lunes, 12 de febrero de 2018

EL IMPERIO EN DOS DICCIONARIOS KUKAMA

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas


Vivimos inmersos en el mundo, no somos ángeles ni estrellas. Formamos parte de nuestra sociedad y somos modelados por ella, al tiempo que también tenemos capacidad para modificarla (unos más que otros, por supuesto). Por mucho que nos empeñemos en ser críticos, y apelamos a la crítica como capacidad de discernimiento, siempre se nos cuelan, queramos o no, algunos sapos. A todos, también a estos escribientes, que no pretenden, ni pueden, estar exentos de ideología.



Tenemos dos excelentes diccionarios en kukama.
- 
         ESPINOSA, Lucas (1989), Breve diccionario analítico castellano-tupí del Perú. Sección Cocama, Ediciones CETA, Iquitos.

-          VALLEJOS YOPÁN, Rosa & AMÍAS MURAYARI, Rosa (2015), Diccionario kukama-kukamiria * castellano, AIDESEP/ISEPL-FORMABIAP, Iquitos.



Lucas Julián Espinosa Pérez fue un sacerdote agustino español (1895 – 1975) que llegó de misionero a la selva peruana en 1920 y regresó a España en setiembre de 1934, permaneciendo en la península hasta febrero de 1936. En marzo de 1936 regresa a Iquitos. El 20 de julio de 1938 fue expulsado por el gobierno peruano junto a otros dos compañeros más. Gran parte del tiempo que pasó en la selva lo dedicó al pueblo kukama, siendo el párroco más insigne de todos los que han pasado por la ciudad de Nauta. Murió en Bilbao el 28 de febrero de 1975.

El diccionario al que hacemos referencia se publicó después de su muerte, pero el material recogido pertenece, básicamente, a las décadas de 1920-1930. Es el primer diccionario kukama-castellano del que tenemos conocimiento. El autor era autodidacta y es fruto de su labor como misionero. La debilidad de este diccionario consiste en utilizar las categorías propias de la gramática greco-latina, fruto de la formación sacerdotal de la época, para comprender el idioma kukama. Siendo conscientes de este sesgo, su diccionario continúa siendo de gran utilidad. En las décadas de 1920-1930 el idioma kukama estaba plenamente vigente.

El segundo diccionario es una coautoría entre Rosa Vallejos Yopán, una lingüista peruana afincada en USA, en la universidad de Nuevo Mexico, y una indígena kukama de la comunidad de Dos de Mayo en el distrito de Nauta. Ambas han colaborado con FORMABIAP (Programa de Formación de Maestros Bilingues de la Amazonía Peruana), un organismo dependiente de AIDESEP (Asociación Indígena de la Selva Peruana) en colaboración con el ISEP (Instituto Superior de Educación Pública de Loreto). Es el primer diccionario elaborado con los criterios propios de la lingüística moderna. Este es su gran acierto y, sin duda, una contribución de gran valor para el pueblo kukama. Una herramienta con un gran potencial intercultural, en un país que está necesitado de la misma.

El primer diccionario está organizado en castellano. Una primera reflexión apunta a la utilización de hispanohablantes interesados en el idioma kukama. Es pensado como un clásico instrumento para la evangelización. El segundo diccionario, en cambio, está organizado en kukama, en un momento en que el idioma kukama ha pasado a ser una lengua minoritaria, incluso en los propios kukama. La revitalización del idioma kukama es uno de sus objetivos. Está pensado para todo público, pero fundamentalmente se beneficiarán del mismo los alumnos del FORMABIAP en su vertiente kukama.

Es fácil de percibir la ideología detrás del diccionario de Lucas Espinosa: la evangelización del pueblo kukama. Eso no le resta valor. A nuestro parecer, redimensiona el diccionario en su contexto. En cambio, el segundo diccionario es más difícil de percibir la ideología, porque pertenece a los tiempos actuales, en los cuales también nosotros estamos inmersos. Y no es tan sencillo detectar la ideología que hay detrás. Sin embargo, buscaremos un ejemplo para demostrar nuestra pretensión.

Emete: haber, existir. Emete tsa yawara uyaruntsuri. ‘Yo tuve un perro bravo’. (Lit. Existía mi perro, era bravo).

‘Emete’, en kukama, no está unido a la posesión. Sin embargo, en la traducción aparece el verbo ‘tener’, que para los idiomas europeos, también en inglés, está vinculado a la posesión.

Para ser justos habría que estudiar el término kukama ‘yara’, dueño. Este tema del ‘dominio’ es uno de los grandes aportes de los pueblos amazónicos. En kukama, ‘yara’ puede significar ‘hacer X’, si es sufijo de un nombre, o ‘dueño de X’ si está separado. ‘Yara’ es la forma tradicional de expresar el dominio, que posee características propias en la amazonía y difiere del concepto de posesión de los idiomas europeos en época capitalista. En un artículo más académico, que esperamos publicar próximamente, distinguimos entre ‘dueño’ y ‘propietario’.

De acá concluimos que la posesión, una experiencia fundamental en el capitalismo y su versión materialista, se cuela a la hora de traducir una experiencia del mundo indígena en los idiomas europeos. La colonialidad del saber hace su trabajo. Si no se extrema el cuidado, puede invadir los idiomas indígenas con esta nueva ideología.

Dicho de otra manera, si el diccionario de Lucas Espinosa peca de pensar el idioma kukama bajo las categorías de la gramática greco-latina, el diccionario de Rosa Vallejos y Rosa Amías no puede sortear la presión capitalista de la posesión. El diccionario de Espinosa cae bajo las garras del imperio español con su modelo de gramática greco-latina y el diccionario de Rosa Vallejos y Rosa Amías bajo la globalización actual, con sabor a imperio americano.

La interculturalidad no es, principalmente, estética. Aunque la estética tenga su parte. Vemos en el ejemplo anterior la dificultad de una práctica intercultural porque hay problemas de fondo que pueden pasarnos desapercibidos. La contemporaneidad nos puede hacer ciegos a determinados sesgos. Eso no es algo necesariamente negativo, es la condición humana en sí misma. Lo cual no excluye que permanezcamos lo más atentos posible a los condicionamientos a los que todos estamos expuestos.

Nos ha sido de gran utilidad:
-          HÖRL, B.C. (2015), Possession and Personhood. Effects of ontological differences on linguistic possessive constructions. A thesis submitted in partial fulfilment of the degree of MA Language and Communication, Leiden University Centre for Linguistic, Universiteit Leiden, en https://openaccess.leidenuniv.nl/bitstream/handle/1887/35010/MA_thesis_hoerl-FINAL.pdf?sequence=1


martes, 23 de enero de 2018

“CAZADORES CON PERRO”. Una nota sobre la visita del papa Francisco a Puerto Maldonado

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas

El esplendor, la luminosidad, el sonido, el tacto… de los cuerpos en la Amazonía invitan a mirar más allá de lo visible. Porque lo visible no es todo lo que existe. La realidad es mucho más amplia, compleja y creativa que lo que se puede observar o se puede reproducir en una cámara. Pero no vayamos tan lejos y enfoquémonos en la visita de Francisco. De los tres lugares que recorrió el más importante, al menos para nosotros, ha sido Puerto Maldonado. Tuvimos la suerte de estar presentes. No queremos hacer una crónica de lo que ya han contado otros, ni de los discursos del Papa, ampliamente difundidos. Nuestro aporte versará sobre lo vivido con los pueblos indígenas en este evento. Participamos con una delegación de 6 indígenas urbanos de Masusa (puerto fluvial de Iquitos), dentro de un grupo de 44 personas pertenecientes al Vicariato Apostólico de Iquitos. El grueso del grupo era kukama, pero también había tres soldados provenientes de la capellanía militar: dos pertenecientes al pueblo matsés y uno al pueblo kichwa del Napo.




Durante dos meses nos habíamos preparado con un pequeño grupo de indígenas urbanos de la parroquia La Inmaculada en Iquitos. Éramos conscientes que lo visual iba a jugar un rol preponderante, por eso conversamos en muchas oportunidades que la vestimenta y los diseños corporales, siendo muy importantes, no sirven para identificar a los indígenas urbanos. Es más, puede ser un obstáculo para fijarse en ellos e invisibilizarlos. El primado occidental de la visión puede restar importancia a lo auditivo. Si la Iglesia quiere acompañar a los pueblos indígenas, lo auditivo debe ocupar un rol preponderante. Siempre que tengamos en cuenta que los sentidos están conectados unos a otros en una experiencia global.

Un ejemplo. Varios pueblos indígenas vinieron ataviados con su vestimenta tradicional, así fue cursado en la invitación. El grupo kukama que acompañamos los denominaron los “uniformados”. La vistosidad de las ropas y decoraciones corporales se llevaron las cámaras, también las nuestras. Sin embargo, nos parece que no se ha percibido con tanta intensidad los sonidos que algunos de estos grupos, incluidos en la delegación brasileña, expresaban durante la visita de Francisco. Cuando los demás aplaudíamos, ellos hacían un sonido que rápidamente nos llamó la atención. Nuestra primera reacción fue preguntar a los indígenas urbanos varones. Uno de ascendencia shiwilu y otro kichwa de Lamas nos respondieron: “así se llama a los perros cuando se va de caza”. Estábamos en la pista correcta. Posteriormente fuimos a preguntar a nuestros amigos kukama. Y nos confirmaron lo mismo: “nosotros hacemos ese sonido cuando vamos a cazar con perro, para que la presa pierda su rastro y se desoriente y para que el perro consiga encontrar y agarrar a la presa”. Sólo que nosotros utilizamos otros tonos. Interesante, muy interesante.

Evidentemente, nos falta saber lo que piensa el pueblo indígena que protagonizaba ese sonido. Pero eso lo dejamos a las personas de esos pueblos y de quienes les acompañan. A nosotros nos parece importante señalar lo que opinan otros pueblos indígenas, presentes en el evento, de esos sonidos de parte de la delegación brasileña. Nos parece que la diversidad reinante en el evento solo se puede percibir con múltiples acercamientos. [Los pueblos andinos presentes también hacían sonar sus caracolas, “pututu”].

Inmediatamente nos surgió la pregunta. ¿Por qué utilizar estos sonidos del mundo de la caza en la visita del papa Francisco? Para poder responder es conveniente saber que en el coliseo estaba presente el papa Francisco, unos 3000 indígenas y el presidente de la república: Pedro Pablo Kuczynski. La interpretación que vamos a transcribir es la que nos contó Ribelino Ricopa, un excelente amigo nuestro, integrante de la delegación kukama. No tiene por qué coincidir con otras interpretaciones, pero nos parece digna de ser tenida en cuenta. Parte de la convicción que los indígenas son los “dueños”: un concepto clave en la amazonía indígena. El presidente Kuczynski es la presa y el papa Francisco el perro. Cuando Francisco daba su discurso y la multitud aplaudía, algunas personas de la delegación brasileña reproducían ese sonido del que estamos hablando, y los indígenas andinos hacían sonar su caracola [“pututu”]. Ribelino interpreta que los “dueños” [los indígenas] estaban haciendo olvidar al presidente Kuczynski [la presa] sus planes, su camino trazado, su proyecto político en la Amazonía. Este sonido trata de sacarle de su camino y de esta manera atender a la población indígena. Asimismo, este mismo sonido sirve para orientar al papa [el perro] y animarle a que encuentre la presa.

Cuando la gente aplaudía, gritaba, hacía sonar la caracola, el presidente Kuczynski giraba la cabeza y miraba a la población. Ribelino considera estos gestos presidenciales como una forma de “estar noqueado”, “desorientado”. Lo interesante de esta interpretación es que utiliza un esquema netamente indígena donde ellos mismos se consideran “dueños”. El tiempo dirá si el discurso del papa va a cambiar de ruta al presidente Kuczynski. Ciertamente, esta interpretación merecería mayor explicación. Diversos pueblos indígenas se ven a sí mismos como predadores [jíbaros…] o como presas [urarina…], o una mezcla de predadores y presas [shawi, kukama…].

Para concluir, regresamos a lo visual. Los diseños corporales y las vestimentas típicas son altamente expresivas. En cada línea, en cada diseño, en el conjunto de los mismos, están contenidas narraciones y mitos que sobrepasan lo estético, conectando el mundo visual con el auditivo, kinestésico…, vinculándolos a la cosmología. No se trata de rechazar lo visual, sino de evitar reducirlo a lo puramente visual, dado que los indígenas amazónicos poseen un pensamiento holístico. Lo cierto es que cada persona leemos los acontecimientos conforme a nuestra propia cultura y muchos de los diseños amazónicos que vimos permanecen opacos para nosotros, más allá del alto valor estético. Evidentemente, otras personas han podido percibir muchos más elementos que a nosotros se nos escapan.


P.D. 1: Francisco pide a los indígenas que ayuden a sus obispos, misioneros y misioneras, para que se hagan uno con los indígenas, y de esta manera dialogando entre todos podamos plasmar una Iglesia con rostro amazónico y una Iglesia con rostro indígena. Se trata de que adiestremos nuestros oídos a los sonidos producidos por el mundo indígena que no son audibles ni comprensibles a un oído netamente occidental.


P.D. 2: Poseer un perro en la Amazonía indígena es la posibilidad de cazar. Eso proporciona alimento para tu familia. Por tanto, un perro es altamente valorado. Cuando un perro es herido su dueño le trata con paciencia y cariño inusitado, por su alto valor familiar. El papa no es un perro, es un perro indígena que ayuda a proporcionar alimento para las familias indígenas. Un “perro de lujo” en todo caso.



P.D. 3: En un mito kukama el héroe cultural se muestra como un perro sarnoso que visita a diversas familias. Una de ellas le acoge y una de las hijas de la familia se ofrece para bañar al perro sarnoso que se convierte en un joven apuesto con quien se termina casando. En varias versiones este perro sarnoso es el propio Jesucristo.

viernes, 29 de diciembre de 2017

LOS “INIMAGINABLES” EN EL MOVIMIENTO INDÍGENA. Una nota previa a la llegada del Papa Francisco

Iquitos, 29 diciembre 2017

Manolo Berjón 
Miguel Angel Cadenas


El final de año es un tiempo propicio para hacer balances y resúmenes. Lo nuestro no va en esta línea, pero sí trazaremos una flecha de lo que nos parece más interesante del movimiento indígena actual. Para poder comprender el presente nos remontamos unos años atrás. Sin duda, las dos leyes indígenas internacionales tienen un rol preponderante: El Convenio 169 OIT (1989) y la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007).

Archivo Fotográfico: IIDS


Nos situamos en Perú. El año 2011, el Pueblo Achuar del Pastaza, representado en la FENAP (Federación de la Nación Achuar del Perú), inició un procedimiento administrativo, ante el Gobierno Regional de Loreto, para ser reconocido como tal y exigió la titulación de su territorio integral. Estas gestiones no dieron resultado. El 8 de abril de 2015 la FENAP interpone una acción de amparo contra el Gobierno Regional de Loreto, Perupetro S.A. y Ministerio de Cultura del Perú. El 20 de diciembre de 2017 el Segundo Juzgado Civil de Iquitos emite la Resolución número noventa y tres, donde se insta a proceder “a la titulación [del territorio integral] del Pueblo Achuar constituidos en la Federación del Pueblo Achuar”[1].

El 29 de junio de 2014, en la denominada “Declaración de Pucallpa”[2] se declara “el territorio integral ancestral de los pueblos indígenas, originarios y autónomos pano, arawak y otros”, asumiendo “la defensa del derecho a la vida plena de los pueblos indígenas, orientado a asegurar la intangibilidad y el respeto de los territorios ancestrales de los pueblos originarios”.
El 29 de noviembre de 2015 en la comunidad nativa de Soledad se decreta la Ordenanza N° 001-2015-GTANW_CCNN Soledad, rio Kanus, donde se establece el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis[3].

Estas tendencias nos parecen las más dinámicas del movimiento indígena actual en la Amazonía peruana. Eran inimaginables hace 30 años y ahora son realidades. Consideramos que abrirán nuevas puertas a otras organizaciones y federaciones indígenas. Se puede percibir claramente la utilización de las herramientas políticas y jurídicas necesarias para conseguir derechos ancestrales. Lejos de la violencia, estas organizaciones han utilizado la reglamentación en vigor para conseguir sus derechos. Estas tendencias, a nuestro parecer, modificarán el panorama político en Perú en los próximos años. Estaremos atentos a cómo se irán desarrollando.

El territorio y la autonomía son dos de los derechos reclamados por estos pueblos indígenas. Consideramos que tienen una gran relevancia en el momento actual los planteamientos que han llevado a estos pueblos indígenas a reclamar sus derechos. Sin embargo, nos parece que una parte importante de los pueblos indígenas habitan las ciudades. Acá entramos en un terreno difícil. La ciudad modifica las costumbres de sus habitantes. El manejo del tiempo y del espacio se transforman. Si a esto sumamos que hay generaciones enteras que habitan en la ciudad, es fácil de comprender que las demandas que sostienen serán diferentes.

Puede que el derecho al territorio, en estos indígenas urbanos, no sea central. Lo cual no impide que tengan otras demandas. El acceso a la salud, el transporte, el trabajo… serán nuevas realidades. Llegan a la ciudad buscando mejores condiciones de vida, que no siempre consiguen. Suelen realizar los trabajos más peligrosos, con peores horarios, las condiciones laborales más desventajosas y remuneraciones más pequeñas: cargueros en los puertos, vigilantes, motocarristas, cuidadoras de ancianos y niños, limpieza… Habitan en los espacios urbanos con menos servicios (agua, desagüe, recojo de basura…), los centros educativos, donde se matriculan sus hijos, tienen la peor infraestructura y la atención en salud refleja barreras culturales clave, como el manejo del cuerpo, donde una operación que corta el cuerpo o una transfusión de sangre se convierten en asuntos delicados que no siempre son comprendidos por los trabajadores de salud.

Ahora hablan el “castellano loretano” (en la ciudad de Iquitos, nos referimos), aunque las construcciones de la frase suelen reflejar construcciones en idiomas indígenas, las cosmologías son indígenas y los sueños continúan cumpliendo un rol preponderante. Tienen que vérselas con la discriminación y suelen hacer colas interminables para acceder a los servicios públicos. Son estos indígenas urbanos, si toman conciencia de su etnicidad, los que plantearán nuevos desafíos al Estado con derechos que hoy por hoy existen, pero no son reivindicados.

Dentro de poco llegará el papa Francisco al Perú y tendrá un encuentro con pueblos indígenas en Puerto Maldonado. Estaremos atentos a sus gestos y sus discursos. Nos encantaría que también hiciera referencia a los derechos de estos indígenas urbanos, que todavía permanecen "inimaginables" para muchas personas, pero que pueden llegar a convertirse en realidades.

martes, 7 de noviembre de 2017

UN DIÁLOGO SOBRE LA MISIÓN ENTRE COMPAÑEROS. Lo que nos ha provocado la excelente entrevista a Juan Bottasso

Cusco, 7 de noviembre de 2017

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas

Estimado Robert Carrasco, OMI.

Hemos leído atentamente la entrevista que le has hecho a Juan Bottasso [https://eltrocheronaporuna.blogspot.pe/2017/10/dialogos-con-p-juan-bottasso-sdb.html]. Qué duda cabe que es un gran salesiano y que ha ayudado muchísimo a la iglesia con su inteligencia. De igual manera, la editorial Abya Yala ha abierto ventanas muy importantes en la investigación y en la iglesia.

Sería muy tedioso referirnos a toda la entrevista. Como es natural, compartimos algunas cosas y otras no tanto. Vaya por delante nuestro reconocimiento al P. Bolla, a quien conocimos en una reunión en Lima y nos regaló el NT en achuar, a quien estamos muy agradecidos. No tenemos ninguna duda que fue un hombre de Dios y que su vida nos debe interpelar. Con nuestro reconocimiento al P. Bolla queremos hacerlo extensivo a toda una generación de misioneros y misioneras que han entregado su vida de manera ejemplar. Dios los habrá recogido en sus benditas manos y seguirá bendiciendo a los que viven.

Un pequeño grupo de Animadores Cristianos, Nauta 2008

Sin embargo, queremos llamar la atención sobre tres aspectos. No necesariamente son abordados igual en la entrevista, pero a nosotros nos parecen oportunos. Digamos que no es una contestación a la excelente entrevista, lejos de nosotros, sino que este comentario se insertaría mejor en lo que la entrevista ha provocado en nosotros. La manera que encontramos para mantener una conversación a la distancia.

1.       La intuición de no imponer nada continúa siendo válida. La claridad de no dirigir escuelas, parroquias… sigue teniendo una gran vigencia. Pero eso no evita que uno deje de ser occidental (en el caso de muchos misioneros, y en el de quienes esto escriben). Vivir como un indígena más, comer como ellos, vestir como ellos, habitar como ellos… puede estar muy bien, pero no por eso dejamos de ser occidentales. De vez en cuando nos vamos de vacaciones, somos capaces de comprender a los occidentales que llegan (petroleras…) y tenemos medicinas occidentales si es preciso... Ya con las reducciones aprendimos que hay cosas que se nos escapan, e incluso no somos conscientes de ellas, como las epidemias… Evidentemente, no podemos imputar las epidemias a los primeros jesuitas (alguno de los últimos jesuitas ya era consciente), porque no estaba en el acervo cultural de la época. Pero sería trágico que hoy no lo tuviéramos presente. Por otro lado, debemos haber aprendido que hay cosas de las que hoy no somos conscientes que más adelante resultarán evidentes. Esto no es necesariamente una crítica, pero sí que debemos aguzar la inteligencia. Nos gustaría señalar que hoy en día un gran número de indígenas habitan en ciudades, esto debe suponer un gran desafío para la iglesia. Lamentablemente la mayoría de los cristianos no somos conscientes de este desafío que nos presentan los indígenas urbanos, muchos de ellos cristianos.


2.       El modelo de Charles de Foucauld para la selva, siendo un gran santo, no nos parece adecuado. En 1971 se reunieron un grupo de antropólogos en Barbados para hacer un análisis de la situación de los pueblos indígenas. En su declaración solicitaron una “moratoria misionera”. En 1972, en Lusaka (Zambia), un grupo de teólogos africanos solicitó otra “moratoria de la ayuda financiera” y “la venida de misioneros occidentales” hacia África. Es evidente el trasfondo colonial que denuncian ambos grupos. Pero han pasado los años, ahora son los indígenas los que piden a los antropólogos que se conviertan, si se quieren salvar. El desarrollo de lo que se denomina ‘antropología del cristianismo’ está en pleno auge, con aportes interesantes también en la amazonía. Hemos pasado de denunciar una “misión colonial” a preguntarnos por los motivos por los cuales los indígenas se han hecho cristianos en las diversas denominaciones. No vale cualquier tipo de evangelización, no defendemos eso. Pero el simple testimonio no es suficiente. Vaya por delante que hacemos nuestras muchas de las críticas de los decoloniales.


3.       Es muy productiva la referencia que hacía el P. Bolla a la relación dueño-huésped. Ahora bien, esta relación no es estática. En una publicación en marcha nosotros teorizamos sobre la relación dueño-mascota (patrón-peón…) y postulamos la reversibilidad de esta relación. Quien es dueño puede convertirse en huésped y viceversa. Por lo tanto, hay que seguir dando vueltas a esta intuición. Qué duda cabe que los misioneros no deberían convertirse en los dueños. La misión es de Dios, no de los misioneros.

Queremos poner dos ejemplos sobre la dificultad de evangelizar. Nos vamos a servir del pueblo Wari’ o Pakaa Nova, que habita en el estado de Rondônia (Brasil). Podríamos elegir otros pueblos, pero eso excedería esta breve nota. El primer ejemplo es nuclear para los (cristianos) occidentales y periférico para los (cristianos) Wari’; el segundo ejemplo es de vital importancia para los (cristianos) Wari’ y periférico para los (cristianos) occidentales. Los misioneros protestantes que han trabajado con los Wari’ han traducido la Biblia. [También el P. Bolla tradujo el NT al achuar]. Pero no es tan sencillo. Los Wari’ no tienen una palabra para expresar amor. Y cuando han tenido que usar esta palabra para traducir la Biblia lo hacen con una expresión que en inglés traducen por “to not dislike”. Aunque nuestro inglés está lejos de la perfección es fácil de percibir que ‘to love’ es diferente de ‘to not dislike’, pero así lo traducen los Wari’ [evitamos la traducción en lengua wari’ porque no éste el espacio adecuado]. ‘To not dislike” hace referencia a no tener sentimientos de indiferencia y enfado, que es justo lo que se siente frente a un enemigo, verdadero concepto indígena.

El segundo ejemplo, primordial para los (cristianos) Wari’ y periférico para los (cristianos) occidentales, es la palabra ‘animal’. Al traducir que Dios crea a los animales aparecen dificultades serias porque en la mayoría de los idiomas indígenas no existe la palabra ‘animal’. Los Wari’ terminan por traducirlo como ‘presa’. Pero esta palabra en la Amazonía posee características muy diferentes de ‘animal’ en las lenguas latinas o sajonas. Con esta traducción los Wari’ se sitúan como ‘predadores’ y los animales son ‘presas’. Hay más cosas, pero dejémoslo así.

En fin, felicitamos a Juan Bottasso por la excelente entrevista. Que la memoria del P. Bolla y de toda esa generación de misioneros y misioneras ilumine la labor de la iglesia. Lo que dice sobre la venganza y la ira de Dios es muy interesante, aunque es un asunto muy complejo. Te animamos a continuar pensando y entrevistando a personajes importantes en la Amazonía y a compartirlo. Ojalá el sínodo panamazónico no se convierta únicamente en un encuentro de expertos, sino que sirva para hablar y practicar la “misión”.

Y, para terminar, sería bueno abrir espacios donde se pueda conversar en común para que el sínodo panamazónico sea un “caminar juntos”. Bien podría abrir este espacio la REPAM, o cualquier otra institución eclesial que fomentara el diálogo.

Un abrazo fraterno.

martes, 24 de octubre de 2017

JARDINES DE INFANCIA EN MASUSA

Iquitos, 24 octubre 2017

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas

Masusa, el puerto fluvial de Iquitos, es un crisol de culturas. Nos fijaremos en uno de los “jardines de infancia”, donde estudian los niños antes de la primaria, para realizar una radiografía de la situación. Comenzamos por decir que los ríos amazónicos todavía están bajos. Sin embargo, cuando llueve el patio del jardín se inunda, impidiendo que los niños puedan jugar. ¿Por qué sucede esto? Las causas son complejas y se intersectan unas a otras.




La calle Rosales que conecta la Av. La Marina con el puerto fluvial está llena de comercios. El resto de calles adyacentes están ocupadas por familias provenientes, fundamentalmente, de los ríos amazónicos. Han venido buscando mejores condiciones de vida: sobre todo acceso a la educación y a la salud. Es decir, las familias se sacrifican para que sus hijos salgan adelante. Los padres prefieren hipotecar su presente con tal que sus hijos tengan una vida más cómoda.

Cuando el puerto fluvial de Iquitos se traslada a Masusa se comienza a ocupar este espacio. Un puerto siempre ofrece oportunidades de compra y venta. Es un “buen lugar” para vivir. Al menos hay movimiento económico. Las familias se van instalando. Cada dirigente vecinal se organiza como puede. Existen excelentes dirigentes; otros, en cambio, venden los terrenos y no les importa que algunos vecinos se instalen en medio de los caños, tapando las salidas naturales del agua, creando un problema muy grave de salud ambiental. El Estado aparece más tarde para dar algunos servicios básicos, siempre a exigencia de los vecinos: luz, colegios… En el último año se han rellenado las calles con descartes de las madereras y un poco de tierra encima. Los vecinos están contentos porque ahora en la creciente ya no tienen que utilizar puentes. Sin embargo, esto encubre el problema: no se inundan las calles, pero al taponar los caños por la construcción de casas y al levantar la rasante, el agua se almacena debajo de las casas. Esto es lo que produce que el jardín de infancia esté lleno de agua.

Por tanto, al “levantar la rasante” se oculta el verdadero problema estructural: el estancamiento de aguas debajo de las casas y la inacción del Estado que no ha acondicionado el terreno para que la gente pueda habitar. El Estado tiene obligación de atender a su población antes de que se instalen en un lugar acondicionando el terreno. Primero, rellenando, y dando los servicios mínimos: agua y desagüe, luz, colegios, plazas, zonas recreativas… Llama la atención que no hay canchas para jugar, ni parques, ni árboles, ni plazas… Esto siempre es grave pero, si tenemos en cuenta que es una zona con una gran cantidad de niños, el resultado es desastroso. El hacinamiento sólo genera dificultades: desde enfermedades corporales hasta psicológicas y espirituales.

Hay que solucionar el problema del agua en el patio de este jardín, es urgente. Los niños no tienen donde jugar. La situación es grave. Y no vale decir: que no llueva. Eso es infantil. Además hay que solucionar el problema del espacio. No se puede construir todo, se necesitan patios adecuados para los niños. Y no se trata de ampliar únicamente 150 m2, se necesita mucho más espacio. En juego está la salud mental de los niños. Les invitamos a hacer un ejercicio de comparación entre el espacio que hay en el jardín de infancia Barcia Boniffatti en Iquitos, o el situado en la plaza Grau de Punchana, y estos jardines de infancia en Masusa. La diferencia es abrumadora. Y de nuevo nos sale el tema del colonialismo interno y la discriminación.

Es el Estado quien puede expropiar los terrenos, no los vecinos. Si el Estado tiene que expropiar para que los niños tengan el espacio necesario, que lo haga y que lo haga conforme a ley. Pero es totalmente injusto que el Estado se inhiba y deje el problema para que lo resuelvan los vecinos peleándose entre ellos. Estos niños de Masusa merecen un trato digno, algo que les está negando el Estado. 

Al “levantar la rasante” y taponar los caños, además de empantanar el agua debajo de las casas como hemos señalado, acarrea que el primer piso de las casas quede inutilizado, por situarse por debajo de la rasante. Las familias pierden espacio (el primer piso) y tienen que continuar invirtiendo en sus casas. Un entramado económico que no se tiene en cuenta porque son familias humildes. La solución que debiera dar el Estado (acondicionar el terreno), queda a merced de cada familia: rellenar o sufrir inundación porque se han taponado los caños.

Hay acontecimientos difíciles de medir: cuándo se va a desencadenar un terremoto, cómo va a ser la creciente del siguiente año, qué efectos tienen determinados metales pesados que todavía no se han investigado… Pero otros acontecimientos son simplemente predecibles, al menos desde que se inventó la estadística a mitad del siglo XVIII. Muy unido, por cierto, a los Estados-nación. Por ejemplo, cuántos niños van a ir al colegio el próximo curso, cuántas personas van a buscar trabajo… Sólo depende de tener buenas estadísticas y saberlas interpretar. Algo bastante sencillo. No hacerlo es negligencia por parte del Estado, cuando no mala voluntad. La estadística es una de las estrategias del biopoder, sólo que es un biopoder colonizado, necesitamos una segunda descolonización, la descolonización del imaginario, dado que los movimientos de estas familias humildes de Masusa continúan sin ser tenidos en cuenta.





martes, 19 de septiembre de 2017

SOBRE EL DOMINIO: un breve comentario a una intervención artística en Nauta

Iquitos, 19 setiembre 2017

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas

Estamos acostumbrados a pensar que quien manda es quien ejerce el poder. Hay mucha razón en ello, pero no toda. En esta visión, los súbditos están oprimidos y no tienen ningún margen de maniobra. Lejos de ello. Los chismes, las ironías, las risas y medias risas son otras tantas formas de contrarrestar los discursos del poder. Con esto no se evita un poder tiránico, pero se hace más soportable y manejable.


Purawa, Escuela de Arte kukama, intervención en la pared de la iglesia antigua de Nauta.


La época del caucho pasa a ser uno de los periodos infaustos en la selva peruana, y no seremos nosotros los que lo contradigamos. Se calcula que sólo en el Putumayo murieron, a mano de los caucheros, 40.000 witoto. A esta cifra tendremos que sumar otros pueblos indígenas y otras latitudes. Sin embargo, la tiranía de los caucheros no refleja toda la situación de la época.

En boca de los subalternos aparecen discursos que enfrentan la autoridad. Discursos muchas veces soterrados, que esperan una mejor oportunidad para emerger, como han hecho ahora en las manos de estos pintores que han colocado en Nauta murales sobre la época del caucho recogiendo las memorias de quienes han sido silenciados por mucho tiempo.

La relación patrón-peón no es únicamente vertical, aunque ciertamente la verticalidad existe. Sin embargo, los peones también se pueden burlar de su patrón e, incluso, burlar su poder. En la muestra, podemos ver a los indígenas kukama pintándose de tigre negro para escapar de las garras del patrón. O utilizar técnicas de domesticación: elaborar refresco con el agua con el que se ha lavado los testículos. Eso no es una mala práctica de higiene, al contrario, es una forma de domesticar al patrón, de hacerlo sumiso, de revertir la relación patrón-peón, de domesticarle. En definitiva, de hacerse dueño de la situación. Eso no significa que los patrones pierdan su poder coercitivo. Pero, bajo el punto de vista indígena, el patrón pasa a obedecer las órdenes de sus peones. Se ha revertido la situación.


Purawa, Escuela de Arte Kukama, intervención en la pared de la antigua iglesia de Nauta


Pero si vemos la época del caucho no es simplemente por un ejercicio de historia, sino para hacer una analogía entre el comienzo del capitalismo (época del caucho) y el capitalismo neoliberal en el que vivimos con la actividad de hidrocarburos y todo lo que implica. No se trata de negar las evidencias: tanto los caucheros como los actuales petroleros se han beneficiado económicamente y han dejado un reguero de desastres ambientales, culturales y humanos. Sin embargo, es importante ver también las resistencias que se produjeron y continúan produciéndose, la apropiación de los mecanismos de control y las narrativas a ellas vinculadas. Sólo de esta manera encontraremos recursos para hacernos más humanos. Bajo el punto de vista indígena, en muchas ocasiones, son los peones indígenas quienes domestican al patrón, una forma de subyugarlo.
En definitiva, una muestra de pinturas en la ciudad de Nauta que dan mucho de sí. Felicitamos a radio Ucamara, como el anfitrión y adalid de esta muestra, y sugerimos que se amplíen y se conecten los discursos de la época del caucho (comienzos del capitalismo) con la extracción de hidrocarburos actual (capitalismo neoliberal). Y una felicitación especial a “Purawa, Escuela de Arte Kukama” por su contribución genial a este proyecto.


El cambio de gobierno de estos días ralentiza las urgencias y necesidades de los pueblos indígenas, como si no fuera una cuestión de Estado, más allá de qué personas en un momento determinado puedan pilotar el gobierno. Mucho nos tememos que lo que sucede en el lote 192, el Oleoducto Nor-peruano y otros asuntos queden relegados en estos momentos a otras prioridades que marque el nuevo gobierno. Pedirán tiempo, comprensión a los pueblos indígenas, paciencia…, para que todo siga igual. En definitiva, para indicar, nuevamente, que los asuntos indígenas no son cuestión de Estado. Y a pesar de todo, los pueblos indígenas saldrán de esta, como salieron de la época del caucho, aunque con un precio muy alto.

jueves, 7 de septiembre de 2017

TEMPORALIDADES Y COLONIALIDAD: sobre la actividad petrolera en la selva peruana

Iquitos, 7 de setiembre de 2017

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas


En estos momentos se está debatiendo sobre la consulta en el lote 192: “sin consulta no hay petróleo”, dicen las federaciones de las 4 cuencas. Y tienen toda la razón. Perú suscribe las leyes indígenas internacionales pero no se cumplen. El 11 de setiembre vence el plazo dado por estas federaciones al Estado para garantizar que les consulten. A esto sumamos que el 1 de setiembre se cumplió un año de la toma de Saramurillo. La siguiente nota trata de situarse en este contexto.





TEMPORALIDADES

El Estado acostumbra a regirse por unas temporalidades lineales, con programaciones más o menos calendarizadas, al margen de que se cumplan o no. Los pueblos indígenas utilizan otros parámetros temporales que ahora no vamos a entrar aquí. Lo cierto es que el Estado “planifica”. Otra cosa es que el aparato del Estado esté manejado por una élite blanca que sirva a los intereses de los de siempre.

-          A corto plazo:
o   el Estado va tanteando a los pueblos indígenas y negocia con ellos puntos concretos. La estrategia es muy sencilla. Se negocian pequeños proyectos y se hace continuamente. A medida que hay presión se va negociando. Cuanta más presión más intensa la negociación. La tensión depende de cada momento. Pero siempre, demorando, ganando tiempo, postergando, buscando retrasar.

o   Pese a estar firmado, no se está haciendo ninguna evaluación internacional sobre el Oleoducto Nor-peruano. Es decir, sino hay presión, al Estado no parece importarle lo que sucede con pueblos indígenas.

-          A medio plazo:
o   Se pretende licitar el lote 192 por 30 años, sin consulta a los pueblos indígenas. Aunque ya sabemos que esto de la consulta tampoco es una panacea. Al Estado se le obligó a consultar la “hidrovía amazónica” y encontraron estrategias para que los pueblos indígenas firmaran su conformidad, entre otras cosas, porque no se sabe los impactos que va a tener dicho proyecto (falta de información). Y en tiempos de cambio climático, cuando no están claros los impactos, es preferible la prudencia.

-          A largo plazo:
o   Se decide invertir en la refinería de Talara. Se presupuesta un monto y ahora ya superamos los US $ 5000 millones. No faltan voces que cuestionan este proyecto desde el punto de vista económico. Vamos, un desastre. Traemos este tema a colación porque eso exige la continuidad de la extracción petrolera en el lote 192: según datos gubernamentales, una estimación sobre el 17% del petróleo peruano. Por tanto, la consulta sobre el lote 192 se queda corta. Otros espacios lejanos, como Talara, presionan sobre los pueblos indígenas. Es decir, la “visión de país” (inversión en Talara) afecta poderosamente a los pueblos indígenas.

o   No existe ninguna intención de plantear el cambio de “matriz energética”. Este nos parece el gran tema de fondo. Hoy en día hay consenso respecto al cambio climático y la necesidad de este cambio de matriz energética. Pero los políticos están en otra. Cuanto más demoremos en plantearlo, más retrasados iremos. No se trata de hacer un cambio brusco. Hay que planificar y realizar una transición poco a poco. Pero hay que comenzar. Es tiempo de comenzar.


COLONIALIDAD

Vamos a citar dos párrafos de un Convenio entre el INSTITUTO TECNOLOGICO DE LA PRODUCCION y una comunidad indígena del distrito de Parinari. Un Convenio firmado con mala fe: cuando su presidente comunal llegaba de viaje le hicieron firmar sin saber lo que firmaba y sin consultar a su comunidad. Una práctica muy habitual. Citemos los dos párrafos y después lo analizaremos brevísimamente.

“Las personas jurídicas y naturales del presente Convenio de Asociación en Participación, se comprometen a respetar el carácter de bien público de la información y técnica generada, y establecen respetar los derechos de autoría de los investigadores debiendo tratarse los créditos de colaboración de los investigadores involucrados y el reconocimiento de las entidades confortantes de la alianza estratégica”

“La propiedad intelectual que eventualmente generen los resultados de la investigación, deberá ser registrada a nombre de INSTITUTO TECNOLOGICO DE LA PRODUCCION – ITP según acuerdo mutuo entre los miembros de la Alianza Estratégica”.

Señalemos varios puntos:

1.       El ITP es un organismo dependiente del Ministerio de la Producción.

2.       Son los técnicos de ITP quienes elaboran el Convenio y el presidente comunal lo firma. La escritura al servicio del poder.

3.       No se reconocen los saberes previos de la comunidad. Tan sólo se pide “respetar los derechos de autoría de los investigadores”. Ha sido la comunidad la que ha llevado a cabo el proyecto por más de 10 años. ITP invierte un poco de dinero y exige “la propiedad intelectual”. El proyecto es sobre aceite de aguaje. Se ha descubierto que tiene Omega 9, muy beneficioso para la salud. ITP quiere apropiarse del trabajo y de los saberes de la comunidad.

4.       Probablemente ITP lo hace “en beneficio de la comunidad”. Pero a estas alturas del partido eso es impresentable.

Estamos ante un caso claro de colonialidad del poder-saber. Así actúa el Estado. Y no se puede decir que en el Estado desconozca estos temas de colonialidad. Sus funcionarios han pasado por la universidad (¿o es precisamente por eso?).