirus


Para Gilter Yuyarima y Sonia Caritimari, Animadores Cristianos.

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas
Parroquia Inmaculada - Iquitos

El dispositivo que se ha montado en los principales puertos de Iquitos para que no naveguen botes, que nos creímos los primeros días, ha terminado por ser permeable. Reconocemos que es difícil cerrar los ríos. Un compañero de Indiana nos dice que hace cuatro días atrás llegó un bote desde Iquitos. Antes de ayer Leonardo Tello señala en su fb que la carretera con Nauta es un coladero porque llegan hasta gaseosas. [¿Son necesarias las gaseosas en este tiempo?]. De igual manera con el puerto. Unos Animadores Cristianos de la Comunidad Nativa de Nueva Alianza, en la boca del río Urituyacu, nos envían una foto cerrando el paso de entrada en dicho río, situado en el distrito de Urarinas, provincia y región Loreto.

© Manolo Berjón 2013, Comunidad de Nueva Alianza

Gilter y Sonia han venido insistiendo, desde el comienzo de la cuarentena, a la comunidad y a sus autoridades, que tenían que cerrar el río. El jueves pasado han llevado a cabo el cierre. Han demorado todo este tiempo en convencer a la comunidad. Entre otras cosas, por falta de comunicación pertinente por parte del Estado, uno de los talones de Aquiles de esta pandemia en la panamazonía y más allá. En este tiempo han entrado, al menos, 5 botes al río Urituyacu. ¿Habrán llevado el coronavirus? No lo sabemos, habrá que esperar. Aunque bien haría el Ministerio de Salud de estar alerta.

© Gilter Yuyarima abril 2020, boca del río Urituyacu cortado con soga de red, comunidad de Nueva Alianza



© Manolo Berjón 2013, comunidad de Nueva Alianza


Cortar la entrada del Urituyacu no es una decisión fácil. Significa que las comunidades de dentro se quedan sin ningún tipo de suministro. Cosas tan triviales como adquirir fósforo, pilas, cartuchos…, o vender algo de caza o incluso gallina… se ven truncadas. Sin embargo, en ocasiones excepcionales como esta lo amerita.

Nueva Alianza es una comunidad muy compleja, con familias que se han asentado provenientes de muchos lugares, incluidos comerciantes. Se dedican tradicionalmente a la pesca y a la chacra. Pero, al estar situada en la boca del Urituyacu, ha crecido mucho en los últimos 20 años. Es uno de los puntos donde se reparte el Programa Juntos y Pensión 65. También es un lugar de abastecimiento de las familias que viven en el interior del Urituyacu: unas 15 comunidades [porque hay mucho movimiento y no es tan fácil precisar cuántas comunidades hay en este momento]. Un lugar donde se han asentado muchos comerciantes.

En el Urituyacu habitan los pueblos indígenas kukama, urarina y omurano. Estos últimos son muy pocos, y están mezclados con los urarina, pero fueron los habitantes ancestrales de este río. Cortar la entrada significa protegerles. La decisión que ha tomado la comunidad de Nueva Alianza, si es que no está ya el coronavirus dentro, les protegerá. Al menos, durante un tiempo. Nuestra mayor preocupación vendrá cuando se levante el confinamiento y comiencen los movimientos por todos los ríos de la Amazonía. Nos parece que puede ser el momento de mayor peligro para los pueblos indígenas. Además, Ecuador no puede contener la pandemia, especialmente en Guayaquil. Y Brasil no está haciendo lo suficiente. Bolsonaro, que es un peligro público, haría un bien a la humanidad si se retirase.

© Manolo Berjón 2013, Sonia Caritimari

Esta apresurada nota quiere agradecer el esfuerzo incansable de Gilter Yuyarima y Sonia Caritimari, con quienes hemos aprendido muchas cosas del pueblo kukama. Con ellos hemos compartido viajes, comidas, conversaciones, risas y dificultades. En muchas oportunidades nos han preguntado qué sentido tiene visitar una comunidad pequeña. Nuestra terca respuesta: la iglesia no se puede medir por el impacto que se ve. La iglesia tiene que acompañar, cuidar, aprender, señalar caminos, caminar con la gente, escuchar, volver a escuchar y perder el tiempo porque sólo perdiendo el tiempo podemos encontrarnos con el Misterio.

© Manolo Berjón 2013, Gilter Yuyarima

Hemos visitado “comunidades” con solo tres casas. Hemos visitado comunidades más grandes donde solo nos reuníamos con 5 personas. Algunos nos decían: pierden el tiempo. Tal vez. Pero la pareja de Animadores Cristianos Gilter y Sonia, Sonia y Gilter, han sido el impulso para cerrar la boca del Urituyacu. Perú no se lo agradecerá, pero los pueblos indígenas del interior del Urituyacu, y las personas conscientes saben que han realizado un hecho histórico. Ojalá no haya entrado el coronavirus todavía y se pueda frenar.

Aquellos que dicen que la Iglesia no hace nada, harían bien en conocer personas como Gilter y Sonia, Sonia y Gilter. ¿Qué hacen los Animadores Cristianos? Rezar… y practicar lo que rezan. O al revés: practicar y rezar lo que practican. Bueno, ya nos entienden. Esta es la iglesia de la selva, la iglesia que salió del Sínodo Panamazónico. Una iglesia que es Cuerpo de Cristo. Una iglesia que se preocupa de los cuerpos más vulnerables e indefensos. Sonia y Gilter, Gilter y Sonia…

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