sábado, 16 de octubre de 2021

DESCOLONIZAR: tenemos tiempo (pero 'piano piano si arriva lontano')

 Manolo Berjón 

Iquitos, 16 de Octubre de 2021


Una de las grandes ocupaciones del SÍNODO PANAMAZÓNICO es DESCOLONIZAR. Una tarea imprescindible, ineludible y delicada que no se puede postergar. Todo indica que el Sínodo ha ponderado los tiempos. La iglesia no debe apurarse, debe vivir en el tiempo de Dios. No pasa nada porque no lo veamos. Llevamos predicando dos milenios el Reino de Dios. El Sínodo se plantea la posibilidad que personas casadas, especialmente indígenas, puedan ser sacerdotes. Esto es una apuesta de largo aliento. Si se aprobara esta propuesta, en una década tendríamos muchos más sacerdotes indígenas y se modificaría la composición de los presbiterios en los Vicariatos. Por tanto, la predicación cambiaría, la forma de mirar la iglesia y el mundo cambiaría, el acompañamiento a pueblos indígenas cambiaría, los cantos cambiarían... y el corazón de la iglesia latiría con ritmos indígenas.

 

Descolonizar las imágenes. En la foto se ve la boa (kukama) o el arco iris (occidente). Para pensar-sentir-actuar.

Pero no todo es lineal y tan sencillo. No se trata únicamente de cambiar de “rostro”, que por supuesto hay que cambiar. Lo que se precisa cambiar es el corazón. De otro modo. ¿Cómo será la formación de estos candidatos? Si se van a preparar con esquemas occidentales, tal como se exige ahora desde Roma en los seminarios, no hemos avanzado mucho. Es preciso descolonizar la teología y el lenguaje. Un ejemplo: un dirigente eclesial importante, a quien admiro y respeto, y con seguridad ha hecho más por pueblos indígenas que yo, ha realizado un gran esfuerzo por publicar un librito sobre la Biblia y traducirlo a tres idiomas indígenas. ¿Es esto lo que hay que hacer? Pues depende a quién se pregunte. Este dirigente eclesial cree que sí. En mi opinión no es suficiente porque se parte de lo que es la Biblia para los occidentales y se traduce a tres idiomas indígenas. Creo que hubiera sido mucho más productivo preguntarse qué están haciendo ya los indígenas con la Biblia. En la postura de este eclesiástico ya sabemos lo que es la Biblia y los indígenas tienen que aprender lo que ya es. Lo que yo defiendo es preguntarnos qué utilización hacen los indígenas de ella y por qué es importante para ellos. Simplificando bastante: en la primera visión, occidente dicta y los indígenas aprenden. En la segunda visión los indígenas conversan y occidente aprende.

No faltará quien se pregunte: ¿es necesario traducir la Biblia? De hecho ya está traducida, y no lo hemos hecho los católicos, sino el ILV. Pero veamos lo difícil que es traducir. Los wari (Brasil) no tienen palabra para expresar ‘amor’, un concepto cristiano clave. Cuando han traducido la Biblia no encontraban palabra para traducirla, así que la palabra que utilizan significa literalmente ‘no me disgusta’. Los kukama traducen amor como ‘hacer doler’. Para los kanamari, las personas que no pueden producir comida (ancianos y niños) no reciben propiamente amor. Un niño es alimentado con normalidad por su madre, pero comenzará a recibir amor cuando el niño colabore un poco con la obtención de comida. Por ejemplo, cuando trae de la chacra un trozo de yuca pequeño. ¿Cómo traducir entonces amor? ¿Cómo comprenderlo?

Todo esto no es objeto del Sínodo Panamazónico, no lo puede ser, pero está en el fondo de las conversaciones. Será después del Sínodo los especialistas quienes vayan afinando las propuestas del Sínodo. Lo cierto es que este tema de “descolonizar las mentes” va más allá del “rostro amazónico”. [Señalo una trampa, para que se perciban las contradicciones: la división entre mente y cuerpo es occidental. Los achuar dicen que el alma (esas que vagan por el aire) también tiene cuerpo, que es diferente del cuerpo con hueso y carne de la tierra. Los occidentales hace tiempo que dejaron de utilizar la palabra ‘alma’, prefieren un ‘mente’ que es más neutra]. Descolonizar, siendo una tarea ineludible, será la tarea de las próximas décadas. Aprende idiomas indígenas, no siendo suficiente, es una buena base para descolonizar nuestras vidas.


sábado, 24 de julio de 2021

PALABRAS DE AGRADECIMIENTO: "Teología del tejido"

Mons. Miguel Ángel Cadenas Cardo 

Iquitos, 18 de julio de 2021


Estamos celebrando un acto de fe, un acto de confianza en Dios. La escucha de su Palabra y la eucaristía que nos estimulan a continuar con nuestra vida cristiana.

En primer lugar, en mi nombre y en nombre del Vicariato Apostólico de Iquitos, agradecemos de corazón a Mons. Julián García Centeno, nuestro obispo emérito, que ha venido expresamente desde España para esta ceremonia. Pido para él un aplauso y que Dios bendiga su vida y le acompañe. De igual manera a todos los obispos que nos están acompañando, signo de comunión entre las diócesis y vicariatos.

"Santo Toribio de Mogrovejo. Ruega por nosotros". Ginebra Peña Gimeno (fotografía)

De igual manera, un recuerdo especial para Mons. Miguel Olaortúa Laspra, que se ha quedado para siempre entre nosotros. Que Dios le haya recibido en sus benditas manos. Muchas gracias a su familia. Han sido muy generosos con este Vicariato. Paso a leer un WhatsApp de Javier Olaortúa, hermano de Mons. Miguel:

Hola Miguel Angel: 

Quedan pocos días para la Consagración Episcopal y la Toma de Posesión del nuevo Obispo de Iquitos, para tu Consagración y Toma de Posesión.

Como hermano de Mons. Miguel, de Michel, mi corazón me pide estar presente en tal honorable acontecimiento; a él le hubiera encantado que, ya que él no puede físicamente darte el relevo como hizo Mons. Julián con él, alguien de su familia, de la familia del anterior obispo, asistiera en su representación.

Desgraciadamente, la pandemia del Covid que estamos padeciendo nos limita todos nuestros movimientos y nos impide hacer realidad nuestros deseos.

Aún así, aunque no podamos físicamente acudir, queremos que sepáis, que todo el Vicariato Apostólico de Iquitos sepa, que toda la familia de Mons. Miguel Olaortua Laspra, a pesar de la distancia geográfica que nos separa, estará espiritualmente con vosotros el domingo 18 de julio próximo, en ese momento y en ese estadio Max Augustín y que nos sentimos muy orgullosos y contentos por el hecho de que el Santo Padre haya nombrado un nuevo Obispo para el pueblo iquiteño.

Sin duda, el Vicariato Apostólico de Iquitos está de enhorabuena.

Desde Bilbao, un abrazo fraternal para todo el pueblo loretano.

Javier Olaortua Laspra (en nombre de toda la familia de Mons Miguel Olaortua Laspra).

Me han preguntado en varias oportunidades cómo se recibe la noticia del nombramiento de obispo. La respuesta siempre es la misma: con asombro y, en mi caso, en fuera de juego. Poco a poco se va uno reponiendo del susto. Ayuda tener un amigo que fuma mapacho y te va icarando de vez en cuando, el P. Manolo Berjón.

Y del cigarro al tejido. Las personas no somos aisladas, sino que estamos interconectadas unas con otras. O, si me permiten, utilizaré una preciosa imagen: estamos llamados a ser “tejedores de comunión”. Leonardo Tello, director de radio Ucamara de Nauta, me comentaba hace unos días diferentes contextos del tejer. Leonardo escuchaba a su mamá cómo los bebés se tejían en la barriguita de la mamá. El pupo de la mamá era el punto final de ese tejido que estaba conectado con el pupo del bebé. De igual manera, sucede cuando nos caemos y nos hacemos una herida. El proceso de curación de la herida es precisamente que el mismo cuerpo se va tejiendo de nuevo. Otro contexto en que se hablaba de tejer era en la fabricación de tinajas: las tiras de barro que unían eran consideradas un tejido. Además de los cestos y canastos tejidos de tamshi y otras sogas. Esto nos permite vislumbrar la riqueza del tejido. Tejer, entrelazar. 

Imposición de la mitra por Mons. Julián. Ginebra Peña Gimeno (fotografía)

Y hablando de tejidos no podemos olvidarnos de las redes. Las redes de los pescadores y las redes sociales. Que no se conviertan en un espacio entre iguales. Que sepamos tejer hilos con los que piensan diferente. Hilos que mantengan la comunión, hilos que generen esperanza. Hilos que tejan una sociedad que luche contra las crueles desigualdades sociales.

Ya en Hch 18,3 se nos dice que Pablo fabricaba tiendas, tejía tiendas, como Prisca y Aquila. Sin duda, podemos comprender el ministerio de Pablo como un gran “tejedor de comunión”: formando comunidades cristianas y llevando la colecta para los pobres de Jerusalén. Tejiendo hilos de unas comunidades con otras, incluso cuando no estaban de acuerdo: como Pablo y la comunidad de Jerusalén. La comunión no es estar todos de acuerdo, sino entrelazar y fortalecer los lazos por encima de las diferencias: no sólo evitar romper los hilos, sino tejerlos para hacerlos más fuertes. Como cuando pensamos diferente pero conseguimos respetarnos y colaborar unos con otros. En el caso cristiano quien nos ayuda a generar comunión es el Espíritu de Jesús, de ahí que sea tan importante rezar. Cuando aparecen diferencias que parecen insuperables es necesario intensificar la oración para que sea Dios quien nos mantenga en la comunión. “Concédele la paz y la unidad” rezamos en el rito de la paz de la misa. No es fruto humano, aunque también exige nuestro esfuerzo, sino que es don de Dios. De ahí la necesidad de rezar.

A continuación nombraré unas pocas personas con las que he estado entrelazado. Han sido ellos quienes me han integrado a su tejido y me han pedido, en muchas ocasiones sin pronunciar palabra, que sea un “tejedor de comunión”. En un Perú y un Loreto tan fragmentado y polarizado es necesario que en la iglesia nos apliquemos la imagen de “tejedores de comunión”. No todos pensamos igual, pero fortalecemos los hilos que nos unen unos a otros. No hilos de explotación, sino de comunión.

En primer lugar al P. Miguel Fuertes, y con él a los sacerdotes, religiosos y religiosas de este Vicariato. A él le tocó pilotar esta iglesia en medio de la tempestad provocada por el covid. En el imaginario popular el P. Miguel Fuertes y el P. Raymundo Portelli son los hombres que manifestaron el rostro más compasivo y misericordioso de Dios en medio de la oscuridad. Cuando imperaba el “sálvese quien pueda”, ellos iniciaron una colecta para comprar una planta de oxígeno, que se convirtieron en cinco, y cosieron literalmente el tejido social de Loreto. Un fuerte aplauso para ellos. 

Animadores Cristianos: Ribelino Ricopa, Juana, Pepe Alves, Mons. Miguel Angel, 
Ligia Saboya y P. Manolo Berjón. Ginebra Peña Gimeno (fotografía) 

Quiero agradecer el trabajo silencioso de los Animadores Cristianos, que presiden la comunidad cristiana y todos los domingos y fiestas realizan la Celebración de la Palabra de Dios. Ellos son claves en la vida de la Iglesia y en mi ejercicio ministerial. No puedo citar a todos, pero quiero señalar la vida entregada del señor Pedro Díaz, que murió ahogado en el río Marañón, a la altura de Maypuco, que Dios le haya recibido en sus benditas manos. [Y todos los Animadores difuntos]. A Antonio Vela, primer Animador Cristiano del pueblo indígena Urarina en el río Urituyacu. A Ligia Saboya y Sonia Caritimari, también del río Urituyacu. A Ribelino Ricopa y Pepe Alvez, de la comunidad de Santa Clara en el Marañón, de quien tanto hemos aprendido. Agradecer a Agucho Vela y Leonidas Pinche. Todos ellos de la querida Parroquia Santa Rita de Castilla. En Nauta, a Vidal Reátegui, de la comunidad de Nuevo Mundo, en el río Amazonas. A Francisco Tello (Pancho), Animador de Santa Fe, en el río Chiriyacu. Al Animador Alejandro Uraco, uno de los primeros Animadores en la Parroquia de Nauta, todavía vivo. En Iquitos a Karina Guerrero, de la capilla de la Visitación, y a los responsables de las capillas de Masusa: Juan Manihuari, Héctor Moncada y Nancy Macahuachi. Al EPAP de las Parroquias de Nauta y de la Inmaculada. Todos ellos, y muchos más que no puedo nombrar, me han tendido sus hilos y me han incorporado a sus tejidos. En todos ellos veo el rostro de la Iglesia, un rostro amazónico. Me van a disculpar a los que no puedo nombrar, y a las demás parroquias que todavía no conozco. Ahora tendré que aplicarme a la tarea.

El tejido cristiano está hecho con de hilos y hojas de esperanza. “Den razón de su esperanza a todo el que les pida explicación, pero háganlo con dulzura y respeto” (1Pe 3,15-16). La evangelización está en el corazón de la Iglesia. Pero evangelizar no es adoctrinar. Debemos renunciar al proselitismo, nos recuerda el Papa Francisco, para poder ofrecer la Buena Nueva de Jesús. Esperanza, no sólo futuro o utopía, esperanza cristiana: compañía de Dios en esta vida y recibimiento por Dios en el cielo para los difuntos. No debemos tener miedo, evangelizar es nuestra principal tarea.

Gracias al Monasterio de Hnas. Carmelitas. Ellas tejen para ganarse la vida. Han cosido la ropa litúrgica que estoy utilizando. Pero, sobre todo, sus hilos son tejidos por Dios. Ellas nos recuerdan que en la vida cristiana lo más importante es Jesús. Él es nuestra razón de ser como cristianos.

Gracias al coro. Los cantos son una preciosa forma de evangelización. Recuerden que en las reducciones de Maynas de los padres jesuitas la música jugó un papel fundamental en la evangelización. Han cantado muy bonito, los cantos han sido perfectamente ejecutados: el salmo y el sólo de violín me han emocionado profundamente.

Gracias a los medios de comunicación que hacen posible esta transmisión y que permiten que nos sigan en otras partes del mundo. Quiero recordar de modo especial a radio LVS y a Oraldo Reátegui, quien fuera su director, que Dios le haya recibido en sus benditas manos. 

El abrazo: Ligia Saboya y Mons. Miguel Ángel. Ginebra Peña Gimeno (fotografía)

Para ir terminando, quiero recordar a mi difunto papá (Severino), mi mamá (María Purificación), mi hermana (Puri) y mi cuñado (Félix). Les hubiera gustado estar acá, pero no ha sido posible. A mi pueblo de Laguna de Negrillos, en España, devoto de la Virgen del Arrabal. A D. Alberto Rodríguez, el sacerdote de mi pueblo y a D. Justo, párroco de Villaquejida donde fue bautizado Santo Toribio de Mogrovejo, un aventajado en los sínodos. A la Orden de San Agustín, a la que pertenezco, al P. Domingo Natal y al P. Fernando Joven, mis formadores. Este último me dio dos consejos cuando supo que venía destinado a la selva: “vete al río”, se refería a Santa Rita de Castilla y “no seas muy aventado”. Entonces no lo comprendí, después me sirvió cuando navegaba por los ríos. Al P. Toño, vicario regional de los agustinos en Iquitos, al P. Ramiro Castillo, vicario de Chulucanas, al P. Vicente Valenzuela, vicario de Apurimac, al P. Eleodoro Villanueva, presidente de la Federación de los tres vicariatos del Perú. Al P. Hernanis, provincial de Nuestra Señora de Gracia del Perú, al P. Jesús Torres, consejero de la Provincia San Juan de Sahagún de España, a Mons. Robert Prevost, obispo de Chiclayo y anterior general de la Orden y al P. General de los Agustinos, P. Alejandro Moral, mi profesor de Biblia. Todos ellos forman parte del tejido en el que Dios me ha insertado para fortalecerme en la fe. Muchas gracias a todos y que Dios les bendiga. 

Mons. Miguel Ángel dirigiendo unas palabras finales. Ginebra Peña Gimeno (fotografía)

jueves, 15 de julio de 2021

MIGUEL ÁNGEL CADENAS CARDO: el nuevo Obispo de Iquitos

Iquitos, 15 de Julio de 2021

Manolo Berjón 


Nació en Laguna de Negrillos (León-España), el 21 de octubre de 1965. Sus padres son Severino Cadenas Fernández () y María Purificación Cardo Cardo. Por su parte, el cura Don Pedro Llamas Ramos derramó el agua bautismal en la parroquia de San Juan Bautista de su pueblo el 31 de octubre de 1965[1]. Allí siguió sus primeros años escolares. El año 1976 ingresa en el Seminario Menor que los agustinos tenían en Valencia de Don Juan (León) para la segunda etapa de la primaria y la secundaria. Fue confirmado por el agustino Fr. Nicolás Castellanos Franco en la parroquia de “San Pedro Apóstol” en Valencia de Don Juan (León) el 27 de mayo de 1979. 

En setiembre de 1984 ingresa en el Noviciado de los agustinos en el Real Colegio de los Filipinos de Valladolid y realiza su primera profesión como agustino el 12 de octubre de 1985. Allí continúa con sus estudios de filosofía y teología en el Estudio Teológico Agustiniano (Valladolid, 1985-1991). En esta ciudad profesa los votos solemnes el 5 de mayo de 1991. 

Concluida la formación inicial es destinado a la comunidad de “Nuestra Señora de la Consolación” en Móstoles (Madrid) en setiembre de 1991. Allí recibió los ministerios primero, y luego el diaconado (22-nov-1992), éste conferido por Mons. Julián García Centeno, Vicario Apostólico de Iquitos. Compagina su tiempo con los estudios en Teología Práctica (Pastoral). Se licencia en esta especialidad en la Universidad de Salamanca-sede Madrid (Instituto de Pastoral Juan XXIII), con un trabajo sobre las “Experiencias de Dios en lo cotidiano”, siendo asesorado por el teólogo Juan Martín Velasco (). Fue ordenado sacerdote por Mons. Julián García, obispo de Iquitos, el 27 de noviembre de 1993, ante “Nuestra Señora del Castillo” en Valencia de Don Juan (León). 

Fue destinado a la selva del Perú. Llega a Lima el 21 de noviembre de 1994. Después de unos días pasa a Iquitos. Una semana más tarde visita Nauta y se va a Santa Rita de Castilla, donde acompaña al Equipo Parroquial formado por los agustinos (P. Miguel Fuertes, y posteriormente por el P. Walker Dávila) y la Compañía Misionera del Sagrado Corazón de Jesús. De esta manera, a comienzos de 1995 es destinado a Santa Rita de Castilla. Esta etapa será clave en su formación pastoral. Acá aprende los oficios propios de un sacerdote en la selva (en la chacra, dicen algunos). En junio de 1997 es nombrado párroco. Dedica su tiempo a los Animadores Cristianos, las visitas a las comunidades cristianas y las tareas propias de la Parroquia: capacitación de Catequistas, Promotores de Salud, Movilizadoras, Corresponsales de LVS, Derechos Humanos... En este periodo comienza a acompañar organizaciones indígenas. 

En enero de 2002 es destinado a la casa del Noviciado de los agustinos en Lima. Pero en marzo pasa a la casa de formación de Trujillo. En diciembre de 2002 regresa a la selva y en febrero de 2003 es destinado a la Parroquia de Nauta. De nuevo se encuentra con los Animadores Cristianos y Catequistas. En Nauta existe ya un grupo que trabaja por la revitalización del idioma kukama y Radio La Voz de la Selva-Nauta, que posteriormente se transformaría en Radio Ucamara. En 2008 regresa el P. Manolo Berjón, que se incorpora a la comunidad, junto con el Hno. Manuel Vásquez. 

En febrero de 2009 es destinado, de nuevo, a Santa Rita de Castilla, con el P. Manolo. En esta etapa continúan el acompañamiento a los Animadores Cristianos y las comunidades cristianas. Intensifican la asesoría y acompañamiento a organizaciones indígenas. Son muy activos durante los derrames de petróleo. 

Trabajando con los pueblos kukama[2] y urarina[3], el P. Miguel Ángel re-descubrió lo que el P. Lucas Espinosa (1895-1975) había comenzado. Tal es así, que Miguel Ángel fue el primero que, después de muchísimos años, se encontró vivos a los Omurano[4] (2010). 

En enero de 2015 llegan a la ciudad de Iquitos y son destinados a la Parroquia Inmaculada de Punchana, junto con el P. Paco. En este periodo acompaña las capillas de la Parroquia. Se caracteriza por ser un periodo relativamente tranquilo y sin mayores dificultades. 

Desde la fecha de llegada ayuda a dos Asentamientos Humanos (Iván Vásquez Valera y 21 de Setiembre) a interponer una demanda constitucional por el derecho al agua y desagüe con el apoyo de IDL. Ganan en primera instancia, pero pierden en segunda instancia y deciden apelar al Tribunal Constitucional.

Desde el 2018 hasta el 01 de junio de 2021 ejerce como Vicario Regional de los Agustinos. 

Una preocupación continua es ‘expresar el mensaje cristiano en términos amazónicos’.

«A veces, escuchando un lenguaje completamente ortodoxo, lo que los fieles reciben, debido al lenguaje que ellos utilizan y comprenden, es algo que no responde al verdadero Evangelio de Jesucristo. Con la santa intención de comunicarles la verdad sobre Dios y sobre el ser humano, en algunas ocasiones les damos un falso dios o un ideal humano que no es verdaderamente cristiano. De ese modo, somos fieles a una formulación, pero no entregamos la substancia.» (EG 41; DC 167).

Y el Papa Francisco comenta: «Ése es el riesgo más grave.» (EG 41). 

Los siguientes son algunos de sus trabajos: 

·    ➥   Manuel M. Berjón & Miguel Ángel Cadenas (en prensa), «La tempestad calmada (Mc 4,35-5,1): una lectura desde el “giro ontológico”».

·    ➥   Manuel M. Berjón & Miguel Ángel Cadenas (en prensa), «Los ojos, la fiebre y Jesús a la luz del COVID-19: una entrevista con Rusbel Yahuarcani Caritimari (líder kukama)».

·     ➥    Manuel M. Berjón & Miguel Ángel Cadenas (2018), «“Motocarro matador”: Variaciones sobre el dominio». Estudio Agustiniano 53, 577-613. https://www.agustinosvalladolid.es/estudio/investigacion/estudioagustiniano/estudiofondos/estudio2018/estudio_2018_3_04.pdf

·     ➥    Manuel M. Berjón & Miguel Ángel Cadenas (2013), «“Inestabilidad ontológica”: el caso de los kukama de la amazonía peruana». En: Orden de San Agustín. Organización de Agustinos de Latinoamérica. Área de formación (2013), Simposio de Teología y Filosofía. Los desafíos de la nueva evangelización en nuestros contextos socioculturales. Fundación Universitaria Cervantina San Agustín. Bogotá, 276-295. http://www.oalagustinos.org/pdf/2014_15Manuel.pdf

·    ➥     Cadenas, Miguel Ángel & Manolo Berjón (2012), «Anexo». En: Jorge Gasché Suess & Napoleón Vela Mendoza, Sociedad bosquesina. Tomo II. IIAP. Iquitos, 305-327. https://centroderecursos.cultura.pe/sites/default/files/rb/pdf/Sociedad%20Bosquesina%20Tomo%202.pdf

·    ➥     Manuel M. Berjón & Miguel Ángel Cadenas (2011), «“Ser dueño”: Criterio de la familia Kukama». Estudio Agustiniano 46, 561-595. https://www.agustinosvalladolid.es/estudio/investigacion/estudioagustiniano/estudiofondos/estudio2011/estudio_2011_3_04.pdf

·     ➥    Manuel M. Berjón & Miguel Ángel Cadenas (2009), «La inquietud “se hizo carne…” y vino a vivir entre los kukama. Dos lecturas a propósito de los pelacara». Estudio Agustiniano 44, 425-437. https://www.agustinosvalladolid.es/estudio/investigacion/estudioagustiniano/estudiofondos/estudio2009/estudio_2009_3_03.pdf

 También se puede ver los siguientes blogs:

·         http://lacandeladelojo.blogspot.com/

·         http://almainconstante2.blogspot.com/

·         http://santaritadecastilla.blogspot.com/ 







Isacio Rodríguez Rodríguez & Jesús Álvarez Fernández (2001), Diccionario bio-bibliográfico de los Agustinos en Iquitos 1901-2001. CETA. Valladolid, 168-171.  

[1] No sabemos cuándo ni dónde nació Santo Toribio de Mogrovejo (1538). Lo que sí sabemos fehacientemente es que fue bautizado en Villaquejida (León) y no Mayorga (Valladolid), y mucho menos en Mallorca (Directorio para la Catequesis, Bogotá, pag. 12). 

Villaquejida (Toribio de Mogrovejo) y Laguna de Negrillos (Miguel Ángel Cadenas) son dos pueblos de León que distan el uno del otro 16 km. Nacimiento biológico vs. nacimiento a la vida nueva («Se une la palabra a la materia, y se hace el sacramento». S. Agustín, In Iohannis evangelium tractatus 80, 3).

sábado, 26 de junio de 2021

‘RETRATO DE JOSHUA’, UN POEMA DE CARLOS REYES

  

Manolo Berjón

Miguel Angel Cadenas

 

El retrato surge en las monedas de los reyes persas en el s. V a.C., tiene un notable desarrollo en la época romana, la edad media y el Renacimiento. Artistas de la talla de Miguel Angel no lo consideran por dejar poco margen a la creatividad. A pesar de todo, el retrato ha tenido un gran desarrollo.


Imagen tomada de internet: una imagen posible, entre otras, de Jesús de Nazaret (Joshua en el poema)


Recogemos dos ideas, de entre otras muchas posibles, de Peter Sloterdijk. Para este autor los gérmenes del retrato están en las imágenes de Cristo. La versión católica en la Crucifixión y la versión oriental en la Transfiguración. Para este autor detrás de todo retrato está el Ecce-homo: la escena de Jesús ante Pilatos. La segunda idea nos indica que los rostros humanos se crean recíprocamente.

Carlos Reyes es un poeta amazónico nacido en Requena, río Ucayali, en 1962. Pertenece al grupo cultural Urcututu. Es biólogo de profesión. Ha publicado diversos libros de poemas. Ganó el premio Copé de poesía en 1986. Se puede encontrar el poema ‘Retrato de Joshua’ en su libro ‘El jaguar abre los ojos’, en la siguiente dirección: https://www.descubrelima.pe/wp-content/uploads/2020/12/Carlos-Reyes-Ramirez.pdf , pp. 23-24.

En el poema en cuestión no aparece la escena del Ecce-homo ni se hace referencia a ninguna escena de la Pasión. Más bien aparece un Jesús humano, con algunas referencias confesionales en boca de otras personas. Volveremos sobre esto.

No tenemos ningún retrato de Jesús. Un personaje humilde como Él no podía pretender acceder a un retrato, estaba reservado a los poderosos de la tierra. Sólo lo conocemos por los escritos de sus seguidores: el Nuevo Testamento y algunas escuetas referencias extrabíblicas. En el poema se nombra el rostro. Un rostro que “no es de hombre ni de mujer”. Previamente se nos ha dicho que “nadie sabe si es humano o pertenece a especie NN”. No podemos conocer, ni acceder, al rostro físico de Jesús. En el poema se nos indica que es una “sincronizada sucesión de letras”, “un alfabeto sobre la arena”, dejando entrever lo esquivo y la fugacidad del alfabeto de arena.

No aparecen otros rasgos de la cara. No sabemos la forma de sus labios, nariz, frente… “[S]u mirada se dirige hacia los puentes de Occidente”. El poema tiene en cuenta la importante actividad pública de Jesús. Se nos dirá: “su verbo inflamado eclosiona la palabra que hará estallar la vida”. Eclosiona, un término proveniente de la biología, para referirse a su predicación. Una predicación que hace “estallar la vida”. Esto viene a contrastar con aquellos que “dicen oírlo” pero “pocos escuchan su insistencia en abolir la muerte y la injusticia”.

“[S]u lenguaje decente habla sabiduría de aquel que está alejado de la política y las maquinaciones del Estado”. Una sabiduría que aparece en los márgenes del poder. Ahora bien, ante las incongruencias de los cristianos no faltan quienes aprovechan su mensaje para convertirlo en “una imagen para vender en los mercados”. Dejando en el olvido a los oyentes primigenios y preferidos del Jesús histórico. Los descartados siguen esperando “su retorno” en un dirigible dorado. Todo esto viene a ser una corrección a nuestro modo de ser cristiano. Una indicación a no dejarnos embaucar por los mercados y a escuchar “su insistencia en abolir la muerte y la injusticia”.

Siguiendo con este retrato poético se nos dirá que en su pecho hay un relámpago celeste, pero que no es tal, sino candela. Me hace recordar la imagen del Señor de la Divina Misericordia: de su pecho salen haces de colores. Y siguiendo con el color nos dirá que de sus brazos brota el color más bello: por el que Van Gogh, el postimpresionista que revolucionó la pintura, es capaz de matar. Las manos están heridas, pero no del trabajo, pese a que ha sido caracterizado como un “noble carpintero”, sino “para demostrar la virtud del prójimo y del lejano”.

En definitiva, Carlos Reyes ha construido un retrato sin necesidad de hacer referencia al Ecce-homo, como nos indicaba Sloterdijk. Nos llama la atención la importancia que adquiere la túnica: “es nueva y humilde”. En ella se condensa “la respuesta a lo superfluo”. Se arrastra y deja vislumbrar un ser que “está aquí y más allá de todo lo conocido”. Aunque no aparecen sus pies, el hecho de que la túnica se arrastre hace referencia al camino. El Jesús de los evangelios está en marcha continuamente. La túnica es especialmente interesante en la Amazonía. Si fallece una persona lejos, sus familiares, le puedan velar su ropa. También se pueden utilizar alguna de sus prendas para que un chamán le pueda “amarrar”, si es cuestión de amores, o hacer daño. Para los pueblos arawak, y para los tupí kukama, la túnica es la misma persona.

La segunda idea que recogemos de Sloterdijk: los rostros se construyen mutuamente. Tampoco aparece el rostro del poeta, pero sí aparece su yo. Aunque conoce que los estudiosos lo denominan “Ungido”, apenas lo puede distinguir. “Su apariencia demasiado trivial se aleja… de su aura divina”. El poeta habita en una ciudad arruinada que no le permite ver la comisura de los labios de Joshua y saber lo que hay detrás de cada frase. A pesar de la presbicia puede ver en alguna parte de su cuerpo la pátina de una biblioteca de otros tiempos. Siendo joven estudiante de ciencias meditaba sobre la alegría en los rincones de la infancia. Ahora en la adultez parece ser una tarea reservada a las noches, cuando se calma la ciudad o cuando cesan sus actividades.

Un último párrafo. El Joshua que aparece en el poema es muy humano. Se reconoce que sus seguidores lo consideran el Ungido, los desheredados siguen esperándole. Su predicación ética continúa teniendo vigencia. Hay otros aspectos de Jesús que no son considerados en el poema: sus milagros, sus exorcismos, su pasión y resurrección… No le podemos pedir a un poema que exponga toda la vida del Maestro. Nos sigue pareciendo una preciosa reflexión sobre Jesús. Es de interés para la Iglesia entrar en conversación con la cultura de nuestro tiempo. Ya en Hechos de los Apóstoles se hace referencia a la visita de Pablo al areópago en Atenas, donde entra en conversación con “algunos filósofos epicúreos y estoicos” (Hch 17, 18), aunque algunos lo consideran un charlatán. Un poco más adelante cita a varios poetas.  Éstos son aventajados conversadores y constructores de mundos con palabras. Tienen el privilegio, con mucho esfuerzo y trabajo, de poner palabras a lo que el resto de humanos sentimos pero no logramos balbucear. Así cuando San Pablo visita Atenas en el areópago cita: “en ti nos movemos, existimos y somos” (Hch 17, 28), un verso de Epiménedes de Cnosos, s. VI a.C. y “somos linaje de Dios” (Hch 17, 28), otro verso de Arato de Solos, s. III a.C. Sólo nos queda invitar a los lectores a leer a ‘Retrato de Joshua’, el poema de Carlos Reyes.

miércoles, 28 de abril de 2021

DERECHO A LA CIUDAD: comentario a una sentencia judicial

 


 

            Vicariato Regional de los Agustinos en Iquitos

 

“Es necesario defender el derecho de todas las personas a la ciudad. El reivindicado derecho a la ciudad se define como el disfrute equitativo de las ciudades dentro de los principios de sostenibilidad, democracia y justicia social. No obstante, también será preciso incidir en las políticas públicas y promover iniciativas que mejoren la calidad de vida en el mundo rural evitando así su desplazamiento descontrolado (Documento Final del Sínodo Amazónico, n° 35).


Desagüe - Punchana
Foto: cortesía Sra. Graciela Tejada.


En el presente escrito comento una sentencia judicial dictaminada por DDQSALA CIVIL - SEDE CENTRAL, Iquitos, con el Expediente: 000629-2016-0-1903-JR-CI-01. Se puede acceder en el siguiente link: https://drive.google.com/file/d/1Y8ioaqjh1xKhnMsngoWpzj8ZHB7xSzx-/view?usp=sharing  No entraré en los argumentos jurídicos. Me ceñiré, más bien, a los aspectos sociales que aborda la sentencia. Por la brevedad del escrito se hacen sugerencias más que argumentaciones muy elaboradas. 

Hace casi 5 años se interpuso una demanda constitucional por el “derecho a gozar de un medio ambiente sano, adecuado y equilibrado, y el derecho al acceso al agua potable” en dos asentamientos humanos de Punchana: Iván Vásquez Valera y 21 de setiembre, asesorados por la Iglesia Católica y por IDL (Instituto de Defensa Legal). Viven en un espacio con un caño abierto donde vierten las aguas residuales de esta parte de la ciudad, el camal municipal y EsSalud. El hedor es insoportable. Ganamos el juicio en primera instancia, pero los Municipios de Punchana y Maynas apelaron. En segunda instancia se declara improcedente la sentencia por tres votos favorables y un voto en discordia.

El voto en discordia, de la Magistrada Roxana Chabela Carrión Ramírez, es de gran calidad. Su comprensión de la ciudad le lleva a indicar que la “falta de planta de tratamiento adecuado para las aguas residuales o servidas que discurren por el alcantarillado a cielo abierto procedentes del Camal y de EsSalud, que son aguas contaminadas hacen mucho daño a la población de los asentamientos humanos demandantes y al medio ambiente… Las bacterias en las aguas residuales, con la presencia de organismos patógenos, provenientes en su mayoría del tracto intestinal, hace que estas aguas sean consideradas como extremadamente peligrosas, sobre todo al ser descargadas en la superficie de la tierra, subsuelo o en cuerpos de agua”. Y podríamos seguir citando su argumentación bien armada. Mucho más allá de los asentamientos humanos, para los cuales es urgente una solución, se trata de una percepción de la ciudad. Está en juego la contaminación, su afectación a la población y al medio ambiente.

 

Llama la atención que los Municipios de Maynas y Punchana, encargados de velar por los derechos de los ciudadanos, apelan la sentencia. Esto es inaudito. El mundo al revés. Su cortedad de miras busca que los presupuestos que manejan no se vean afectados. No les interesa el bien de estos ciudadanos ni el futuro de la ciudad. Qué falta de visión política. Esta mirada cortoplacista hace daño a la ciudad, que crece sin planificar.

 

Uno de los argumentos del Municipio de Punchana me parece indignante: “los demandantes no han acreditado a la fecha el saneamiento de los terrenos que dicen ser posesionarios para exigir la construcción de obras millonarias que deviene de los tributos de todos los peruanos”. ¿Estos ciudadanos no son peruanos? ¿No constituye un bien para la ciudad? Más adelante, en una de las consideraciones de la sala civil de Loreto se puede leer: “Finalmente, añaden que pese a ser una zona no habitable, sometida a constantes inundaciones, los demandantes vienen auto exponiéndose ellos mismos y a sus familiares a una situación indigna, exigiendo sin embargo la construcción de un alcantarillado, la suspensión inmediata del vertimiento de residuos sólidos por parte de ESSALUD y la construcción de rasantes que saben ellos no es posible realizarlo por el limitado presupuesto de las Instituciones a cargo y por lo costoso de la inversión requerida”.

 

Las autoridades, sin una mirada a la ciudad a largo plazo, ofrecen rasante. Eso no equivale a una vida digna. Hay que tapar el desagüe y proporcionar agua potable a la población. Y si las autoridades tuvieran un poco de juicio tendríamos una depuradora antes que esas aguas descarguen en el Amazonas, que se convierte en un basural. El Ministerio de Salud, siguiendo las directrices de la OMS, nos invoca a lavarnos las manos con frecuencia. No parece importarles mucho a los jueces, que responsabilizan a los mismos ciudadanos de sus males, quedando el Estado exento de la misma. ¿Qué es más importante la vida de las personas o que las instituciones manejen sus presupuestos? El argumento me parece muy débil. No aprendemos. El covid-19 nos grita que mientras existan desigualdades sociales todos estamos en peligro.

Dentro de la argumentación que recoge la sala civil de Loreto se puede leer: “Lo solicitado por los demandantes no tiene ningún asidero real ni legal, por cuanto se viene realizando acciones respecto de mejorar servicios básicos, de agua potable, desagüe, electrificación y expansión urbana, prueba de ello es la entrega de constancias de posesión y títulos de propiedad en algunos Asentamientos Humanos, y que es de conocimiento público, priorizando las zonas que más cuentan con los requisitos para ser beneficiados con dichos proyectos, teniendo en cuenta que no esté en zonas inundables, puesto que el Gobierno Central determinó mediante ley que no brindará apoyo ni otorgará ningún beneficio a la población que se constituyó en zonas inundables estando prohibido habitarlos, en ese sentido esta comuna viene evaluando su expansión urbana de acuerdo a sus posibilidades y necesidades”.

Cualquier persona que conozca la ciudad de Iquitos sabe que esto no es cierto. Para comenzar, ambos asentamientos humanos tienen luz eléctrica. Prueba que cuando se quiere, se invierte. Segundo, las familias de estos asentamientos no tienen título de propiedad de sus terrenos, pero otros asentamientos humanos en zonas inundables sí poseen su título. El argumento, por tanto, no es correcto. La ley a la que apelan no resiste ningún análisis amazónico. La inmensa mayoría de Loreto es inundable, y se invierte. La ciudad peruana de Islandia, en el río Yavarí, construyó veredas peatonales a varios metros del suelo. En tiempo de vaciante el suelo sirve como tierra firme, y en tiempos de creciente, la gente camina por sus veredas con total normalidad. Poder se puede, pero a las autoridades iquiteñas les falta imaginación.

Instituciones tan poco sospechosas como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, ONU, la Iglesia Católica…, y todas las personas de buena voluntad, solicitan a los gobiernos que inviertan en agua potable y desagüe como condiciones mínimas para el desarrollo y la defensa de la vida humana. Parece que a Iquitos no han llegado estas enseñanzas.

Siendo lo más objetivo posible argumentaré a partir del “Plan de Desarrollo Urbano Sostenible de la ciudad de Iquitos, 2011-2021, tomo I”, que pueden encontrar en internet. En lo que sigue citaré únicamente la página. Serán citas breves, de las muchas y extensas que pudiera utilizar.

Mientras los Municipios y los jueces responsabilizan a los ciudadanos de su situación, encontramos una explicación más correcta: “… por el lado este y oeste el crecimiento inicialmente avanzó hacia los límites de las zonas inundables cercanos a los ríos Nanay e Itaya, pero la falta de áreas disponibles para vivienda hizo que aparezcan asentamientos humanos en las áreas inundables, que se vuelven áreas críticas en tiempos de inundación”: p. 51, subrayado mío. Un argumento similar se puede encontrar en la p. 117.

En la siguiente cita se proporciona otra interesante explicación: “… las nuevas habilitaciones fueron ocupando las áreas “vacías” contiguas al casco urbano y ocupando aún las áreas inundables, privilegiando los pobladores de estas áreas su accesibilidad pronta a los servicios básicos y al equipamiento urbano así como sus características culturales ribereñas…” (p. 51-52), subrayado mío. En definitiva, nuestras autoridades desconocen a su población y el mismo Plan de Desarrollo Urbano Sostenible de la ciudad de Iquitos, 2011-2021, aprobado por la Municipalidad Provincial de Maynas, entre otros. Más adelante se nos dice que estos asentamientos humanos ocupan “el 20.14% del área de la ciudad y sigue en aumento”: (p. 56). Notemos que esto está escrito en 2010, y con toda seguridad ahora es mayor.

Después de más de 20 años de bonanza financiera esta sentencia avala un crecimiento económico con exclusión social y respalda a unos políticos que no ejercen su función: cuidar del bien común. Se sienten satisfechos en un pragmatismo con exclusión, generando lo que el Papa Francisco denomina “descartados”. Esta falta de sensibilidad me parece torpe. Prefiero una ciudad más inclusiva, con respeto a los derechos humanos y medioambientalmente sostenible como se percibe en la visión de la Magistrada Roxana Chabela Carrión Ramírez, cuya argumentación es digna de ser tenida en cuenta.

Concluyo recordando una enseñanza de Jesús. Para instruir a sus discípulos sobre la oración sin desanimarse narra la parábola del juez inicuo (Lc 18, 1-18). Una viuda acude a un juez para que le haga justicia, pero el juez no tiene tiempo para ella. Termina haciéndole justicia, no por convicción, sino para que no le moleste. Cuando Jesús invita a rezar no se olvida del mundo, al contrario, pone un ejemplo dolorosamente común. Rezo sin desánimo y rezo con lo que sucede en mi ciudad. Acudiremos con estas juntas vecinales al Tribunal Constitucional buscando la justicia que no hemos encontrado en Iquitos.

Punchana, 29 de abril de 2021.





P. Miguel Angel Cadenas

Parroquia Inmaculada

Vicario Regional de los Agustinos en Iquitos

jueves, 17 de diciembre de 2020

“NO QUIERO IRME CON LA PALABRA EN LA BOCA”: Crónica de los apus del Urituyacu en Iquitos

Manolo Berjón 

Miguel Angel Cadenas

Parroquia Inmaculada - Iquitos

 

El Urituyacu es un afluente del bajo Marañón por la parte izquierda, en el distrito de Urarinas, provincia y región Loreto. Este espacio es el territorio ancestral del pueblo omurano, del que quedan algunos integrantes. Desde muy temprano en el s. XX hay presencia del pueblo urarina. Los kukama llegaron en varias oleadas a raíz de las fuertes crecientes del río Huallaga en la década de 1970. Es difícil saber cuántas comunidades hay. Depende de los criterios que se utilicen. Pero nosotros contamos 19 núcleos poblacionales.



© Manolo Berjón. Mujeres urarina y kukama.

A comienzos de noviembre estos apus cortaron el Marañón a la altura de la comunidad de Nueva Alianza. Tuvieron una reunión con representantes del Estado y les invitaron a bajar a Iquitos para la siguiente ronda de conversaciones. En lo que sigue daremos breve cuenta de ello.

El 14 de diciembre de 2020 nos pasamos todo el día acompañando a los apus del río Urutiyacu en el Gobierno Regional de Loreto para sus reclamos. La reunión fue como todas estas reuniones. Funcionarios públicos que dicen querer escuchar y apus que están cansados de que les den largas y no solucionen sus problemas. En el transcurso de las reuniones los apus no se quedaron con la palabra en la boca, hablaron con una claridad meridiana.

Durante la mañana se trató fundamentalmente sobre educación. Piden profesores buenos en cada comunidad. Confían en conseguirlo. Ahora bien, a nosotros nos sigue pareciendo que la educación en Loreto deja mucho que desear, con índices de comprensión lectora y matemáticas por los suelos. No es cierto que la educación sirva para subir en la “escala social”. El otro tema de la mañana fueron los núcleos ejecutores. Un tema complejo. Ya hay comuneros denunciados en otras cuencas. Los malos manejos y el rol de agentes externos a las comunidades tienen mucho que ver. Pareciera que esto de los núcleos ejecutores sea para meter en la cárcel a los indígenas.

En la tarde la reunión se calentó un poco. Estuvimos esperando que llegara un representante del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). No llegaba. Se estuvo a punto de suspender la reunión hasta el día siguiente. Pero, entonces, una de las participantes en el evento se levantó y dijo lo que todos sentían: no queríamos venir a Iquitos porque sabíamos lo que nos iba a pasar. Pero ustedes nos dijeron que no podían llegar las autoridades hasta Nueva Alianza para saber de los proyectos. Así que aceptamos venir a Iquitos y ahora que estamos acá, no nos atienden. Palabras más, palabras menos, eso fue lo que dijo. Le siguieron dos apus con los reclamos. Subió la temperatura de la reunión. Cuando estábamos en plena tensión llegó el representante del MTC y habló de los proyectos de su Ministerio, pero ninguno les afectaba a los presentes. Esto es una buena metáfora: te reúnes con un Ministerio y el funcionario de turno te cuenta su trabajo, pero en su relato tú no apareces. Patético. Los apus piden antenas de telefonía móvil. El Estado responde que eso está en manos de inversores privados. Es decir, nada. Ninguna empresa va a invertir en el Urituyacu. El volumen de negocio no es rentable, lo cual no es óbice para que no tengan derecho y el Estado deba garantizarlo.

El día 15 de diciembre de 2020 continuaron las reuniones, pero en espacios diseminados por la ciudad. Comenzamos en el auditorio del GOREL (Gobierno Regional de Loreto) con Petroperú. Vinieron 5 personas expresamente de Lima para la reunión. Tengamos en cuenta que Petroperú acaba de pagar medio millón de soles por un logo nuevo. Viven en el país de las maravillas. Después de los saludos protocolares y la presentación, comenzaron con la línea de tiempo. Los apus, cansados de ver siempre las mismas presentaciones, no aceptaron la reunión y se concluyó. Petroperú no accede a remediar los derrames del 2016 porque OEFA (Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental) no ha sacado todavía su informe. Es terrible, más de 4 años y no hay ningún informe. OEFA también estaba invitada a la reunión, no se presentaron. En la tarde los de OEFA llamaron a uno de los apus para disculparse e indicar que a la brevedad saldrá el informe. A nosotros nos sigue pareciendo una falta de respeto.

A las 11.00 a.m. teníamos que dejar el auditorio del GOREL para otro grupo. Una expulsión en toda regla para indicar el grado de importancia que el Estado le daba a estos apus. De ahí nos invitaron a la reunión con el MIDIS (Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social). Cambiamos de escenario, motocarro de por medio. Trataron muy bien a los apus. El ingeniero que estaba en la oficina del MIDIS les dijo que su institución está para incluirlos en los planes y de esta manera accederán a sus servicios que incluyen al Ministerio de Salud, de Cultura (Interculturalidad), RENIEC (Registro Nacional de Identificación y Estado Civil), Banco de la Nación, Pensión 65 y Juntos. Hay que hacer una solicitud para que sean incorporados en los planes del 2021. Ahí nos dieron el almuerzo. A eso de las 5.00 p.m. tuvieron reunión con la DIRESA (Dirección Regional de Salud). Por otros compromisos no les pudimos acompañar. En llamada telefónica posterior nos comentaron que estaban contentos porque el director de la DIRESA les visitará a mediados de enero 2021, para ver in situ la propuesta de implementación del Centro de Salud de Nueva Alianza y tres nuevos anexos. Hay algunas peticiones más como una motonave, que se puede ver en su pliego de reclamos. 

© Manolo Berjón. Líder urarina

Hasta acá un breve resumen de la crónica. A continuación realizaremos algunas apreciaciones personales de todo lo vivido.

1.       Un poco de contexto. Durante la visita de los apus del Urituyacu a Iquitos se desarrolla el Congreso Ordinario de ORPIO (Organización Regional de Pueblos Indígenas del Oriente), en el que no participan. Simultáneamente se produce una reunión en el proceso de consulta previa del lote 192. Se pretende entregar este lote petrolero por 30 años más. Perú, de nuevo, contra el tiempo. Para todos queda claro que los combustibles fósiles ya fueron. Pese a tener petróleo de baja calidad y problemas ambientales muy serios Perú decide seguir licitando dicho lote petrolero. De locos.

 

2.       Que la PCM (Presidencia del Consejo de Ministros) tenga que encargarse de los conflictos sociales locales es muy gráfico. Por un lado, la debilidad y fracaso de las regiones. De hecho en Iquitos se ven los conflictos sociales como una agresión contra la ciudad, sin pensar en ningún momento en qué situación están las comunidades: con niveles más altos de anemia, pésima escolaridad, muy limitada atención en salud, sin cobertura telefónica… Como región es para pensar el olvido y desprecio hacia la gente de las comunidades. Y sin tener en cuenta ni el territorio ni las migraciones. Iquitos está en la luna. Por otro lado, el corte de ríos y la paralización de actividades petroleras “atentan” contra el relato nacional (entiéndase intereses económicos de por medio), por eso interviene la PCM. No tanto en beneficio de los indígenas, sino en interés del “relato nacional”.

 

3.       El tipo de reunión no es el adecuado. La PCM coordina con todos los sectores para entablar la reunión con los apus. No se trata de eso. Lo que se precisa es que el Estado actúe, no que los funcionarios vengan a escuchar. Sin embargo, todo se desarrolla en el formato del Estado-nación, caduco en nuestra opinión. Los apus deben apuntar más a los derechos indígenas y los convenios internacionales. Hay experiencias interesantes de los wampis con el territorio integral.

 

4.       “Mapas de exclusión”. El funcionario del MTC presentó varios proyectos que tiene pendientes su ministerio. Uno de ellos: “creación de internet en localidades aisladas, zona selva 2018”. Pero ninguna de las localidades de los apus presentes está en la lista de comunidades beneficiadas. Nos parece que este proyecto es un “mapa de exclusión”. Pues bien, estos apus están incluso excluidos de los “mapas de exclusión”. De igual manera sucede con el MIDIS, sólo que este ministerio, por estar enfocado a los excluidos hablaba de “incorporarlos”. Es como si el Estado tuviera un ministerio para los excluidos, sin hacer mayor esfuerzo en otras áreas. Esta división a varias velocidades nos indica que no todos somos iguales. La ciudadanía no es garantía de igualdad de derechos. En otros países con la ciudadanía adquieres [o adquirías] otros derechos, como los laborales. En Perú la ciudadanía no garantiza derechos.

 

5.       Atención a las comunidades y migración. La migración es imparable, pero si logramos que la gente que desea vivir en una comunidad tenga los servicios mínimos, la migración a la ciudad será más suave. Las ciudades amazónicas ya son insufribles. Vienen a la ciudad para que sus hijos estudien y se encuentran sin servicios mínimos y con una pésima educación y salud. Esto hay que corregirlo en la raíz, brindando buenos servicios en las comunidades. Los apus tienen razón en todos sus reclamos, hay que atenderlos. Como dijo alguno de ellos: “no venimos a pedir un regalo, son nuestros derechos”.

 

6.       La implantación en el territorio es muy sabia por parte de los indígenas. Pequeños núcleos que garantizan estar cerca de los recursos naturales: caza, madera… Con alta movilidad social y migración que garantiza la reposición de los ecosistemas. Pero el Estado les obliga a nuclearse, agotando los recursos de su entorno. Lo inteligente sería que el Estado aprenda de las lógicas indígenas, les apoye y les garantice los derechos mínimos. Las políticas estatales suelen abandonar a las pequeñas poblaciones. Un grave error del tamaño de un monstruo y de una pésima interacción con el medio ambiente de consecuencias lamentables: desnutrición, anemia, pésima calidad educativa y sanitaria…

 

7.       Retórica. Varios funcionarios vinieron a “escuchar”. Los apus indicaban que del paro salió una plataforma de lucha que desconocen. Ya han debido escuchar, ahora los apus quieren conseguir sus derechos. Que el Estado actúe.

 

© Manolo Berjón. Líderes del Urituyacu


ALGUNOS TITULARES. Frases recogidas de los apus.

-          “Tomen un poco más de atención a nuestros reclamos”: cuando los funcionarios paraban en sus celulares.

-          “Necesitamos ser respetados, así como nosotros les respetamos a ustedes”.

-        “Los representantes no se comprometen. Queremos al gobernador regional”.

-          “Somos la voz de más de 7,000 indígenas”.

-          “Desde hoy día van a saber quién es el Urituyacu”.

-          “Sabrán lo que es esperar. Nosotros vivimos esperando años”.

-      “Nosotros sabemos lo que ha ocurrido, pero queremos que lo limpien”: respecto a los derrames de 2016.

-          “No quiero irme con la palabra en la boca”.

-          “Nosotros creo que no estamos en el mapa”.

-      “El Estado no ha puesto los ojos ahí, porque poco o nada le importa”.

-          “Si no hay solución, sólo nos queda medir nuestra fuerza”.

-          “Estamos más de una semana y no tenemos resultados”.


Los apus están regresando al Urituyacu. El tiempo irá diciendo si se solucionan alguno de sus múltiples y agudos problemas. Por nuestra parte queremos animarles en sus reclamos, tienen toda la razón y todo el derecho. Sentimos orgullo por ellos, a quienes conocemos por décadas. Muchas gracias por la confianza depositada en nosotros.