lunes, 15 de mayo de 2017

LOS OMURANO: HABITANTES DEL RÍO URITUYACU

Iquitos, 15 de mayo de 2017

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas


Para Rafael Macusi, que nos abrió los ojos.


Para 1930 Tessmann (1999: 246-254) da cuenta de un lugar denominado Omurana que está a seis días de viaje en canoa de la boca del Urituyacu.  También refiere un lugar situado a un día de navegación por nombre Urituyacu. Actualmente es la estación de un peruano, pero había sido propiedad de José Dosantos González, “patrón” de los Omurana. Antiguamente los Omurana se enfrentaban a los Candoshi, una sección de ellos vive en las fuentes del Bohorceyacu, el tercer tributario del Urituyacu desde abajo, y a los Pinche que viven en las fuentes del Sungaroyacu, cuarto afluente del Urituyacu desde la boca. Hasta aquí Tessmann, que, por cierto, es la última referencia de la que disponemos.

No es fácil identificar los lugares que nombra Tessman. La toponimia ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Es una toponimia ego-centrada, es decir, que depende del sujeto que da nombre a los lugares. Por eso cambia con el tiempo y con los diversos sujetos. Preguntando a la gente, los seis días en canoa para llegar a un lugar denominado Omurana pudiera coincidir con el actual Yanayacu, un tributario por el lado izquierdo entre las actuales comunidades de San Juan de Abejaico y Ayahuasca. Sin embargo no hay certeza de los lugares a los que se refiere Tessmann. Según este autor los Omurano viven por el Urituyacu más arriba que los Pinche y Candoshi (1999: 246).

Los testimonios actuales coinciden que eran violentos. Posiblemente porque sus tierras han sido invadidas o por temor a las epidemias. En cambio, el señor González, su patrón en tiempos de Tessmann, los califica de “carácter bondadoso y trabajador” (1999: 252). Respecto a la estación Urituyacu no nos dice si hay Omurano o quiénes son los peones. Pudiera ocurrir que a medida que la extracción de recursos iba avanzando, los Omurano se fueran desplazando más arriba. Tal vez la estación Urituyacu hubiera estado poblada de Omurano anteriormente, pero en tiempos de Tessman no dice quiénes eran los peones. Como indica una población muy escasa da a entender que los habitantes de Urituyacu ya no son Omurano. De igual manera, “entre los Omurana no hay elementos poblacionales ajenos, tampoco mujeres de otras tribus… Los Omurano tienen de una a dos mujeres cada uno, sólo el cacique tiene tres” (1999: 251). Sin embargo, para ésa época la población ascendía a “trece hombres, ocho mujeres y tres niños” (1999: 246). Es difícil de creer que con una población tan exigua no hubiera mezcla con otros pueblos. En buena lógica, si hay trece hombres correspondería entre 12 y 24 mujeres, mas las que tuviera el cacique. En total vendría a ser entre 13 y 27 mujeres, resulta que sólo hay ocho. ¿Qué ha pasado? Una posible explicación es que han sido robadas por los Candoshi. Veremos después el caso de Triunfo.

© Barbara Fraser, 2014. 


TERRITORIO

Tessmann no da cuenta de la presencia Urarina en el Urituyacu. No sabemos con certeza la fecha de su visita. Lo cierto es que el prólogo de su libro data de julio de 1929 y la publicación en alemán es de 1930. Tal vez no existía presencia Urarina en el Urituyacu para esa época, o era muy escasa, o sí existía, pero era un dato desconocido para Tessmann. No lo sabemos, y estas especulaciones entran en el terreno de la conjetura. Sin embargo, alrededor de 1935 es una posible fecha del nacimiento del Sr. Mariano, uno de los actuales ancianos urarina que encontramos abajo del actual Progreso II. Según él, nació en un lugar ubicado en las cercanías del actual Caymituyo. Sea como fuera, para la década de 1930, el Urituyacu ya era un emplazamiento mutiétnico: Omurano, Candoshi y Pinche, mencionados por Tessmann, mas Urarina, que no lo nombra.

Completando la información, el actual presidente comunal de Santa Rosa de Urarinas, nacido en la vecina comunidad de Urarinas en 1954, distrito homónimo y provincia de Loreto, cuenta que “mi abuela ha venido del Brasil, era bien negra, el pelo era churrasco y su apodo era carbón”. En esta comunidad vivía gente “urarina que salía del Chambira y del Urituyacu”. Es interesante que viniera de Brasil, dado que el apellido del patrón Dosantos indica la misma procedencia. En segundo lugar, este testimonio avala la hipótesis que para esas fechas ya había presencia urarina en la comunidad homónima y en el Urituyacu.

En un taller de presidentes comunales en Santa Rita de Castilla el 2011 el apu de Cuninico hace referencia a un lugar denominado Omurana dentro de la quebrada Cuninico, una quebrada que sale al Marañón por la margen izquierda, en el distrito de Urarina. El caño y la cocha están en un lugar alto, a unas tres horas en peque peque desde la boca. Y añade: “desaparecieron en un ataque de viruela”. En este mismo taller el apu referido de Nueva Santa Rosa de Urarinas indicó que “mi abuelo ha conocido a los Omurano, mi papá ya no los conoció”. Según este testimonio nos estaríamos remontando hasta la década de 1930, si no antes. Se refiere a los Omurano de la quebrada Cuninico.

Otro testimonio de un anciano de la actual comunidad de Monterrico indica que “en el Patuyacu vivían: balsacho, urarina y Sarayacu”. El Patuyacu es una quebrada que desagua en el Marañón por la margen izquierda, también en el distrito de Urarinas, a la altura y enfrente de la actual comunidad de Monterrico. Entrando por el Patuyacu podemos llegar, en época de creciente, a las primeras comunidades del Urituyacu, a la altura de la actual Cafetal. Balsacho es un término para designar a los chayahuitas o shawi de Balsapuerto; sarayacu corresponde a una parcialidad andoa en la boca del Pastaza. Todo esto es corroborado por otro testimonio de un jíbaro nacido en Santo Tomás, actual Monterrico y enfrente del Patuyacu, una entrada natural en época de creciente al Urituyacu, el 18 de enero de 1943. Narra que su padre ha venido con un patrón del alto Bobonaza, en Ecuador.

Para completar el cuadro indicamos que existen dos cochas denominadas Chayahuita en el Urituyacu. Una en Juan Velasco Alvarado y otra en San Enrique. Añadimos que la actual comunidad de Juan Velasco Alvarado comenzó a denominarse así a partir del 23 de mayo de 1976, anteriormente su nombre era Chayahuita. Tessmann no da noticia de estos nombres, pudiera ser por desconocimiento o bien porque la entrada de este pueblo sea posterior. Sabemos que los nombres de estas cochas son anteriores a los actuales asentamientos kukama, que básicamente datan de la década de los 70, e incluso anteriores a Cafetal que tiene como fecha de fundación 1963. Todo esto nos hiciera postular como probable una fecha entre 1930 y 1950.

¿Cómo llegaron al Urituyacu los Chayahuita, Shawi? No lo sabemos y no tenemos ninguna noticia de migración entre los estudiosos de este pueblo al Urituyacu. Los motivos pueden ser varios: han podido huir de la brujería o han venido con algún patrón. Sea como fuere ahí han dejado su marca. ¿Por qué han dejado su nombre en una toponimia ego-centrada? Es otra pregunta que nos queda suelta.

Con este bosquejo podemos indicar que para la época de Tessmann el Urituyacu era compartido por varios pueblos: Omurano, Candoshi y Pinche. Los patrones hacen su trabajo y trasladan gente de un lugar a otro, por eso varios Jíbaro viven a comienzos de la década del 40 en Santo Tomás, considerada una de las puertas de entrada del Urituyacu. De igual manera shawi, urarina y andoa en el Patuyacu, mas la presencia de Omurano y Chamikuro en Cuninico. Los padres de Antonio Vela, Bancal, nacen en el Urituyacu. Si Antonio nace en 1960, puede que sus padres nacieran hacia 1930-1940. “Mi mamá era del caño que está a la banda de Velasco”. Es decir, se convierte en un territorio multiétnico. Los suegros de don Pancho, Guineal, estaban mitayando en el Urituyacu cuando nació su hija, la mujer de don Pancho [1940-1950 aprox.]. Simón Inuma Manizari, nacido en 1960, presidente comunal de Guineal dice que su papá era de Jeberos y entendía omurano. Mi mamá hablaba omurano y quichua[1]. Mi papá entró al Urito en 1962”. Y podríamos continuar aduciendo más testimonios. Tal vez esta imagen corresponda más a la realidad de siempre. Espacios mayoritarios de un grupo pero compartidos entre varios, con fronteras porosas.

Esta tendencia la vemos corroborada en biografías como la de Jorge Macusi Nuribe que conoce Santo Tomás, donde nació, Vista Alegre y Chanchamayo donde estudió, todo el Urituyacu y el Zancudo y el Pastaza. Buscar más biografías que corroboren esta hipótesis.

Nos gustaría señalar un dato más respecto al territorio. Ya hemos indicado que el Patuyacu y el Cuninico son dos quebradas que salen, actualmente, al Marañón por la margen izquierda. En ambas quebradas han tenido presencia los Omurano. Pues bien, un anciano del actual Monterrico nos comunicó: “el Patuyacu no daba al Marañón sino al Urituyacu”. Y de igual manera tenemos registrado que el Cuninico tampoco ha salido siempre al Marañón.

¿Cómo interpretar estos datos? Los grandes ríos amazónicos, como el Marañón, no tienen un curso fijo. Tengamos en cuenta que estamos a poco más de 110 m.s.n.m. y unos 4250 de km. del Atlántico. Esto hace que surjan los meandros como oportunidad de dar suficiente velocidad al agua para que no quede empantanada. Esta razón explica los deslizamientos de estos grandes ríos en un perímetro de unos 3 km. a ambos lados de su curso. De esta forma tenemos que los ríos fluctúan. Pues bien, cuando el Marañón se desplaza hacia el norte, como actualmente, las quebradas Patuyacu y Cuninico vierten sus aguas al Marañón, pero cuando el Marañón se desplaza hacia el sur ambas quebradas desaguan en el Urituyacu, que sale más abajo. Vestigios de esto son las islas actuales frente al actual Patuyacu y en la zona del Cuninico. Esto nos permite tener unificado el territorio Omurano en torno al Urituyacu.


LENGUA

Para 1930 “todos hablan su lengua, casi todos hablan quechua y uno solo habla bien el español”. De los dos informantes que posee, “el del Uritoyacu que no hablaba bien español y del cual recibí sólo algunos informes debido a la falta de comunicación, y un Omurana, que hablaba bien español. Este último pasó en el Marañón algún tiempo y es por eso que se había olvidado algunos términos menos corrientes de su idioma” (Tessmann 1999: 252). A partir de aquí todo es silencio. Aunque Fabre (2005) dice que los últimos hablantes de este idioma fallecieron a finales de los 50 del siglo pasado. Este autor incluye al Omurano, también llamado mayna, dentro de la familia záparo. Viatori (2003) lo clasifica dentro de la familia lingüística zaparoana junto con el andoa (shimigae, semigae, gae), arabela, aushiri, cawarano, iquito, omurano y zápara. Sobre el omurano dice que no hay informes suficientes para revitalizarlo y tampoco hablantes conocidos, al igual que del aushiri. Beier y Michael (2002) también lo integran en la familia Záparo junto con el andoa, aushiri y cahuarano, todos ellos extinguidos. Quedan como idiomas sobrevivientes de este tronco lingüístico el záparo, arabela e iquito. Es posible que el omurano tuviera hace tres siglos unos 10,000 hablantes. Para Carvalho (2013), basado en Tessmann, el omurano no estaría incluido en la familia zaparoana.

En 2010, en uno de los talleres que organiza la Parroquia, acudió Rafael, estaba enfermo y solicitaba ayuda. Mientras le atendíamos participó en el taller. Un día estábamos recogiendo cuentos y después de varios en kukama le invitamos para que narrara uno. Así lo hizo. Al finalizar invitamos a su compañero a que lo tradujera, pensando que estaba hablando en urarina. No sabía lo que había contado. La pregunta era obvia: ¿en qué idioma has hablado? “Urarina, pero también se Omurano”. La sorpresa fue enorme. Resultó que su compañero era un kukama que vivía en una comunidad urarina por ser su mujer urarina. Estuvimos preguntando y aseguró que sabía el idioma Omurano. A partir de ahí tratábamos de contactar algún lingüista que quisiera investigar, pero la búsqueda fue infructuosa. El 2011 en un taller sobre derechos indígenas en el Urituyacu explicamos a los asistentes que en este río había actualmente tres pueblos indígenas: kukama, urarina y omurano. Una de las profesoras participantes en dicho taller, al año siguiente trabajó en San Joaquín de Omaguas, donde estaba haciendo trabajo lingüístico Zachary O´Hagan. De esta manera llegó la noticia hasta él y nos contactó. El 2012 nos hizo una breve visita y en junio de 2013 le invitamos a visitar el Urituyacu con nosotros. Zachary es un lingüista que está realizando un postgrado en Berkeley y queríamos que hiciera un reporte de la lengua, dado que ningún lingüista peruano había aceptado la invitación. No se encontró ningún hablante fluido. Las personas que decían hablar omurano conocían unas cuantas palabras y algunas pocas frases que habían escuchado a sus mayores. Posiblemente el omurano dejó de ser una lengua fluida hacia 1950. Y durante la primera década de este siglo fueron muriendo todas las personas que habían oído hablar omurano de manera fluida en su niñez. Al día de hoy muchas personas son nietos de quienes escucharon hablar omurano de manera fluida. Y es posible que tengan más conocimientos de los esperados. La visita llegó muy tarde. Sin embargo, a nuestro humilde parecer, si se dedicara más tiempo y permanencia en el Urituyacu, es posible que se encontraran más datos lingüísticos, partiendo del hecho de que ya hace tiempo dejó de ser una lengua de comunicación diaria. Es posible encontrar algunas canciones y otras sorpresas. Los programas de las universidades y el afán por los títulos no son compañeros ideales. La investigación, además de tiempo y dinero, exige también un poco de fortuna y estar en el momento oportuno como nos recuerda la pelea de gallos en Bali. O’Hagan (2011) ha colgado en internet su informe preliminar del idioma omurano, con datos interesantes, que invitamos a visitar.

Si para 1930 casi todos los Omurano eran bilingües en omurano y quechua, y uno solo habla bien español, en la actualidad todos son bilingües en urarina y español. ¿Cuándo se produjo el paso del Omurano al Urarina? Tessmann lo desconoce, pero nosotros creemos que a partir de esa época ya había matrimonios mixtos. El mismo territorio, el quechua y la escasez de los Omurano podían ser factores que llevaron a dar este paso.

El urarina continua siendo su idioma materno, pero el español es la lengua del resto de comunidades del Urituyacu, la lengua de la administración y del colegio. Los especialistas dirán las posibles diferencias entre el urarina del Chambira y del Urituyacu. Nuestros interlocutores afirman que se entienden bien, pero hay algunas modificaciones en el tono de habla. Por otro lado, nos parece interesante la diferencia que marcan los habitantes del Urituyacu con respecto a los del Chambira. Consideramos que esta rivalidad es superior al espacio en el que se mueven unos y otros. En nuestra opinión los Omurano, que se fueron mezclando con los Urarina del Urituyacu, han dejado su huella, como no podía ser de otra manera. Así tenemos que un insulto frecuente a la gente proveniente del Chambira sea “chambirino”, como un término despectivo. Otro insulto es kichalaa, pene, referido a las gentes provenientes del Chambira.

© Manolo Berjón, 2014


Lista de comunidades junio 2014[2]:

COMUNIDAD
FECHA FUNDACION
COMPOSICION ETNICA

Nueva Alianza
1980
K[3], U

Cafetal
18 de junio 1963
K

Juan Velasco Alvarado[4]
23 mayo 1976
K, U

Nuevo Progreso[5]
1995
U, O

Progreso I
2000 (Repsol)
O, U

Progreso II
2000 (Repsol)
O, U

Caymituyo[6]
1970
K, U

Santa Lucía de Tipishca[7]

U, O

Reforma[8]
23 junio 1973
K

San Enrique
1972
K

Lupunayo[9]

K

Pintuyacu[10]

K

San Antonio de Bancal[11]

U, O

8 de Octubre[12]
2013
O, U

Guineal[13]
1980
O, U


Cunchiyacu[14]
1972-1988 se riegan
O, U

*San Luis antiguo[15]
1995
O, U

*San Luis nuevo
2003
O, U

Ayahuasca[16]
1978
K, U

San Juan de Abejaico[17]
1976
K

UNA BREVE NOTA SOBRE EL COLEGIO EN COMUNIDADES URARINA-OMURANO:

Los niños de la comunidad de Santa Lucía de Tipishca acuden al colegio en Caymituyo, lugar donde también se puede cursar la secundaria. Pero ninguna persona de ascendencia omurano y/o urarina tiene secundaria. Por supuesto, en las demás comunidades tampoco. Habría que ver los últimos movimientos que se están produciendo con familias provenientes de Ayahuasca y otras comunidades hacia Nueva Alianza, lugar que también cuenta con secundaria. Pero hasta el momento, insistimos, no hay ninguna persona de ascendencia omurano y/o urarina que tenga estudios secundarios.

Respecto a la primaria: la mayoría de comunidades cuenta con un colegio auspiciado por el Estado. Los locales escolares acusan múltiples deficiencias. La implementación de material didáctico es escaso y desconoce la reglas mínimas de la interculturalidad. En teoría cada comunidad tiene asignados uno o varios profesores. Lo cual no es garantía que se desarrollen las clases. Es frecuente que algunos profesores no pisen en todo el año la comunidad a la que están asignados. La consecuencia es evidente: muchos niños no saben leer ni escribir. Y los que saben, en la mayoría de los casos, no son fluidos. En nuestra visita de 2010 nos impresionó el siguiente comentario en la comunidad de Guineal: “ven esos jóvenes de ahí, ninguno sabe leer ni escribir”. El profesor de dicha comunidad llevaba varios años cobrando del Estado sin pisar la comunidad. Se da el caso que los padres de estos jóvenes sí acudieron al colegio en su niñez y saben leer y escribir. Es normal que alguna comunidad haya informado a la UGEL (Unidad de Gestión Educativa Local) Nauta de la situación, pero no han conseguido que los profesores en cuestión acudan a su lugar de trabajo.

Los niños de Santa Lucía de Tipishca y los urarina que habitan la parte de arriba de la comunidad de Caymituyo, donde acuden al colegio, tienen que enfrentar una potente discriminación. La misma que enfrentan todos los omurano y urarina adultos con el resto de personas que habitan el Urituyacu.

Con este panorama es fácilmente comprensible que no tengan profesores bilingües. Para el 2014, último año que les visitamos, sólo había un profesor bilingüe en la comunidad de Nuevo Progreso. Un profesor urarina proveniente del Chambira. Ya hemos anotado más arriba lo que sugiere el término ‘chambirino’. Por supuesto, todos desconocen la presencia histórica de los omurano.

No es cuestión únicamente de solicitar colegio y profesores, ni siquiera que sean bilingües. Es preciso que se produzcan relaciones interculturales, algo que estamos lejos de percibir.


CUADRO PROVISIONAL E INCOMPLETO DE EPIDEMIAS Y ENFERMEDADES:

EPIDEMIA
LUGAR
FECHA
INFORMANTE
COMUNIDAD INFORMANTE
01
Viruela
Cuninico
1920-1930
Pablo Silva Salinas
Nueva Santa Rosa de Urarinas (2011)
02
Sarampión
Yanayacu de arriba
Antes de 1950
Julio Inuma Vela[18]
Bancal (2013)
03
Gripe

1950-1955
Julio Vela Inuma
Bancal (2010)
04
Sarampión

1968
Ventura Inuma Vela[19]
8 de Octubre (2013)
05
Sarampión
En todo el Urito
Hacia 1970
Juan Macusi Nuribe
Progreso I (2013)
06
Sarampión
Cafetal (de ahí han fundado Cunchiyacu)
1972[20]
Carmen Macusi Nuribe[21]
San Luis (2012)
07
Gripe
Guineal
1972
Ventura Inuma Vela[22]
8 de Octubre (2013)
08
Vómito y diarrea
Caymituyo
1972
Simón Inuma Manizari[23]
Guineal (2010)
09
Sarampión
Progreso
1973
Simón Inuma Manizari[24]
Guineal (2010)
10
Gripe
Progreso
1973
Ventura Inuma Vela[25]
8 de Octubre (2013)
11
Sarampión
Progreso, ese tiempo se llamaba California. (De ahí he ido a trabajar a Pintuyacu)
1973-1974
Simón Inuma Manizari[26]
Guineal (2010)
12
Sarampión
Debajo de Progreso II, California
1975
Pedro López Inuma[27]
San Luis (2010)
13
Sarampión
California
1976
Felipe (mapachero)[28]
Bancal (2010)
14
Sarampión
Progreso II
Hacia 1976
Mamerto Inuma López[29]
San Luis (2013)
15
Sarampión
por todo el Urituyacu
Antes 1977
Juan Macusi Nuribe[30]
Progreso I (2013)
16
Sarampión 
Caymituyo
1979
Florinda Inuma López[31]
Nueva Alianza (2010)
17
Sarampión
debajo de Caymituyo (de pena me he venido acá [Guineal]).
1980
Don Pancho[32]
Guineal (2010)
18
Sarampión
Cafetal
1980
Julio Vela Inuma
Bancal (2010)
19
Malaria Falciparum[33]
Todo el Urito
Hacia 1980-1981
Ligia Saboya Celis
Reforma (2013)
20
Vómito y diarrea
Guineal viejo
1984
Simón Inuma Manizari[34]
Guineal (2010)
21
Cólera

1984
Ligia Saboya Celis[35]
Reforma (2013)
22
Vómito y diarrea
Guineal viejo
1986
Simón Inuma Manizari[36]
Guineal (2010)
23
Gripe
Cafetal
1990
Julio Vela Inuma
Bancal (2010)
24
Malaria falciparum
Guineal nuevo
2005
Simón Inuma Manizari[37]
Guineal (2010)

Arriba de la cashuera de Abejaico hay un lugar denominado “Sarampión”.


 © Manolo Berjón, 2014


PATRONES Y RR.NN.

Luis Macusi Nuribe, San Luis, 1 de junio de 2010: Nací en Rayayacu, afluente del Yanayacu, del Urito, cuando estaban madereando. Tengo 49 años [año 2010]. Había más gente ahí. No había comunidades en el Urito. Solo era comunidad Cafetal y solo vivían ahí mis familiares antiguos. Purito urarinas. Nosotros somos natos del Urito.

PATRON

AÑOS
ACTIVIDAD
COMUNIDAD
PEON
01
Rafael Zubiate


Nueva Alianza
Julio Inuma Vela[38] (2010)
02
Héctor Ocampo
Hacia 1958[39]
Sacando ojé
Río Chambira[40]
Don Pancho (2010)
03
Víctor Rengifo[41]

Pasto
Caymituyo
Don Pancho (2010)
04

1945-1950


Don Pancho (2010)[42]
05
Solsol de Monterrico
2010
cumala, estoraque, lupuna
San Luis
Pedro López Macusi (2010)
06
Bladner Tenazoa

Chacras
California
Pedro López Macusi (2010)
07
Catalino Valencia
1961
Caoba, cedro, copaiba.
Rayayacu, afluente del Yanayacu
Luis Macusi Nuribe[43] (2010)
08
Rafael Zubiate[44]

Caucho por el Huallaga

Julio Inuma Vela (2010)[45]
09


Madera
Progreso II está sacando madera y la gente de Progreso I está molesta.
Juan Macusi Nuribe (2011)
10
Jaime Ríos Tuesta (+2014)


Tsupaytsupana[46]
Jaime Ríos Tuesta (2012)
11
José Dosantos



Jaime Ríos Tuesta[47] (2012)
12
Rafael Zubiate, boca del Urituyacu.


Madera: caoba. Chacras.

Papá de Darío Cariajano Yahuarcani (2013) y gente del Urituyacu
13
Rafael Zubiate
Antes 1958

Triunfo[48]


José Meléndez
1958

Triunfo[49]


Dosantos

Caoba y pieles
Mi suegro Bautista, (Ventura Inuma Vela 2013)

Segundo Montalván
1958

Triunfo
Taller en 8 de Octubre

Jacobo Rengifo Oliveira


San Regis


Víctor Rengifo Oliveira (+2008)

Caza, pieles, madera: cumala, lupuna, cedro; chacra
Caymituyo


Ignacio Rengifo Oliveira (+2005)[51]


Nauta


Oscar Rengifo Oliveira


Iquitos y Solterito


Alberto Rengifo
1969-70
pieles
Caymituyo-Chuccha[52]


Moisés Rengifo
Antes 1970[53]
Lanchero (bote, regatón) hasta Abejaico




LISTA PROVISIONAL DE PATRONES

PATRON

AÑOS
ACTIVIDAD
COMUNIDAD
PEON
01
José Dosantos[54]
1930[55]
Caoba y pieles
Mi suegro Bautista, (Ventura Inuma Vela 2013)
02
Rafael Zubiate, boca del Urituyacu.


Madera: caoba. Chacras.

Papá de Darío Cariajano Yahuarcani (2013) y gente del Urituyacu
03
Rafael Zubiate


Nueva Alianza
Julio Inuma Vela[57] (2010)
04
Rafael Zubiate[58]

Caucho por el Huallaga

Julio Inuma Vela (2010)[59]
05
Rafael Zubiate
Antes 1958

Triunfo[60]

06
Catalino Valencia
1961
Caoba, cedro, copaiba.
Rayayacu, afluente del Yanayacu
Luis Macusi Nuribe[61] (2010)
07
Jaime Ríos Tuesta (+2014)


Tsupaytsupana[62]
Jaime Ríos Tuesta (2012)
08
Bladner Tenazoa

chacras
California
Pedro López Macusi (2010)
09
Oscar Rengifo Oliveira


Iquitos y Solterito

10
Ignacio Rengifo Oliveira (+2005)[63]


Nauta

11
Jacobo Rengifo Oliveira


San Regis

12
Víctor Rengifo[64]

pasto
Caymituyo
Don Pancho (2010)
13
Víctor Rengifo Oliveira (+2008)

Caza, pieles, madera: cumala, lupuna, cedro; chacra
Caymituyo

14
Alberto Rengifo
1969-70
pieles
Caymituyo-Chuccha[65]

15
Moisés Rengifo
Antes 1970[66]
Lanchero (bote, regatón) hasta Abejaico


16
Solsol de Monterrico
2010
cumala, estoraque, lupuna
San Luis
Pedro López Macusi (2010)
17


madera
Progreso II está sacando madera y la gente de Progreso I está molesta.

18

1945-1950


Don Pancho (2010)[67]


LUGARES DONDE ESTUDIARON ALGUNOS URARINA

ESCUELA
FECHA
GRADO
INFORMANTE
COMUNIDAD INFORMANTE
01
Chanchamayo
Años 70
4º prim.
Jorge Macusi Nuribe
Bancal (2010)
02
Vista Alegre
Años 70
5º prim.
Jorge Macusi Nuribe
Bancal (2010)
03
Santo Tomás
Años 60
3º prim.
Juan Macusi Nuribe
Progreso I (2010)
04
Caymituyo
1966

Simón Inuma Nuribe
Guineal (2010)
05
Caymituyo
1977

Pedro López Macusi[68]
San Luis (2010)
06
San Luis (viejo)[69]
1975

Pedro López Macusi
San Luis (2010)
07
Cunchiyacu
A partir de 1981

Mamerto Inuma López
San Luis (2010)
08
Santo Tomás
1971

Luis Macusi Nuribe
San Luis (2010)
09
Urarinas
Hacia 1950

Pablo Silva Salinas[70]
Nueva Santa Rosa de Urarinas (2011)
10
Cafetal
1966-1968

Antonio Vela Ahuite[71]
Bancal (2011)
11
Cafetal y Cunchiyacu


Mamerto Inuma López
San Luis (2011)
12
Santo Tomás
1952-1955

Felipe
San Felipe (2012)

Santo Tomás
1962-1965

Juan Macusi Nuribe
Progreso I (2013)


© Manolo Berjón, 2014


DON JULIO INUMA VELA, Bancal, 4 de junio 2010: habla sobre omuranos.

Los “mestizos” nos mezquinaban el terreno. Por eso he salido de ahí. He salido de Reforma porque me mezquinaban la chacra. Decían que de él es el terreno. Así he salido de allá. Yo he salido bien muchachito de Reforma.

En 1971 entra Pracla al Urituyacu: Ligia Saboya Celis, Reforma (2013).
En 2000 entra Repsol. Además de la sísmica, limpian el Urituyacu para que entren chatas. Consecuencia: huyen los animales por el ruido y el poco pescado que para ese entonces había en el Urituyacu.



BIBLIOGRAFIA.

- BEIER, Christine y MICHAEL, Lev (2002), La condición actual del idioma indígena iquito y las claves factores afectando al proyecto de su recuperación, un informe de Cabeceras Aid Project.

- CARVALHO, Fernando O. de (2013), On Záparoan as a valid genetic unity: Preliminary correspondences and the status of Omurano, en Revista Brasileira de Linguística Antropológica, vol. 5, N° 1, pp. 91- 116.

- FABRE, Alain (2005), Diccionario etnolinguistico y guía bibliográfica de los pueblos indígenas sudamericanos. ZAPARO. Ultima modificación 08/08/11.

- O’HAGAN, Zachary (2011), Informe de campo del idioma omurano, 22 de septiembre de 2011, University of California, Berkeley, en http://www.cabeceras.org/ohagan_omurano_fw2011_report.pdf

- TESSMANN, Günter (1999), Los indígenas del Perú nororiental. Investigaciones fundamentales para un estudio sistemático de la cultura, Abya Yala, Quito.

- VIATORI, Maximilian (2003), Revitalizando el Idioma Zápara, en Memorias del Congreso de Idiomas Indígenas de Latinoamérica-I, 23-25 de octubre de 2003, Universtiy of Texas at Austin, en http://www.ailla.utexas.org/site/cilla1_toc.html

[Esta nota fue escrita en noviembre 2014, no había sido publicada hasta ahora por diversos motivos. Formaba parte de un conjunto de notas sobre tres pueblos indígenas: kukama, urarina y omurano, que pueden leerse en este blog. Estaba concebido como nuestra contribución al centenario de la presencia de los agustinos en Nauta en 2014. Hicimos unas breves correcciones para subirlo al blog, pero básicamente se mantiene la redacción de 2014].



[1] Lo que corrobora los datos de Tessmann.
[2] La misma lista de comunidades es problemática en sí misma y no permite visualizar la alta movilidad que existe entre los Omurano y Urarina del Urituyacu. Sin embargo, la necesidad de la escuela y el poseer un título de comunidad nativa, entre otras, son razones poderosas para nuclearizarse y permanecer en una comunidad. Permítasenos insistir que la sedentarización no da buena cuenta de estos pueblos. Hemos dudado de incluir esta lista de comunidades puesto que puede dar una impresión errónea de lo que sucede pero, haciendo la salvedad de la importancia de la movilidad, nos parece interesante a modo orientativo.
[3] K: kukama; U: urarina; O: omurano. En ocasiones indica U, O y en otras ocasiones O, U. Según nuestro parecer la letra que va primero es predominante.
[4] Más conocida como “Velasco”, a secas. El pueblo kukama se ha ido retirando por cuestiones de colegio. En la actualidad hay 7 familias urarina. Este año 2014 el teniente gobernador era una persona que tiene chacra en la comunidad y también posee una casa en Nauta, su mujer es hija de un comunero de Velasco. Y el agente municipal es un urarina, lo que señala la importancia de los urarina en esta comunidad.
[5] Existe una comunidad titulada con el nombre de Nuevo Progreso, como comunidad nativa ‘cocama’, según los ‘expertos y peritos’ del Ministerio de Agricultura, que por cierto podían tener ojos en la cara. Posteriormente se desintegró. Para el año 2000, cuando la Repsol coloca un cartel con el nombre de cada comunidad aparecen Progreso I y Progreso II. El año 2013 aparece una comunidad con el nombre de San Felipe y el año 2014, en una disputa entre los 3 núcleos poblacionales, San Felipe pasa a denominarse Nuevo Progreso, en un intento disfrutar de las ventajas del título de comunidad nativa y un intento de obtener colegio para su comunidad.
[6] Siempre ha habido un núcleo urarina en la comunidad. En la actualidad una vuelta más arriba, pero conectado por vereda, hay varias familias mixtas kukama-urarina. Y unos 45 minutos por trocha está la “vecina comunidad” de Santa Lucía de Tipishca, que siempre han ido al colegio a Caymituyo. Los años 2011 y 2012 el presidente comunal de Caymituyo era un comunero de Santa Lucía de Tipishca. Este dato más que hablar de la importancia de los urarina en Caymituyo indica la falta de aprecio a un cargo que no entienden para qué sirve. Por tanto, presidente comunal puede ser un urarina.
[7] Viene funcionando como un anexo de Caymituyo. No tienen escuela y los niños tienen que acudir a Caymituyo, como indicamos en la nota anterior. Existe una fuerte discriminación hacia estos niños, que por lo general tienen dificultad en ir al colegio los días que llueve. Caymituyo es una comunidad mayoritariamente kukama y como tal tienen un colegio intercultural bilingüe kukama. En el título, porque la realidad dista mucho de lo mínimo. Sin embargo, los niños urarina sufren una brutal y triste discriminación, incluso por parte de algún profesor, razón por la cual muchos de estos niños no terminan ni la primaria. En junio 2014 hicimos un taller en este anexo alentando a que formen una comunidad propia. Ojalá el Ministerio de Educación les atienda. Pero parece que este Ministerio, como otros, no sólo es vizco, sino sordo y completamente insensible.
[8] En esta comunidad hay varias mujeres urarina reunidas con hombres mayores kukama.
[9] Esporádicamente hay alguna familia urarina para que puedan asistir los niños al colegio.
[10] Una madre de familia es urarina reunida con un kukama.
[11] Es una comunidad urarina con, al menos, una familia descendientes de omurano.
[12] Comunidad urarina mezclada con descendientes de omurano.
[13] Comunidad urarina mezclada con descendientes de omurano.
[14] Comunidad descendiente de omurano mezclada con urarina. Esta comunidad estaba situada en el caño homónimo. Desapareció y posteriormente se volvieron a encontrar para formar San Luis.
[15] Son los antiguos comuneros de Cunchiyacu. Posteriormente hicieron una nueva comunidad, San Luis nuevo.
[16] Comunidad urarina mezclada con omurano en el 75% y el resto kukama. Sin embargo, los kukama son los que controlan la autoridad y las visitas que se realizan en la comunidad. En los últimos años han tenido problemas la familia kukama por la madera y las chacras, involucrando en una relación pésima al pueblo urarina omurano que no tenía nada que ver con los problemas familiares de los kukama.
[17] Es una comunidad reconocida como kukama. En ella hay descendientes de los antiguos patrones. Están ahí para controlar la caza y la madera. También hay comerciantes de varios lugares: Iquitos, Yurimaguas, Tarapoto…
[18] “Mi padre finado dice que ha agarrado sarampión en esta quebrada [Yanayacu] y mi padre ha bajado a Cafetal y ahí han muerto todos mis abuelos. Ahí no vivía gente. Mi padre buscaba ahí, caoba… fue antes de que yo naciera. Recién se había reunido con mi mamá”.
[19] “Cuando ha muerto Agustín, su hermano de Simón, yo tenía 20 años, antes de que me reuniera”.
[20] Es la octava hija de una mujer nacida aproximadamente hacia 1940. También indica: “de ahí fundaron Cunchiyacu”. Sabemos que la fundación de esta comunidad es de 1972.
[21][21] “Pascuala, [mi hija], ha muerto de sarampión. Harta gente ha muerto de sarampión. Ha muerto cuando ya empezaba su seno [11-12 años], no tenía marido”.
[22] “Cuando ha habido un pueblito en Guineal ha venido mi suegro Bautista y mi suegra Asunciona. Bautista ha fallecido en Guineal, tenía 76 años. Se ha enfermado de la gripe y ha muerto. Yo tenía 24 años, no tenía todavía ni un hijo”.
[23] “Ha muerto mi mamá”. “Ha muerto hechizado” en su interpretación.
[24] “Donde se han muerto con sarampión en Progreso”.
[25] “Ha muerto mi suegra Asunciona”.
[26] “Uno mi hermano se ha muerto. Ese tiempo ha muerto una cantidad de gente con el sarampión. Han sido más de 40 personas entre niños y adultos”.
[27] “Ha muerto mucha gente de sarampión. Ahí ha muerto mi hermano José y mi hermana Lucía. Por eso salimos de ahí, para poder sanarnos de la enfermedad, sino se terminaba la generación”
[28] “Su papá de la Florinda Inuma, de Nueva Alianza, ha muerto con sarampión en 1976 en California. Han muerto como 40 personas. Su papá de Florinda se llamaba Raymundo Inuma Manizari, primo de Simón”.
[29] “Ha muerto mi papá, Raimundo Inuma Manizari, y mi mamá, Lucía López Macusi”. También han muerto Santiago y Narcisa, los abuelos con los que se crió. Han muerto en la zona de Progreso II. No nos queda suficientemente claro fue hacia 1976 o hubo otra epidemia en 1978-1979, como indica.
[30] “Antes que naciera Rafael”, su hijo.
[31] Ha muerto Benjamín Inuma Manizari, mi papá. También han muerto el hermano de mi padre y el hermano de mi madre.
[32] “Han muerto un varón y tres mujeres, hijos míos. De pena me he venido para acá” (Guineal).
[33] Les daban de tomar aralen.
[34] “Uno mi hermano se ha muerto con vómito y diarrea, hechizado, ya era joven”.
[35] “Eran tantos los enfermos que no había sueros suficientes. Ha muerto mucha gente”.
[36] “Otro mi hermano ha muerto”.
[37] “Ha muerto mi papá”. “Le ha hecho madurar, se ha hecho amarillo”, en su interpretación.
[38] “Cuando yo era bien llullito” [hacia 1950].
[39] “Ya tenía mujer”. Dice que ha trabajado con los Ocampo cuando tenía 26 años, y en 2010 tenía unos 78 años aproximadamente.
[40] “De ahí me vine a Maypuco y de ahí a Cafetal y he sacado 60 trozas de cumala. De ahí me he ido a Caymituyo”.
[41] “Hasta 1977 en Caymituyo”: información de Pedro López Macusi.
[42] “Su papá de mi señora era mitayero en el Urito, y por eso mi señora nació en el Urito”.
[43] “He nacido cuando mis padres estaban madereando con Catalino Valencia en Rayayacu. Tengo 49 años”, datos de 2010.
[44] Pudiera ser que extrajera caucho en el segundo boom 1942-1945 y una vez acabado esto entrara por el Urito a extraer otros recursos naturales, como estamos viendo.
[45] “A mis papás les han llevado a sacar caucho por el Huallaga”. “El vivía en Alianza”, boca del Urito.
[46] “Abajo del actual Abejaico, ahí he vivido dos años”. Después he vivido otros dos años en Abejaico. De ahí fue a Ayahuasca, 5 años. De ahí vine, he ido a Nuevo Encanto [cercano al actual Cafetal]. En el 2000 me vine a vivir a Cafetal.
[47] “José Dosantos vivía una vuelta arriba de Cafetal, después bajó a la boca para cuidar más al Urito. Cuando él murió dejó libre para que entre la gente. Hace 45 años he pedido permiso a José Dosantos para entrar. He entrado en 1968. José Dosantos era ya viejo”.
[48] Información de Darío Cariajano Yahuarcani, Velasco (2013). “Ha puesto el nombre de Triunfo. Ha venido de Lima”: información del taller con el pueblo urarina del Urituyacu en la comunidad 8 de Octubre, el año 2013.
[49] Muere en el ataque de Triunfo por los murato del Nucuray o los candoshi del Pastaza. Información de Darío Cariajano Yahuarcani, Velasco (2013).
[50] Suponemos que en todo el Urito. Venían mitayeros de Iquitos, Yurimaguas…
[51] Sus hijos viven en Abejaico y se dedican al mitayo.
[52] “El ha fundado Caymituyo. Sus peones eran del Huallaga. Le mataron en el Cuchcha. El señor era mitayero, traía mucha gente para matar animales. En una ocasión encontró un campamento de indios (muchas pieles secas), han robado las pieles y los indios lo siguieron y lo mataron más abajo”: información de Ligia Saboya Celis, Reforma (2013).
[53] Posterior a esta fecha tiene una lancha grande, Edwincito, y hace ruta Iquitos – Yurimaguas. Murió ahogado en 2008 aproximadamente.
[54] Información de José Ríos Tuesta († 2014). “José Dosantos vivía una vuelta arriba de Cafetal, después bajó a la boca para cuidar más al Urito. Cuando él murió dejó libre para que entre la gente. Hace 45 años he pedido permiso a José Dosantos para entrar. He entrado en 1968. José Dosantos era ya viejo”. Esta información corrobora la información de Tessmann que el tal Dosantos tenía una estación a un día de la boca.
[55] Tessmann 1999: 246-254.
[56] Suponemos que en todo el Urito. Venían mitayeros de Iquitos, Yurimaguas…
[57] “Cuando yo era bien llullito” [hacia 1950].
[58] Pudiera ser que extrajera caucho en el segundo boom 1942-1945 y una vez acabado esto entrara por el Urito a extraer otros recursos naturales, como estamos viendo.
[59] “A mis papás les han llevado a sacar caucho por el Huallaga”. “El vivía en Alianza”, boca del Urito.
[60] Información de Darío Cariajano Yahuarcani, Velasco (2013). “Ha puesto el nombre de Triunfo. Ha venido de Lima”: información del taller con el pueblo urarina del Urituyacu en la comunidad 8 de Octubre, el año 2013.
[61] “He nacido cuando mis padres estaban madereando con Catalino Valencia en Rayayacu. Tengo 49 años”, datos de 2010.
[62] “Abajo del actual Abejaico, ahí he vivido dos años”. Después he vivido otros dos años en Abejaico. De ahí fue a Ayahuasca, 5 años. De ahí vine a Nuevo Encanto [cercano al actual Cafetal]. En el 2000 me vine a vivir a Cafetal.
[63] Sus hijos viven en Abejaico y se dedican al mitayo.
[64] “Hasta 1977 en Caymituyo”: información de Pedro López Macusi.
[65] Ver nota 52.
[66] Posterior a esta fecha tiene una lancha grande, Edwincito, y hace ruta Iquitos – Yurimaguas. Murió ahogado en 2008 aproximadamente.
[67] “Su papá de mi señora era mitayero en el Urito, y por eso mi señora nació en el Urito”.
[68] “No he ido al colegio” en Caymituyo, pese a que ya había colegio.
[69] Cambiaron el nombre de Cunchiyacu a San Luis para que se creara el colegio. Posiblemente el cambio de ubicación no es por el colegio sino por alguna muerte.
[70] Mi papá, Pablo Silva Cahuaza, fue el primer profesor de Urarinas.
[71] 51 años el 21 noviembre 2011. “En Cafetal había un colegio. Mi padre tenía miedo a los mestizos (puro Valencia). Nos querían matricular a nosotros; pero mi padre se ha largado a Reforma, a Huacana. De noche nos han hecho huir de miedo. ¿Acaso son mestizos uds. para ir al colegio?”. 

martes, 25 de abril de 2017

SUBVIRTIENDO EL RELATO OFICIAL: VOCES KICHWA DEL ALTO TIGRE

Iquitos, 25 abril 2017

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas


El lunes 24 de abril de 2017 se presentó en Iquitos el libro “Ñukanchi Ñawpa Timputa Yarisha Tandarishun. Surcando nuestra memoria”, de la Dra. María Antonieta Guzmán Gallegos, antropóloga de la universidad de Oslo. A continuación unas breves notas que habíamos preparado para dicha presentación. La presente redacción para este blog es posterior al evento reseñado.


“Los objetivos de "Ñukanchi Ñawpa Timputa Yarisha Tandarishun" son, en primer lugar, reforzar la memoria colectiva de las comunidades kichwas del alto Tigre y fortalecer el desarrollo de las capacidades comunicativas en lengua kichwa especialmente de la población joven. El segundo objetivo es generar mayor conocimiento de las dinámicas sociales y de las profundas transformaciones socio-naturales que la extracción petrolera ha causado en esta zona. Creemos que sólo una buena comprensión, que tome en cuenta la historia y las diferentes perspectivas de los pobladores de las comunidades puede generar respuestas adecuadas”: GUZMÁN GALLEGOS, María Antonieta (2017), Ñukanchi Ñawpa Timputa Yarisha Tandarishun. Surcando nuestra memoria.



© Manolo Berjón, abril 2017

Es un honor poder participar en la presentación de este libro de la profesora María Antonieta. Un trabajo realizado con las comunidades kichwa del alto Tigre. Una escucha paciente, un marco temporal amplio, una visión que integra la semimovilidad y pinceladas de interpretación muy adecuadas para situar el trastorno ocasionado por la irresponsable actividad petrolera. Un libro que recoge las voces subalternas para cuestionar el relato oficial que deja fuera las narraciones de los indígenas. Un libro dirigido principalmente a los comuneros jóvenes y adultos de las comunidades afectadas, con una gran proyección a nivel nacional, dado que afecta a pueblos indígenas con una actividad, la petrolera, que lejos de haber conseguido mayores cotas de bienestar las ha empobrecido y empeorado a niveles desastrosos. Hacemos nuestras las palabras del antropólogo Alberto Chirif en la presentación del libro al señalar que Loreto es la región del país con peores niveles de educación y salud. Terrible.

Pero, ¿qué podemos aportar nosotros a este evento? Sólo hemos visitado en una oportunidad Intuto, capital del distrito del Tigre, hace más de 20 años y nunca más nos hemos adentrado en dicho río. Nuestro espacio de movimiento ha sido el río Marañón por espacio de 20 años. ¿Qué aportar, entonces? Intentaremos unas pinceladas desde el pueblo kukama del bajo Marañón con quien hemos compartido la vida. No quisiéramos que nuestras notas desenfoquen el excelente trabajo de María Antonieta y las comunidades kichwa afectadas por la actividad petrolera.

La historia de San José de Saramuro y de Saramurillo es una historia de despojo [http://lacandeladelojo.blogspot.pe/2016/09/cuando-la-historia-resitua-la-hipotesis.html], una intervención estatal mirando únicamente el interés económico y obviando el tremendo impacto sobre pueblos indígenas y medio ambiente. Menos conocido es que en 2011 se desató el pánico en ambas comunidades, afectando más potentemente a Saramurillo. Según los pobladores kukama, el tigre negro, un espíritu que habita en el fondo del río, salió y recorrió ambas comunidades, atravesando la base petrolera. En San José de Saramuro afectó a varios pobladores, en Saramurillo muchas familias se reunían en las noches para dormir en la misma casa y protegerse. Un predador como el tigre negro sale a visitar las comunidades atormentando a algunos comuneros kukama. La ansiedad, la agresión… fruto de la actividad petrolera. En junio 2010 hubo otro derrame de petróleo en San José de Saramuro. Ese año se produjo una de las vaciantes más intensas en el bajo Marañón. En octubre 2010 visitamos la comunidad de Alianza, distrito de Nauta, cercana a San Pablo de Tipishca, y nos topamos con una viejita que subía de bañarse del puerto. Ella nos decía que la madre del río se estaba retirando debido a la contaminación y, por eso, se produjo la intensidad de la merma. Ambos acontecimientos, el tigre negro y la merma, no se pueden comprender sin la cosmología indígena. En este sentido, la actividad petrolera también ha causado un daño considerable a la cosmología de los pueblos indígenas. En la presentación del libro, Fernando Chuje, presidente de FECONAT, indicaba las muertes de muchos pobladores, incluidos algunos de sus familiares. La población indígena las interpretaba como fruto de la brujería, cuando en realidad era producto de la actividad petrolera, según señalaba el propio Fernando.

Otro aspecto que nos gustaría anotar es la importancia del olor. Para el pueblo kukama un niño recién nacido huele a pescado y son sus padres los que van dándole un olor propio, humano. Lo hacen a través de la leche materna, el cuidado, el contacto físico, las plantas, icaros… Cuando una persona ha estado comiendo o pishtando pescado (extraer las vísceras del pescado) se lava concienzudamente para eliminar todo su olor. El yacuruna, ser mitológico que habita en el fondo de los ríos y cochas, es una de las figuras más importantes de la alteridad y tiene un olor característico a pescado. Evitar el olor a pescado es la oportunidad de marcar la posición de humano, de distinguirse de los yacuruna. Pues bien, ¿qué supone para un indígena kukama que el pescado huela a petróleo? Sin duda, se afecta mucho más que la alimentación, siendo este un asunto de extrema gravedad. Es afectado el mismo concepto de persona.

Es momento de realizar una pregunta oportuna: ¿qué es un río? Definirlo como “una corriente de agua…”, como hacemos los occidentales, no da cuenta de lo que es un río para los pueblos indígenas. Ya hemos señalado la importancia del yacuruna y otros seres mitológicos que habitan sus aguas. No es suficiente con las plantas potabilizadoras en las comunidades, como pretende el Estado. “Somos nutrias” sentenció Fernando Chuje. No nos contenta una ducha, necesitamos el río para nadar y disfrutar de la vida. Y cuando nos bañamos tomamos agua del río, agua que exigimos limpia, sin contaminación. Es preciso recordar que las aguas de los ríos amazónicos son catalogadas de “uso industrial”. Todo lo que vamos diciendo necesitaría un desarrollo más elaborado, pero esto nos desvía de la presentación de este hermoso libro de María Antonieta. Pues bien, el río se convierte en un espacio donde fluyen diversos tipos de naves: las chatas petroleras, los rápidos y deslizadores… Todos ellos levantan grandes olas que afectan a las comunidades en época de creciente y a los barrancos en época de vaciante, reconfigurando el trazado del río. Cuántas canoas y botes pequeños han naufragado durante estos más de 45 años. Cuántas pertenencias y cuántas personas se han ahogado durante todo este periodo. No existen estadísticas, tal vez porque los estadísticos están más preocupados por el crecimiento del producto interior bruto, ese que oculta el sufrimiento de los indígenas y la afectación del medio ambiente, entre otros.


© Manolo Berjón, abril 2017




Un penúltimo punto que nos gustaría señalar sería la importancia del lenguaje. Los comunicados de Petroperú, seguramente de todas las petroleras, son perfectamente neutros, asépticos. Hablan de “contingencias”, en lugar de “derrames”. Es pertinente señalar con María Antonieta que los impactos de la actividad petrolera van mucho más allá de espacios y tiempos excesivamente delimitados. Los metales pesados y la contaminación fluye por los ríos y quebradas, viaja con los peces, aves… y con las personas que se desplazan continuamente. De igual manera sucede con el tiempo. Cuando cese la actividad petrolera, que debe cesar ya, continuarán las perniciosas consecuencias de la misma, por décadas. Es hora de plantear el cambio de matriz energética. El grito, el clamor… antecede al lenguaje. Este libro recoge el grito de los comuneros del alto Tigre. Ese sufrimiento que hurtan en el ‘correcto’ lenguaje de las petroleras.

La ‘contaminación’ es una palabra que se ha ido introduciendo en las cuencas petroleras. Es una palabra difícil. Tal vez no todos los comuneros puedan explicar lo que significa, pero sí tienen claro que es dañina. Es un término que les sirve para conversar con el Estado. Hace falta todavía realizar más trabajo. Pero, sin duda, el libro de María Antonieta es una excelente oportunidad para ahondar en el tema.

Y para ir concluyendo esta nota, se ha producido un cambio lingüístico de envergadura que hay que anotar en el debe de la actividad petrolera. Es importante esta conclusión, toda vez que se tiene poco en cuenta. El lenguaje configura el mundo.


Felicitamos a la doctora María Antonieta por su trabajo y deseamos que disfruten también de los dibujos realizados por los niños de las comunidades kichwa después de haber escuchado los relatos de los mayores. Un libro que contribuye a subvertir el relato oficial y pone sobre la mesa las voces kichwa del alto Tigre.

miércoles, 19 de abril de 2017

UNA NOTA SOBRE LOS OMURANO DEL RÍO URITUYACU

Iquitos, 19 de abril 2017

Manuel M. Berjón
Miguel Ángel Cadenas

Para Rafael Macusi Inuma,
que sembró nuestra inquietud por los Omurano.


En el s. XVIII tenemos una lista de fundaciones. En ella se consigna en “1767. Humuranas de Uritoyacu” (Velasco 1842: 230). Dando un salto al s. XX nos encontramos con Tesmann (1999: 246-254), que recoge datos indígenas en la década de 1920 en diversos contextos de la Amazonía peruana y da cuenta de un lugar denominado Omurana que está a seis días de viaje en canoa de la boca del Urituyacu.  También refiere un lugar situado a un día de navegación por nombre Urituyacu. Actualmente es la estación de un peruano, pero había sido propiedad de José Dosantos González, “patrón” de los Omurana. Antiguamente los Omurana se enfrentaban a los Candoshi, una sección de ellos vive en las fuentes del Bohorceyacu, el tercer tributario del Urituyacu desde abajo, y a los Pinche que viven en las fuentes del Sungaroyacu, cuarto afluente del Urituyacu desde la boca.

No es fácil identificar los lugares que nombra Tessman. La toponimia ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Es una toponimia ego-centrada, es decir, que depende del sujeto que da nombre a los lugares. Por eso cambia con el tiempo y con los diversos sujetos. Preguntando a la gente, los seis días en canoa para llegar a un lugar denominado Omurana pudiera coincidir con el actual Yanayacu, un tributario por el lado izquierdo entre las actuales comunidades de San Juan de Abejaico y Ayahuasca. El otro lugar denominado Urituyacu, emplazado a un día desde la boca, se aproxima al espacio habitado por la actual comunidad de Cafetal. Sin embargo no hay certeza de los lugares a los que se refiere Tessmann. Según este autor los Omurano viven por el Urituyacu más arriba que los Pinche y Candoshi (1999: 246). Desconocemos cuando fue denominada así, pero arriba de la actual comunidad de San Juan de Abejaico hay una quebrada con el significativo nombre de “Sarampión”.

Algunos testimonios actuales, de aquellos que no son sus descendientes, afirman que eran violentos. De ser cierto, una explicación plausible se debe a la invasión de su territorio o el temor a las epidemias. En cambio, el señor González, su patrón en tiempos de Tessmann, los califica de “carácter bondadoso y trabajador” (1999: 252). “Entre los Omurana no hay elementos poblacionales ajenos, tampoco mujeres de otras tribus (1999: 251).


El río Urituyacu es un tributario por la margen izquierda del bajo río Marañón, en el distrito de Urarinas, provincia y departamento de Loreto.


TERRITORIO

“Algunos Ssimaku viven en el Urituyacu más abajo de los Omurana” (Tessmann 1999: 269). Los Ssimaku de Tessmann son los Urarina. Este dato corrobora las fechas de nacimiento de algunos ancianos urarina actuales en varios lugares del Urituyacu. Para la década de 1930 el Urituyacu ya era un emplazamiento mutiétnico: Omurano, Candoshi, Pinche y Urarina.

Completando la información, el actual presidente comunal de Santa Rosa de Urarinas, nacido en la vecina comunidad de Urarinas en 1954, distrito homónimo y provincia de Loreto, cuenta que “mi abuela ha venido del Brasil, era bien negra, el pelo era churrasco y su apodo era carbón”. En esta comunidad vivía gente “urarina que salía del Chambira y del Urituyacu”. Es interesante que viniera de Brasil, dado que el apellido del patrón, Dosantos, indica la misma procedencia. En segundo lugar, este testimonio avala la hipótesis que para esas fechas ya había presencia urarina en la comunidad homónima y en el Urituyacu.

En un taller de presidentes comunales, en Santa Rita de Castilla, el 2011, el apu de Cuninico hace referencia a un lugar denominado Omurana dentro de la quebrada Cuninico, una quebrada que sale al Marañón por la margen izquierda, en el distrito de Urarinas. “El caño y la cocha están en un lugar alto, a unas tres horas en peque peque desde la boca”. Y añade: “desaparecieron en un ataque de viruela”. En este mismo taller el apu referido de Nueva Santa Rosa de Urarinas indicó que “mi abuelo ha conocido a los Omurano, mi papá ya no los conoció”. Según este testimonio nos estaríamos remontando hasta la década de 1930, o antes. Se refiere a los Omurano de la quebrada Cuninico.

Otro testimonio de un anciano de la actual comunidad de Monterrico indica que “en el Patuyacu vivían: balsacho, urarina y Sarayacu”. El Patuyacu es una quebrada que desagua en el Marañón por la margen izquierda, también en el distrito de Urarinas, a la altura y enfrente de la actual comunidad de Monterrico, más arriba de la boca del Urituyacu. Entrando por el Patuyacu podemos llegar, en época de creciente, a las primeras comunidades del Urituyacu, a la altura de la actual Cafetal. Balsacho es un término para designar a los chayahuitas o shawi de Balsapuerto; sarayacu corresponde a una parcialidad andoa en la boca del Pastaza. Coincidentemente, otro testimonio muestra que, para la década del 40, un patrón había traído hasta Santo Tomás a un joven proveniente del río Bobonaza (el río Pastaza en el lado ecuatoriano).

Para completar el cuadro indicamos que existen dos cochas denominadas Chayahuita en el Urituyacu. Una en Juan Velasco Alvarado y otra en San Enrique. Añadimos que la actual comunidad de Juan Velasco Alvarado comenzó a denominarse así a partir del 23 de mayo de 1976, anteriormente su nombre era Chayahuita. Tessmann no da noticia de estos nombres, pudiera ser por desconocimiento o bien porque la entrada de este pueblo sea posterior. Sabemos que los nombres de estas cochas son anteriores a la actual fundación de la comunidad de Cafetal que data de 1963.

¿Cómo llegaron al Urituyacu los Chayahuita o Shawi? No lo sabemos, pero podemos avanzar alguna hipótesis. En enero de 1924 los aguarunas atacan al pueblo de Cahuapanas aprovechando que muchos hombres han salido a trabajar el caucho y algunos ya no regresan a la comunidad quedándose en lugares como Iquitos, Tamishiaco y Nauta. Los chayahuita replican y matan otros tantos aguaruna (García Tomás I: 194-195). ¿Es posible una migración, huyendo de la réplica aguaruna, al Urituyacu? Es posible, pero no podemos ir más allá de la conjetura.

Desconocemos la precisión de la fecha, el informante de García Tomás lo sitúa en enero de 1924. En cambio, Tessmann afirma que después de su visita en 1925 a la aldea de Cahuapanas, ésta “fue destruida y una parte de los habitantes asesinada por los Aguaruna. Luego es posible que los sobrevivientes se hayan trasladado río abajo” (1999: 211). Es posible que las dos narraciones se refieran a un mismo suceso fechado en épocas diversas. Si así fuera, dado que Tessmann está hablando en primera persona, tendría más probabilidades de mayor precisión histórica, aunque no deja de tener importancia señalar el mes de enero y el hecho de ser descendientes directos de quienes vivieron el acontecimiento. Pero bien pudieran ser dos sucesos diferentes. En este caso lo habrían recogido los informantes de García Tomás, pero no lo hacen. Sea como fuere, uno o dos acontecimientos, lo cierto es que no podemos concluir nada. Pero es plausible una conexión entre esta(s) migración(es) y su presencia en el Urituyacu, dejando atrás el territorio jíbaro. Otra posible explicación es que hubieran llegado al Urituyacu de la mano de algún patrón, dato que desconocemos. Sea como fuere, la cuestión queda abierta. Si esto es cierto, ¿por qué no lo consigna Tessmann? Pudiera ser por desconocimiento o porque sea posterior a su visita.

Con este bosquejo podemos indicar que para la época de Tessmann el Urituyacu era compartido por varios pueblos: Omurano, Candoshi, Pinche, Urarina, dejando a los Chayahuita en interrogante. Los patrones hacen su trabajo y trasladan gente de un lugar a otro. Santo Tomás es una de las puertas de entrada en el Urituyacu y es un enclave multiétnico ya en la década del 40. De igual manera shawi, urarina y andoa en el Patuyacu, mas la presencia de Omurano y Chamikuro en Cuninico.

Nos gustaría señalar un dato más respecto al territorio. Ya hemos indicado que el Patuyacu y el Cuninico son dos quebradas que salen, actualmente, al Marañón por la margen izquierda. En ambas quebradas han tenido presencia los Omurano. Pues bien, un anciano del actual Monterrico nos comunicó: “el Patuyacu no daba al Marañón sino al Urituyacu”. Y de igual manera tenemos registrado que el Cuninico tampoco ha salido siempre al Marañón.

¿Cómo interpretar estos datos? Los grandes ríos amazónicos, como el Marañón, no tienen un curso fijo. Tengamos en cuenta que estamos a poco más de 110 m.s.n.m. y unos 4250 de km. del Atlántico. Esto hace que surjan los meandros como oportunidad de dar suficiente velocidad al agua para que no quede empantanada. Esta razón explica los deslizamientos de estos grandes ríos en un perímetro de unos 3 km. a ambos lados de su curso. De esta forma tenemos que los ríos fluctúan. Pues bien, cuando el Marañón se desplaza hacia el norte, como actualmente, las quebradas Patuyacu y Cuninico vierten sus aguas al Marañón, pero cuando el Marañón se desplaza hacia el sur ambas quebradas desaguan en el Urituyacu, que sale más abajo. Vestigios de esto son las islas actuales frente al actual Patuyacu, huangana isla, y en la zona del Cuninico, islas de Urarinas. Esto nos permite tener unificado el territorio Omurano en torno al Urituyacu.

A fines de la década del 50  encontramos “Omuranos, humuranas o umuranos” en el “río Urituyacu” (Villarejo 1959: 143). Cuando da constancia de los Mainas dice que “ha desaparecido como tribu, si bien quedan algunos restos en los omuranos, muratos (?) y chapras (?)” (1959: 138). Al referirse a los Roamainas dice que se les encuentra “actualmente en el Urituyacu bajo el nombre de omuranos… He visto clasificados como roamaynas a los… omuranos…” (1999: 148).




EL CASO DE TRIUNFO.

Un hecho que todavía se recuerda y que tuvo gran impacto data probablemente de 1958[1] Un mestizo de apellido Meléndez robó a una “muratilla” del Nucuray[2] y se vino a vivir al Urituyacu, a la zona del actual emplazamiento de Triunfo. Había dos grupos de casas, una en la banda izquierda y otros en la banda derecha del río. Los Muratos del Nucuray vinieron en plan de guerra. Llegaron a la zona del actual Triunfo y pasaron la noche cerca. A la madrugada, mientras en Triunfo estaban tomando masato, atacaron y mataron un grupo indeterminado de gente, algunos indican hasta 20 personas. Los que estaban en la banda izquierda del Urituyacu, a la altura de Triunfo, perecieron. Todavía se recuerda el nombre de algunas personas que han muerto ahí. Los padres de la Sra. Juana Macusi: Juanico Macusi Nuribe[3], su mujer, Nicolasa Manizari Ahuite, Andrés Meléndez. También han sido asesinados[4] Lorenzo Macusi, mi hermano Felipe Inuma[5], Juanico Inuma, José Meléndez y Asunciona Ahuite. Algunos, que no estuvieron presentes, afirman que murieron hasta 20 personas. También robaron tres mujeres que llevaron a su territorio, dos han muerto y una vive en una comunidad del Nucuray. Nunca más las han vuelto a ver. Pero algunas personas que salen del Nucuray y llegan a Monterrico dicen conocerlas[6].




Hacia 1946-1948 tenemos anotado otro enfrentamiento en la zona del Yanayacu entre Omurano y Murato. El dato proviene del Sr. Jaime Ríos († 2014), un maderero que trabajaba en esa zona. Pero nadie recuerda nada más.


LENGUA

Para 1930 “todos hablan su lengua, casi todos hablan quechua y uno solo habla bien el español”. De los dos informantes que posee Tessmann, “el del Uritoyacu que no hablaba bien español y del cual recibí sólo algunos informes debido a la falta de comunicación, y un Omurana, que hablaba bien español. Este último pasó en el Marañón algún tiempo y es por eso que se había olvidado algunos términos menos corrientes de su idioma” (1999: 252). A partir de aquí todo es silencio. Aunque Fabre (2005) dice que los últimos hablantes de este idioma fallecieron a finales de los 50 del siglo pasado. Este autor incluye al Omurano, también llamado mayna, dentro de la familia záparo. Viatori (2003) lo clasifica dentro de la familia lingüística zaparoana junto con el andoa (shimigae, semigae, gae), arabela, aushiri, cawarano, iquito, omurano y zápara. Sobre el omurano dice que no hay informes suficientes para revitalizarlo y tampoco hablantes conocidos, al igual que del aushiri. Beier y Michael (2002) también lo integran en la familia Záparo junto con el andoa, aushiri y cahuarano, todos ellos extinguidos. Quedan como idiomas sobrevivientes de este tronco lingüístico el záparo, arabela e iquito. Es posible que el omurano tuviera hace tres siglos unos 10,000 hablantes. Walker (2008: 21) la considera o una lengua aislada o perteneciente a la familia linguistica zaparoana.

En 2010, en uno de los talleres que organiza la Parroquia, acudió Rafael, estaba enfermo y solicitaba ayuda. Mientras le atendíamos participó en el taller. Un día estábamos recogiendo “cuentos” y después de varias narraciones en kukama le invitamos para que relatara uno. Así lo hizo. Al finalizar invitamos a su compañero a que lo tradujera, pensando que estaba hablando en urarina. No sabía lo que había contado. La pregunta era obvia: ¿en qué idioma has hablado? “Urarina, pero también conozco Omurano”. La sorpresa fue enorme. Resultó que su compañero era un kukama que vivía en una comunidad urarina por ser su mujer urarina. Estuvimos preguntando y aseguró que sabía el idioma Omurano. A partir de ahí tratábamos de contactar algún lingüista que quisiera investigar, pero la búsqueda fue infructuosa. El 2011 en un taller sobre derechos indígenas en el Urituyacu explicamos a los asistentes que en este río había actualmente tres pueblos indígenas: kukama, urarina y omurano. Una de las profesoras participantes en dicho taller, al año siguiente trabajó en San Joaquín de Omaguas, donde estaba haciendo trabajo lingüístico Zacharias O´Hagan. De esta manera llegó la noticia hasta él y nos contactó. El 2012 nos hizo una breve visita y en junio de 2013 le invitamos a visitar el Urituyacu con nosotros. Zacharias es un lingüista que está realizando un postgrado en Berkeley y queríamos que hiciera un reporte de la lengua, dado que ningún lingüista peruano había aceptado la invitación. No se encontró ningún hablante fluido. Las personas que decían hablar omurano conocían unas cuantas palabras y algunas pocas frases que habían escuchado a sus mayores. Posiblemente el omurano dejó de ser una lengua fluida hacia 1950. Sin embargo, la madre de Simón, actual presidente comunal de Guineal hablaba omurano y quichua[7], además del urarina, y murió en 1975 en Caymituyo. Y durante la primera década de este milenio fueron muriendo todas las personas que habían oído hablar omurano de manera fluida en su niñez. Los que quedan son nietos de aquellos. Es posible que tengan más conocimientos de los compartidos. La visita llegó muy tarde o fue demasiado rápida. Sin embargo, a nuestro humilde parecer, si se dedicara más tiempo y permanencia en el Urituyacu, es posible que se encontraran más datos lingüísticos, partiendo del hecho de que ya hace tiempo dejó de ser una lengua de comunicación diaria. Es posible encontrar algunas canciones y otras sorpresas. Los programas de las universidades y el afán por los títulos no son compañeros ideales. La investigación, además de competencia y dinero, exige también tiempo. La fortuna y el estar en el momento oportuno también aportan, como nos recuerda la riña de gallos en Bali.

Si para 1930 casi todos los Omurano eran bilingües en omurano y quechua, y uno solo habla bien español, en la actualidad todos son bilingües en urarina y español. ¿Cuándo se produjo el paso del Omurano al Urarina? Tessmann lo desconoce, pero nosotros creemos que a partir de esa época ya había matrimonios mixtos. Compartir el territorio, el quechua y la escasez de los Omurano podían ser factores que llevaron a dar este paso.

El urarina continua siendo su idioma materno, pero el español es la lengua del resto de comunidades del Urituyacu, la lengua de la administración y del colegio. Los especialistas dirán las posibles diferencias entre el urarina del Chambira y del Urituyacu. Nuestros interlocutores afirman que se entienden bien, pero hay algunas modificaciones en el tono de habla. Por otro lado, nos parece interesante la diferencia que marcan los habitantes del Urituyacu con respecto a los del Chambira. Consideramos que esta rivalidad es superior al espacio en el que se mueven unos y otros. En nuestra opinión los Omurano, que se fueron mezclando con los Urarina del Urituyacu, han dejado su huella, como no podía ser de otra manera. Así tenemos que un insulto frecuente a la gente proveniente del Chambira sea “chambirino”, como un término despectivo. Otro insulto es kichalaa, pene, referido a las gentes provenientes del Chambira. Lo que pudiera estar sugiriendo la llegada de varones urarina al Urituyacu en busca de mujeres.



POBLACIÓN

Es un poco aventurado hacer un balance sobre la población Omurano, pero disponemos de varios datos. Para la época de Tessmann la población ascendía a “trece hombres, ocho mujeres y tres niños” (1999: 246). Es posible que hubiera más Omurano que los que estaban bajo el patronazgo de Dosantos. Y a fines de los 50 del siglo pasado “son unas 30 personas, representantes de los roamainas, quienes, a su vez, entraban como componentes de la gran nación maina” (Villarejo 1959: 143). Pareciera que en 20 años la población se ha mantenido prácticamente igual.

Tessmann refiere que “entre los Omurana no hay elementos poblacionales ajenos, tampoco mujeres de otras tribus” (1999: 251). Es difícil de creer que con una población tan exigua no haya habido mezcla. Si tenemos en cuenta que hay menos mujeres que varones, y que cada varón tiene “de una a dos mujeres, sólo el cacique tiene tres”, es probable que hayan tenido que buscar mujer en otros grupos, contraviniendo su pauta de casamiento donde “la mujer se traslada a casa del marido” (1999: 251). Aducimos este argumento porque dificulta encontrar mujer, dado que hay más varones que mujeres, e incluso para evitar el incesto. Esto podría ser bien visto por sus vecinos, los Urarina, cuya pauta matrimonial indica que el varón “tiene que ir a casa de sus suegros” (1999: 277). De esta forma se ha ido dando una paulatina asimilación, sin grandes sobresaltos. Otra posible explicación es que las mujeres han sido robadas por los Candoshi o los Murato, como en el caso de Triunfo.


“COMUNIDADES”

Lista de “comunidades”, junio 2014:

COMUNIDAD
FECHA FUNDACION[8]
01
Nueva Alianza
1980
02
Cafetal
18 de junio 1963
03
Juan Velasco Alvarado[9]
23 mayo 1975
04
Nuevo Progreso[10]
1995
05
Progreso I
2000
06
Progreso II
2000
07
Caymituyo

08
Santa Lucía de Tipishca[11]
2001
09
Reforma
23 junio 1974
10
San Enrique

11
Lupunayo

12
Pintuyacu

13
San Antonio de Bancal

14
8 de Octubre
2013
15
Guineal
1980
16
San Luis (actual)[12]
2003
17
Ayahuasca
1978
18
San Juan de Abejaico
1976



Las comunidades omurano-urarinas cambian continuamente. Esta pauta, no comprendida y rechazada por el Estado, les acarrea una pésima situación de instrucción escolar. Ningún omurano-urarina ha concluido sus estudios de secundaria, y muchos ni siquiera primaria. Una queja frecuente es: “ve a esos muchachos de ahí [5 varones de unos 16 años], no saben leer ni escribir”[13]. De igual manera sucede en salud donde los asentamientos más pequeños no son visitados por las brigadas ni por el Puesto de Salud de Reforma. Si las comunidades cambian de emplazamiento, las familias cambian también de comunidad. Y los lazos familiares se van tejiendo entre todas las comunidades.

Repasando el nacimiento de algunos omurano-urarina del Urituyacu nos encontramos con que algunos de ellos indican lugares como Rayayacu, una quebrada dentro del Yanayacu, cuando sus padres estaban madereando. Otros han nacido en los actuales asentamientos de Cafetal, Caymituyo, Reforma e incluso enfrente de Velasco. Este simple dato, como no podía ser de otra manera, nos indica que la penetración del pueblo kukama les ha ido desplazando y dejando sin territorio. Pero vamos un poco más atrás. En palabras de un anciano urarina: “los ‘mestizos’ nos mezquinaban el terreno. Por eso he salido de ahí. He salido de Reforma porque me mezquinaban la chacra. Decían que de él es el terreno. Así he salido de allá. Yo he salido bien muchachito cuando he salido de Reforma”[14].

En el Urituyacu actualmente hay dos focos importantes omurano-urarina: uno en la zona de arriba donde se incluyen las comunidades de Ayahuasca, Guineal, 8 de Octubre y Bancal y otro en torno a Nuevo Progreso, Progreso I, Progreso II, Santa Lucía de Tipishca y Velasco. Pero ambos focos tienen una fuerte relación con el actual Monterrico, anteriormente denominado Santo Tomás y previamente como Huangana Isla. Un lugar emblemático para entender lo que sucede en el Urituyacu.




[Esta nota fue escrita en Santa Rita de Castilla en noviembre 2014 como una contribución para conmemorar el centenario de la presencia agustiniana en la Parroquia de Nauta, provincia y departamento de Loreto. Por motivos que no vienen al caso no se pudo publicar. Ahora la subimos a este blog tal como fue escrita en aquella ocasión].



BIBLIOGRAFIA.

- BEIER, Christine y MICHAEL, Lev (2002), La condición actual del idioma indígena iquito y las claves factores afectando al proyecto de su recuperación, un informe de Cabeceras Aid Project.

- FABRE, Alain (2005), Diccionario etnolinguistico y guía bibliográfica de los pueblos indígenas sudamericanos. ZAPARO. Ultima modificación 08/08/11.

- GARCIA TOMAS, María Dolores (1993), Buscando nuestras raíces. I: Historia y cultura chayahuita, CAAAP, Lima.

- TESSMANN, Günter (1999), Los indígenas del Perú nororiental. Investigaciones fundamentales para un estudio sistemático de la cultura, Abya Yala, Quito.

- VELASCO, Juan de (1842), Historia del reino de Quito en la América meriodional, tomo III y parte III, Imprenta de Gobierno, por Juan Campuzano, Quito.

- VIATORI, Maximilian (2003), Revitalizando el Idioma Zápara, en Memorias del Congreso de Idiomas Indígenas de Latinoamérica-I, 23-25 de octubre de 2003, Universtiy of Texas at Austin, en http://www.ailla.utexas.org/site/cilla1_toc.html

- WALKER, Harry (2008), Under a Watchful Eye: Urarina Perspectives on Society and Self, Thesis submitted in candidacy for the degree of Doctor of Philosophy in Social and Cultural Anthropology, Institute of Social and Cultural Anthropology, University of Oxford, Michaelmas Term. [Existe una edición en libro que no hemos podido consultar].

- WALKER, Harry (2012), Demonic trade: debt, materiality and agency in Amazonia, en Journal of the Royal Antropological Institute 18: 140-159.


[1] La fecha no es precisa y señalamos un margen que engloba desde 1955 a 1960.
[2] Otros indican una mujer del Pastaza. Aunque esta versión no la proporcionan personas presentes en los acontecimientos es importante por lo que a continuación se relacionará con un mito urarina.
[3] “Era el apu de Triunfo. Le ha matado Puanchi Mucushua, curaca del Nucuray”, información proporcionada por Jorge Macusi, Bancal.
[4] Información proporcionada por la Sra. Carmen Macusi, sobreviviente de Triunfo y presente en los acontecimientos. Eso sucedió cuando era joven. Consiguió huir.
[5] Es factible que dos hermanos de sangre tengan apellidos diferentes, como es el caso. Ver Walker 2008: 199.
[6] Según Walker (2008: 126; 2012: 18, nota 5), un antropólogo especialista en el pueblo urarina del Chambira, existe un mito que narra la captura de dos hermanas trasladadas a un pueblo candoshi y tratadas como mascotas por sus captores y nuevos propietarios que intentan engordarlas para comerlas. Las mujeres resisten tercamente, permaneciendo salvajes, hasta que finalmente llega un tío y derrota enteramente al grupo enemigo.
[7] Idiomas que según Tessmann hablaban los Omurano (1999: 252).
[8] La fecha de fundación es únicamente orientativa. Puede que antes ya hubiera vivientes, pero hace referencia al momento en que se organizan como comunidad con autoridades y colegio.
[9] Anteriormente se denominaba Chayahuita. Para 1963, fecha de fundación de Cafetal, ya no había chayahuitas en Juan Velasco Alvarado. Al día de hoy queda el nombre de la cocha contigua a la comunidad con el nombre de Chayahuita.
[10] El año 2013 se produce una escisión de Progreso II. Emplazan la nueva comunidad más abajo y pasan a denominarse San Felipe. Cambiaron la denominación a Nuevo Progreso en 2014 para disputarse el título de comunidad nativa “kukama” (¿?) que les concedió, con total desconocimiento, el Ministerio de Agricultura. La pelea es intensa con las comunidades vecinas de Progreso I y Progreso II. Progreso I este 2014 dicen denominarse Nuevo Progreso I, en disputa está quién se beneficia del título de la comunidad nativa de Nuevo Progreso.
[11] En realidad funciona como un anexo de Caymituyo, pero datan su fundación en 2001 y algunos vivientes actuales en ese mismo lugar permanecen desde 1980. Dada la necesidad de visualizar al pueblo omurano-urarina del Urituyacu es conveniente tratarlo como una comunidad independiente de Caymituyo, de lo contrario no nos permitirá visualizar los problemas graves que padecen: fuerte, discriminación, educación, salud…
[12] Anteriormente tuvieron otro emplazamiento denominado San Luis “antiguo”, fundado en 1995. “Antiguo” es un adjetivo colocado desde el nuevo emplazamiento. Era la misma población que habían vivido en Cunchiyacu, situada cerca de la quebrada homónima. En ese emplazamiento y con el nombre de Cunchiyacu permanecieron desde 1972 a 1988, después se dispersaron. Cambiaron al nombre de San Luis para poder acceder a la creación de colegio.
[13] Comentario de un padre de familia omurano-urarina de la comunidad de Guineal que ha estudiado primaria entre Santo Tomás y Caymituyo y ahora ve cómo alguno de sus hijos y nietos están en peores condiciones instructivas que él. Comentario resgistrado el año 2009. Pero habrá otra oportunidad para explayarse más.
[14] Aproximadamente en la década del 40, y se está refiriendo a alguno de los patrones de la zona.

lunes, 30 de enero de 2017

APOYOS QUE GENERAN CONFLICTO

Iquitos, 30 de enero de 2017

La base petrolera se asentó en el territorio de la comunidad de Saramuro y los desplazaron. Los que se fueron hacia arriba se denominaron San José de Saramuro y los que se retiraron más abajo terminaron por aceptar Saramurillo, nombre que les impuso el Ministerio de Educación en la creación de su escuela: http://lacandeladelojo.blogspot.pe/2016/09/cuando-la-historia-resitua-la-hipotesis.html.

© Manolo Berjón 2014

Durante décadas “el apoyo” consistió en 24 horas de luz y “agua potable” (que no tiene nada de potable, por cierto), a la comunidad de San José de Saramuro. Como contrapartida tenían que cultivar la base petrolera. Mayor injusticia, imposible. Saramurillo fue creciendo poco a poco. La gente de Saramurillo aumentó al calor del trabajo en las services de las petroleras, pero continuaron sin recibir luz 24 horas al día y el “agua potable” (que insistimos que no es potable) llegó muy tarde. Este es parte del trasfondo de la elección de Saramurillo como lugar del paro que se desarrolló en las cuencas petroleras de los lotes 8 y 192 por parte de algunas organizaciones indígenas.

Todo esto para indicar que no se puede “ayudar” únicamente a una comunidad, porque no son así las dinámicas de los pueblos indígenas. Y en lugar de ayudar se crea una fuerte tensión. Es decir, la unidad mínima de apoyo no es una comunidad. Hay que pensar en unidades más grandes si deseamos que el apoyo sirva para algo más que para exacerbar las diferencias y provocar conflictos entre comunidades vecinas.

Si señalamos la necesidad de contextualizar en ámbitos superiores a la comunidad, de igual manera indicamos la necesidad de diseccionarla. Una comunidad del bajo Marañón recibió el apoyo de una ONG, y financiación extranjera, para crear un albergue turístico. Se eligió a unas personas que regentaran el albergue y se conectaran con los turistas. La contrapartida era dar algún apoyo a la comunidad por parte de los regentes. Todo iba viento en popa al comienzo, pero pasó el tiempo y comenzaron las tensiones. La comunidad comenzó a percibir (o pensar, que para este caso es lo mismo) que los regentes de este albergue no estaban aportando a la comunidad lo que habían convenido. Las tensiones, en base a chismes y discusiones, fueron emergiendo en la comunidad.

Pasado un tiempo la persona que regentaba el albergue se enfermó. Pasó por hospitales y doctores varios, no encontró curación. Visitó chamanes y practicó varias sesiones curativas sin encontrar mejoría, pero señalaron varios responsables. Participó en diversos tipos de iglesias para, pidiendo perdón a Dios, encontrar la salvación (a la que está unida la salud). Todo fue en vano. Varios chamanes certificaron que le habían hecho daño: envidia. Y llegó la muerte, con el impacto que eso crea en la vida familiar y en la misma comunidad. El albergue terminó cerrando, la comunidad continuó con su vida “normal”.


El apoyo puede exacerbar las diferencias al interior de la comunidad, algo que termina, más pronto que tarde, por pasar factura. Es preciso apostar por la vida buena. Pero, precisamente, es necesario una mayor reflexión sobre lo que implica esa vida buena. No siendo que las buenas intenciones, de las que infierno está repleto, terminen por generar más conflictos y alejar la vida de las personas de esa vida buena que se persigue. Otro tanto sucede con apoyos diminutos dejando las comunidades vecinas en ayunas, provocando conflictos innecesarios. La comunidad no es la unidad mínima, aunque hay que tener en cuenta la comunidad como una totalidad en un contexto más amplio: fundamentalmente, una cuenca.

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas