El derrame en Cuninico no es el único, pero sí emblemático. Todas las comunidades en las cuencas petroleras padecen la contaminación por 50 años, en distintos grados. Llueve sobre mojado: Cuninico ya sufrió otro derrame el 2014. Llegaron hasta la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En Perú ganaron varios juicios. Agotaron los mecanismos institucionales del Estado, pero persiste aún un problema de ejecución de las sentencias ganadas.
martes, 20 de septiembre de 2022
“PORQUE NO SE TRATA DE ANIMALES, SE TRATA DE GENTE COMO USTED, DE ESO SE TRATA”: A propósito del derrame en Urarinas-Cuninico
jueves, 11 de agosto de 2022
UNA BREVE NOTA SOBRE EL LENGUAJE en la poesía de Ana Varela
Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas
Agustinos - Iquitos
Pusieron en nuestras manos este precioso
poemario de Ana Varela. Merecería un estudio más pormenorizado. No es el
momento, pero adelantamos este breve comentario: VARELA TAFUR, Ana (2022),
Estancias de Emilia Tangoa, Pakarina Ediciones, Lima.
En Occidente percibimos el lenguaje como una
característica netamente humana. Extendemos nuestra visión, fundamentalmente a
través del sistema educativo, y universalizamos nuestro etnocentrismo. Somos
condescendientes con los escritores cuando hacen hablar a los animales, son
licencias literarias. No dejan de ser antropomorfismos. Sin embargo, no todas
las culturas establecen el mismo vínculo con el lenguaje. La poesía de Ana
Varela utiliza otros criterios. En la amazonía indígena el lenguaje es
compartido con otros seres: humanos, animales, muertos, sirenas, truenos…
Los amazonistas nos recuerdan que esta
extensión del lenguaje a otros seres forma parte de los tiempos míticos. Pero
los mitos tienen diferentes tratamientos en Occidente y en la amazonía
indígena. Adán y Eva son los primeros seres humanos, los seres humanos universales.
Arquetipos que permanecen en el pasado al que nos asomamos para comprendernos y
dejarlos en el pasado. En un movimiento diferente, en la Amazonía se trae el
mito al presente y se revive actualizándolo. Por tanto, que otros seres hablen
o escuchen no es únicamente una verdad universal de tiempos pasados donde nos
miramos como en un espejo, es una verdad universal que alcanza el presente
donde es vivido. Por eso, si un pescador escucha y conversa con una sirena
terminará por transformarse e irse a vivir debajo del agua con ella.
Este pensamiento amazónico inunda la poesía de
Ana Varela. Emilia Tangoa habla con “plantas que remedian los dolores del día”
(p. 27). “Por alguna razón las copas de las lupunas / son las primeras en
escuchar su voz ronca y agitada. // Los vientos en el trópico hablan con los
moradores” (p. 15). “…[C]uranderas que llaman a las raíces-madres” (p. 31). El
lenguaje es un instrumento que, en la Amazonía y en la poesía de Ana Varela, permite
la comunicación entre diversos tipos de seres. Desde Emilia Tangoa, que habla
con las plantas, a la conversación que mantienen las copas de las lupunas con
el viento, o de este último con los moradores.
En ocasiones se acude a algunas plantas: tabaco,
floripondio, yajé, ayahuasca y chacruna, coca… Plantas que expanden el mundo.
Ahora bien, no son viajes de turistas occidentales aburridos en busca de
“experiencias”. En el poema “Periferias” (p. 34) aparece la necesidad de
sanación. Lejos de un mundo idílico, “[q]uieren sanar a una mujer que ha bebido
/ líquidos contaminados”. Para ello “han traído Agua de Florida, en botella de
gaseosa”. En estas sesiones se producen “ciertas transformaciones y poesía oral
/ se recita en voz baja”.
Esta descripción de los icaros en los rituales
como “poesía oral” nos parece de gran envergadura. Una “poesía oral” que
produce “ciertas transformaciones”. Este lenguaje no deja indiferente,
transforma. Un icaro en un ritual funciona como las palabras del juez dictando
sentencia: hacen cosas con palabras, son performativos.
La transformación es uno de los temas
amazónicos por antonomasia. Un ejemplo lo podemos ver en el poema “Bufeo
colorado” (p. 40-41). Un bufeo es un delfín del río, pero a la vez es un
viajante a las “tres fronteras”, un “jefe de muelles”, “regatón o amante
ribereño”. En este universo transformacional tiene una gran belleza el poema “Mujer
boa” (p. 47), donde es la “madre de las aguas”, “la madre del cosmos”, “Yura mantona,
mujer boa” quien se transforma “en el centro de una muyuna urbana” donde actúa
“desnuda, / lenta y sin veneno en el espectáculo nocturno”. La poetisa desliza
su crítica: “te vigilan en un baúl de madera y ventana de vidrio”. Estás
“atrapada en una función extraña”, y “muchos pagan una propina por tu
performance”.
De particular interés para el tema que tratamos
es el poema “Fibras de oralidad” (p. 33). “En hojas de coca leídas por
curanderos / hay un código que anuncia palabras casi extintas”. Los tiempos
cambian, pero los “curanderos” han demostrado por centurias que se adaptan a
los tiempos y continúan los códigos que arropan las palabras para que no se
pierdan. Es “un código del planeta / un lenguaje que descifra fibras de
oralidad”. Fibras a partir de las cuales “canta y brota el tejido de chambira /
y arden las tushpas”. Espacios donde se utilizan estos códigos y estas palabras
para que no se pierdan.
Es evidente la pérdida de idiomas indígenas, y
esto es un grave problema. Sin embargo, el castellano loretano está impregnado
de incorporaciones de las lenguas indígenas. Una persona puede hablar
castellano loretano y estar pensando desde las categorías de un idioma
indígena.
Las “palabras casi extintas” (p. 33),
contrastan con otros versos donde “persiste el idioma de los ancestros” (p. 31).
Estos espacios rituales son espacios de donación de saberes. Continúa la
transmisión, se prolonga la tradición. En el último poema aparece el verso:
“Escucho tu voz, Emilia Tangoa, desde sogas visionarias” (p. 68). Espacios de
escucha y transmisión.
Sería necesario un estudio más pormenorizado, pero será en otra oportunidad. Concluimos agradeciendo a Ana Varela por su poesía, por su compromiso amazónico más allá “de alegorías de economías liberales” (p. 61). Compartimos su crítica serena y certera sobre el impacto del Antropoceno en la amazonía.
lunes, 11 de julio de 2022
RESISTIR A LA PANDEMIA EXTRACTIVISTA: poesía que refresca el alma
Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas
Agustinos - Iquitos
La presente nota es una lectura personal de: REYES RAMÍREZ, Carlos (2022), Ukamara. Ojo de serpiente, Pakarina Ediciones, Lima.
Nada más recibir el libro de manos del poeta nos
impresionó la poderosa dedicatoria:
“A los amigos.
A los que lloran fuego y explotan
desde sus pulmones en soledad.
A los que demandan oxígeno en las
ciudades y en las comunidades rurales.
A los sobrevivientes”.
El siguiente movimiento instintivo nos condujo a la última página, donde vuelve a ser muy significativo:
“Escrito en Iquitos-Perú, entre
2020-2021,
Años de pandemia por el SARS-CoV-2.
(Para los que lean este libro antes
y después de pestes y hambrunas)”.
Este es el contexto del poemario. La ciudad de
Iquitos fue la primera en enfrentarse con la pandemia en Perú. No estábamos
preparados y la falta de oxígeno se convirtió en una metáfora de la Amazonía
olvidada y dañada a base de corrupción, malas prácticas e intereses subalternos.
En estas circunstancias muy adversas, Carlos Reyes, se dedicó a crear. Del caos
social en el que estábamos inmersos ha sido capaz a organizar orden, belleza.
No es el orden de los poderosos. Su poesía se nutre de ausencias. Vale más un
poemario de Carlos Reyes que cientos de historias oficiales.
Una historia que combina cronología con
memoria. Una cronología que recoge acontecimientos arrinconados al olvido,
cuando no tergiversados en nombre de un progreso que arrasa con la selva. Se
pueden ver ecos de la época del caucho, la matanza de los matsés, migraciones a
la ciudad… con referencia a los mitos. Ambos, cronología y mitos, se aúnan,
habitan en el mismo presente, como la amazonía misma. Una manera vigorosa de desautorizar
a quienes opinan que los indígenas viven en otro mundo, fuera del presente.
En el último poema del libro enlaza las
“historias de latrocinios en las selvas del Putumayo y del Yavarí-Mirim” con
“las historias de los abuelos [donde] el jaguar persigue al armadillo… “tío,
raíz has agarrado, de la anciana que devoraba niños gordos como los cerdos
salvajes”. Historia no contada y mitología que sigue vigente. Dos componentes
básicos para cualquier ejercicio de interculturalidad en un país que excluye a
los indígenas.
Un paso más. “Conversaban dos pájaros” [pág.
13]. “Y el pájaro ahí, sobre las guabas, explicando, contando la historia que
desconocemos” [pág. 60]. Poetas y narradores de mitos confluyen. Los pájaros
hablan y narran historias. Los kukama, que habitan ancestralmente el territorio
geográfico de Ucamara, dicen que aprendemos el habla del paucarillo y la
mullaca, entre otros. Por eso, antes que un niño comience a decir las primeras
palabras hacen que sus hijos coman sesos de paucarillo, limpian sus oídos con
su pluma y revientan mullaca en su boca. De esta manera explotan las palabras.
El poeta sobrepasa el estatuto científico y apela a una verdad que va más allá:
el lenguaje y las explicaciones importantes para la vida también provienen de los
pájaros. Hay que saber escucharlos. No son, por tanto, metáforas, es la
realidad. Una ontología donde otros seres, en este caso pájaros, poseen la
facultad del lenguaje y además nos explican la historia que desconocemos. La
poesía nos ensancha el horizonte.
El poeta busca la belleza en Ukamara. Un
término que hace referencia a la depresión generada por la confluencia de los
ríos Uca[yali] y Mara[ñón]. Un territorio poético, que va más allá de lo
geográfico: “ojo de serpiente”. Esta búsqueda de la belleza se convierte en una
exploración de sentido y redención. Un espacio concreto donde mirar el
desarrollo de la vida. Un anclaje con los pies en el suelo. Esto le permite una
lectura del espacio en contraposición al extractivismo, una mirada compasiva,
serena y esperanzada. Una mirada generadora de belleza, de contemplación de la
vida.
Los años 2020-21 quedarán cosidos a la
pandemia. Sin embargo, también se tejieron con hilos de belleza algunas
palabras que persisten plasmadas en este poemario. Unos poemas que hablan de
los que habitamos la selva en un presente donde confluye historia y mito: ambos
nos permiten comprendernos y resistir. Resistir para mirar esperanzadamente la
vida, para tejer redes con humanos y no humanos que sobrepasen la pandemia
extractivista.
miércoles, 13 de abril de 2022
50 AÑOS DE LVS: EL PÁLPITO DE UNA RADIO CATÓLICA
Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas
Iquitos
Mañana, 14 de abril de 2022, Jueves Santo, se
cumplen 50 años de LVS. Están en su etapa madurez. Les felicitamos por estos 50
años y les auguramos un buen futuro.
Como homenaje a LVS nos apoyaremos en un discurso
del Papa Francisco[1] al
dicasterio para la comunicación de 2019 y un trabajo del profesor Fernando
Rivas[2]
sobre la relación entre el cristianismo y la sociedad en los cinco primeros
siglos. Finalizaremos con algunas sugerencias.
Francisco piensa la comunicación como misión. En
este sentido es necesario invertir y cultivar los talentos recibidos y cuidar
la credibilidad. Esto implica tener el valor de cambiar, no sentirse nunca
realizado ni desanimarse. El futuro es un reto donde no se apague la memoria
del pasado.
Somos pequeños en un mundo con tanta
información. Sin embargo, somos instrumentos en las manos de Dios. El Papa
habla de la cohesión social y la metáfora del cuerpo, tan querida para el
cristianismo. Palabras siempre actuales en este ambiente de descomposición
social y política que nos toca vivir. Estamos saliendo de una pandemia, se
viene la invasión de Ucrania y el alza de precios. A ello se suma la
descomposición política en la que estamos sumidos hace décadas.
Además del discurso escrito, les transmitió
unas palabras. Primero: No hacer proselitismo. Y citando a Benedicto XVI indica
que la Iglesia no crece por proselitismo sino por atracción. De ahí la
necesidad del testimonio. Segundo: El mundo siempre ha sido símbolo de
mentalidad pagana. Y nos previene contra la mundanidad. Tercero: hay que
comunicar con sustantivos, no con adjetivos ni adverbios. Comunicarse con la
realidad, sin endulzar con adjetivos o adverbios.
Pasemos a la relación del cristianismo con la
sociedad. El profesor Rivas divide esta relación en dos modelos: uno radical y
otro conciliador. El primero considera al imperio romano como perverso. En
cambio, el segundo es mucho más pragmático y busca la conciliación.
MODELO RADICAL
Está estrechamente conectado con la inminente
venida del Señor que relativiza las estructuras políticas, económicas y
sociales. Se subdivide en dos modelos. UNO: MILENARISTA. El imperio romano
organiza toda la vida social, incluida la religión. A esto se suma que el año
12 a.C. el emperador es considerado Señor, Salvador, Glorioso. Todas las
corrientes cristianas indican que el único Señor, Salvador y lleno de Gloria es
Jesús, no el emperador. Para las corrientes milenaristas el imperio es perverso
e idolátrico y tiene que desaparecer. DOS: MODELO ABSENTISTA O DISIDENTE: la
historia es la sombra de un mundo aparente. Se da prioridad absoluta de lo
espiritual sobre lo material y se produce una despreocupación de lo social.
MODELO CONCILIADOR
Este modelo conjuga ser ciudadano y cristiano.
Tiene tres subdivisiones: modelo de coexistencia pragmática, capilar e imperial
o de teocentrismo intramundano.
UNO. COEXISTENCIA PRAGMÁTICA. La autoridad es
algo positivo y querido por Dios. Es el modelo más importante hasta mediados
del s. IV. Hay algunas precisiones: la autoridad, aunque querida por Dios, no
puede arrogarse la categoría de Dios, ni ser adorada. Rezar por la salud del
emperador implica rezar por la salud del Imperio, incluido de los cristianos
que habitan en él.
DOS. MODELO CAPILAR. El cristianismo no tiene una
organización social propia, sino que habitan la urbe como un ciudadano más.
Basan su identidad no en la separación del resto de ciudadanos, sino en su
estilo de vida peculiar. Viviendo en la tierra son ciudadanos del cielo.
TRES. MODELO IMPERIAL O DE TEOCENTRISMO
INTRAMUNDANO. El año 380 el cristianismo es proclamado religión oficial del
Estado por Teodosio. En este modelo el emperador se convierte en mediador entre
Dios y los hombres. En Oriente adopta la forma cesaropapista: el emperador guía
también la Iglesia. En Occidente los obispos reivindican la independencia y van
a juzgar a los emperadores. Personajes clave son Ambrosio de Milán y Agustín de
Hipona.
Resumiendo. El cristianismo supuso una gran
novedad, al menos, en tres campos: el espacio, la familia y la ciudad. Los
cristianos amplían el espacio apostando por la fraternidad. De esta forma
cuestionan la familia, vinculada a las costumbres de los ancianos y el carácter
sagrado de la civitas: donde los dioses son sus protectores. Frente al
politeísmo del Imperio, los cristianos propugnan un modelo monárquico. De los
cinco modelos propuestos quienes han aportado más al cristianismo son el modelo
de coexistencia pacífica y el capilar. Con estos modelos fue posible la
expansión y crecimiento del cristianismo.
REGRESANDO A LVS
Uno. Vivimos en el mundo. Los modelos de
coexistencia pragmática y capilar son los que mejores resultados han dado al
cristianismo. En cambio los cristianismos que abandonan el mundo no tienen
presente [ni futuro]. Ahora bien, no debemos acomodarnos al mundo, el Papa lo
llama mundanidad. Debemos vivir en el mundo siendo ciudadanos del cielo: con
los pies en la tierra, pero con los valores de Jesús.
Para ello es necesario cuidar el lenguaje, el
instrumento más preciado para un comunicador. El Papa nos recuerda la
importancia de los sustantivos y su anclaje en la realidad: llamar las cosas
por su nombre. Nuestro bien más preciado es la credibilidad, esa cualidad que
hemos recibido en herencia de quienes han trabajado antes que nosotros en este
proyecto. Nuestra tarea es ahondarla para lanzarla hacia el futuro y dejarla en
herencia a los siguientes.
Dos. Somos puro don y, por tanto,
debemos cultivar nuestros talentos. Otras empresas tienen más medios que
nosotros. Somos humildes, pero estamos habitados por Dios. Esa es la gran
noticia que tenemos que comunicar.
Tres. No nos dejemos llevar por
cantos de sirenas. Pragmatismo y alegría para comunicar nuestra misión, sin
desánimos. El Papa nos dirá que no nos dejemos engatusar por la propaganda y el
proselitismo. Evangelizar es otra cosa, es dar testimonio de Jesús en nuestro
mundo, con nuestra propia vida. Abiertamente católicos, sin complejos, en un
mundo plural. Ofrecemos mirar el mundo con los ojos del Dios de Jesucristo.
Cuatro. La metáfora del cuerpo,
que nos recuerda el Papa, tiene una gran raigambre bíblica. Es necesario que
ayudemos a la cohesión social. En estos tiempos convulsos donde se mezcla una
crisis económica fruto de la invasión rusa en Ucrania que, unida a la
descomposición política peruana, nos está golpeando duramente. En estos
contextos es más necesario que nunca una voz cristiana, pragmática, que pisa
tierra, mantiene la esperanza y ayuda a canalizar los anhelos de la población.
Ahí está LVS tejiendo redes y aportando alegría en medio del caos, palpitando con
el corazón de Dios. Recordemos que la celebración de la eucaristía, el pan
partido, reúne al Pueblo de Dios.
Cinco. Un recuerdo agradecido a
todos los que han participado en estos 50 años en LVS. Algunos están en otros
medios, otros ya se han retirado y algunos han fallecido. Que Dios los bendiga
a todos y reciba en sus benditas manos a los difuntos. Un recuerdo especial
para Oraldo Reátegui, que nos dejó en medio de la pandemia, y con él a todos
los difuntos.
Felicitaciones LVS, y que lleguen otros 50 años más.
[1] https://www.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2019/september/documents/papa-francesco_20190923_dicastero-comunicazione.html
[2] RIVAS REBAQUE, Fernando (2011),
Teología política en el cristianismo primitivo, en Estudios Eclesiásticos, vol.
86, n° 337, pp. 241-266.
miércoles, 23 de marzo de 2022
REZAR Y ORAR: una perspectiva amazónica
Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas
Iquitos
Hace años que nos vienen preguntando
si rezar y orar significan lo mismo. La respuesta ha sido siempre idéntica: son
sinónimos. Es decir, significan lo mismo. Sin embargo, desde hace un tiempo,
recurrentemente, venimos dándole más vueltas. Manolo siempre insiste, y creo
que lleva razón, que en Loreto estos dos términos tienen connotaciones
diferentes. Pero vayamos por partes.
Rezar proviene del latín ‘recitare’,
leer en voz alta. Donde tenemos el reiterativo ‘re-‘, y ‘citare’ (citar, poner
en movimiento nombrando a alguien), frecuentativo de ‘ciere’: poner en
movimiento, hacer venir con una llamada. Es, por tanto, un verbo de movimiento.
Orar se deriva del latín ‘orare’ para expresar hablar, hablar en público o voz
alta. Etimológicamente, por tanto, ambas significan hablar en voz alta. Sin
embargo, en el lenguaje cotidiano orar suele referirse a una oración en
silencio y rezar a una oración en voz alta.
En cambio, y esto es lo
interesante, en Loreto posee otra connotación. En este caso traemos a la
palestra lo que en tantas ocasiones hemos escuchado por el bajo río Marañón,
extensible a todo Loreto. Rezar es utilizar oraciones ya fijadas, fórmulas que
se repiten una y otra vez. Por ejemplo, el Padre Nuestro, Ave María... Mientras
que orar brota del corazón.
De esta manera, en el bajo
Marañón no hay distinción si el rezo/oración es en voz alta o baja. La cuestión
deviene en si se utilizan fórmulas ya consagradas o desde el corazón. Y esto
merece una breve consideración.
El corazón, para el pueblo kukama
del bajo Marañón y otros pueblos indígenas, es la sede del
pensamiento-sentimiento. El corazón bombea la sangre y disemina los
conocimientos y los aprendizajes por todo el cuerpo. Lo que sale por nuestra
boca, y nos referimos al habla, está controlado. No se dice todo lo que se
piensa ni se siente. La persona reserva en su corazón lo que le pertenece
únicamente a él/ella, y no se pronuncia con la boca. En el habla filtramos lo
que queremos decir. En cambio, del corazón sale el canto sin ninguna
restricción. De ahí que sea tan importante cantar.
Si la oración brota del corazón,
entonces, nos dirigimos a Dios sin ninguna barrera, sin restricciones. Es una
oración cordial. El inconveniente: podemos estar tan ocupados en decirle a Dios
lo que queremos que no le escuchemos a Él. Pero, sin duda, la oración cordial
ha sido y sigue siendo muy apreciada en la Iglesia.
El rezo de fórmulas ya
establecidas como el Padre Nuestro, el Ave María… también tiene su importancia.
Lejos de ser algo que se repite sin pensar lo que decimos, encontramos varias
ventajas: 1.- Nos permite crear una costumbre, un hábito, porque podemos
repetir continuamente. 2.- En el caso del Padre Nuestro corresponde al deseo y
las palabras del mismo Jesús. El Ave María está inspirado en palabras sobre la
Virgen María en el evangelio de Lucas. En este sentido nos da la oportunidad de
situarnos en la perspectiva de Dios. Este cambio de perspectiva (ponernos en el
lugar de Dios) es sumamente interesante en la amazonía. Nos permite valorar más
y mejor nuestra propia tradición eclesial.
Dedicado a las
Carmelitas del Monasterio de la Inmaculada y San José de Iquitos que el día 23
de marzo de 2022 cumplen 10 años en el Vicariato Apostólico de Iquitos. Con
todo el afecto para personas que rezan/oran continuamente por la Iglesia.
El Monasterio de Carmelitas
está situado en la Av. Abelardo Quiñones N° 1903, distrito de Belén, Iquitos.
martes, 1 de marzo de 2022
COMIENZO DEL AÑO FORMATIVO EN EL SEMINARIO AMAZÓNICO INTERVICARIAL DEL PERÚ: sede Iquitos (filosofía y teología).
Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas
El Seminario Amazónico Intervicarial del Perú
tiene dos sedes: una en Pucallpa (propedéutico) y otra en Iquitos (filosofía y
teología). La inauguración en Pucallpa se llevó a cabo el día 20 de febrero. En
Iquitos, el día de ayer.
Para la inauguración, además de los
seminaristas estuvieron presentes el Rector (P. Estanislao Rembala), formador y
viviendo en el seminario (P. Rafael Kipigroch), los formadores externos (PP.
Andinger Macahuachi, Jorge Luis Cachique y Adler Díaz) y confesor (P. Marcos
Brulinski), el P. Manolo Berjón y el obispo de Iquitos.
Comenzamos con una reunión de los formadores,
la celebración de la eucaristía y el compartir de la mesa. El inicio de un año
formativo siempre es una gracia y una oportunidad. Una gracia de Dios para
escuchar su Palabra y una oportunidad para discernir lo que Dios quiere para
cada uno de nosotros.
Este año, en la sede de Iquitos, participan 5
seminaristas: 3 de Iquitos, 1 de San José del Amazonas y 1 de Puerto Maldonado.
Respecto a los niveles de estudio: 2 en primero en filosofía, 2 en segundo de
filosofía y 1 en segundo de teología. Agradecemos a Dios que sigue suscitando
vocaciones amazónicas al servicio de la Iglesia. Algunos Vicariatos amazónicos
tienen actualmente seminaristas en otros seminarios del Perú. La idea es que a
partir del próximo año, quienes concluyan el periodo propedéutico en Pucallpa
pasen al seminario de Iquitos.
Anotamos de pasada algunas ideas. Merecerían un
análisis más detallado, pero no puede ser objeto de este escrito ocasional. Quisiéramos
señalar cuatro ideas: simposio sobre el sacerdocio en Roma, descenso de las
vocaciones en América Latina, inculturación y en el corazón de Dios.
1.
Recientemente
se llevó a cabo un Simposio internacional en Roma sobre el sacerdocio. Entre
otros temas de estudio se conversó sobre la relación entre el sacerdocio
ministerial (los sacerdotes que conocemos) y el sacerdocio de los fieles (por
medio del bautismo todo cristiano es sacerdote, profeta y rey). Hay que esperar
a la publicación de las actas de dicho Simposio. Como no podía ser de otro
modo, el escándalo por los abusos sexuales en la Iglesia tuvo eco en dicho
Simposio. El más claro y directo fue el Cardenal Ouellet, organizador de dicho
Simposio. En la inauguración pidió perdón a las víctimas cuyas vidas han sido
destruidas por un comportamiento abusivo y criminal.
2.
Llevamos
al menos una década de descenso de las vocaciones en América Latina. Esto también
sucede en la selva peruana. Por tanto, debemos preguntarnos qué nos dice Dios.
Cómo vamos a hacer las comunidades cristianas para tener acceso a la Palabra de
Dios, la vida cristiana y los sacramentos. Algunos Vicariatos tienen una bonita
experiencia con los diáconos permanentes (diáconos casados y con hijos). El
Papa Francisco ha instituido el ministerio del catequista. Toda la Iglesia es
ministerial y desde esta ministerialidad algunas personas tienen
responsabilidades concretas al servicio de la Iglesia, nunca al margen ni por
encima de la Iglesia. Necesitamos sacerdotes en clave sinodal, caminando
juntos.
Pensamos en Iquitos. La ciudad va a
continuar creciendo. Los sacerdotes no vamos a ser suficientes. ¿Cómo atender
esta ciudad? Esta pregunta debe ser objeto de discernimiento por parte de todo
el Vicariato. ¿Significa esto que nos olvidamos de las comunidades cristianas de
los ríos? De ninguna manera, también debe ser objeto de discernimiento. ¿Qué
papel juegan las mujeres en este discernimiento?
3.
Inculturación
no es una palabra que nos guste, tenemos serias objeciones al término. Señalamos
de pasada que depende del término cultura. Nos movemos en otros parámetros: la
ontología. Utilizamos el término inculturación únicamente para entendernos,
porque es un término muy frecuente en la Iglesia. Llegamos al Seminario con
tiempo suficiente y tuvimos una bonita conversación antes de comenzar las
actividades programadas. Algunos sacerdotes loretanos abordaron el tema de “los
endemoniados”. Es otro tema delicado, pero de gran aliento pastoral. Solo unas
breves indicaciones:
a. En la Biblia aparece continuamente
que Jesús expulsa los demonios (exorcismos). Esta tarea está vinculada al Reino
de Dios. A partir de la Ilustración los teólogos no han sabido qué hacer con
este tema y prácticamente han dejado de reflexionar sobre él. Esto se refleja en
la teología que estudiamos y en la predicación que realizamos. Digamos que hay
un “sesgo ilustrado” en la lectura de la Biblia. Y que conste que la
Ilustración es un gran aporte a la humanidad. En la actividad pastoral también
aparecen “poseídos”, “endemoniados”.
b. Mc 5, 1-20 narra la vida del “endemoniado
de Gerasa”. Cuatro brevísimas indicaciones: 1) Pasaron al otro lado del lago
(v. 1). Jesús se mueve en la frontera. 2) Habita en los sepulcros (v. 3). Es
decir, se comporta como un muerto. Camina y grita, pero vive como un muerto en
vida. 3) Me llamo Legión porque somos muchos (v. 9). La región de Gadara estaba
fuertemente romanizada, con presencia de la Legión romana (ejército romano). Es
decir, los lugares donde hay opresión militar (pero también económica,
lingüística, política, de género…) son espacios donde el demonio actúa con
mayor libertad. Por tanto, expulsar al demonio implica trabajar contra las
opresiones de todo tipo. 4) La actuación de Jesús implica “integrar” a los
excluidos. Después de algunos milagros, los liberados caminan con Jesús. En
este caso, fruto de la misión cristiana, Jesús le indica que vaya a predicar
entre los suyos (v. 19-20). Por tanto, la misión cristiana está muy pegada a la
actividad de Jesús de expulsar los demonios.
c. Cuando se dice que tal persona está
endemoniada debemos tener en cuenta dos aspectos: 1) qué le está oprimiendo. Habitualmente
son personas con fuertes carencias: adolescentes (carecen de autonomía),
económicas (habitualmente sucede en familias muy humildes), lingüísticas
(estamos convencidos que muchas de estas personas pertenecen a familias con
tradición indígena que son fuertemente discriminadas), de género (muchas
señoritas), políticas (Loreto es el departamento con menor acceso al agua
potable, podríamos señalar otros indicadores)… Por tanto, es fundamental que
actuemos también en este campo. De lo contrario nuestra actuación pastoral
será, cuando menos, ingenua; si es que no llega a ser cínica. 2) Una comunidad
cristiana que reza. No podemos solucionar todos los problemas. Pero sí podemos “integrar”
a la familia donde algún miembro sufre. Este soporte es fundamental. La fuerza
de Dios es más poderosa que el demonio. Por tanto, rezar, leer la Biblia,
acudir a la Iglesia, formar parte de un grupo, utilizar el agua bendita para
rociar toda la casa… son parte de una actuación consciente de la Iglesia. No se
trata de una visita esporádica, sino de una verdadera integración. Notemos que ‘diablo’
significa ‘el que divide’. Por eso ataca a quien está dividido, escindido,
separado. De ahí la importancia de ‘integrar’. Una integración respetando a
cada persona, sin anular su personalidad.
4.
En
el corazón de Dios. El evangelio de ayer (Mc 10, 17-27) nos invitaba a poner
nuestro “tesoro en el cielo”. El joven rico estaba encadenado a la riqueza y no
pudo caminar con Jesús, se fue triste. Los cristianos estamos invitados a poner
nuestro tesoro en el cielo. De esta manera no nos lamentamos por lo que
dejamos, sino que estamos alegres porque Dios nos acompaña. Ese tesoro en el
cielo nos lleva a vivir las dificultades propias de la vida con alegría, porque
somos peregrinos en este mundo, somos ciudadanos del cielo (carta a Diogneto).
Que el comienzo de este año formativo sea fructuoso para la Iglesia. Que Dios bendiga a nuestros seminaristas y a nuestros vicariatos. Y que tengamos la valentía de descubrir la voluntad de Dios para nosotros, como rezamos en el Padre Nuestro.
jueves, 24 de febrero de 2022
ENTRE LA UNI-VERSIDAD Y LA PLURI-VERSIDAD: una lectura particular sobre “El río infinito”
Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas
Iquitos
La novela explora nuevos campos.
El libro se desarrolla en la ciudad de Iquitos. Lo hace separándose del
exotismo. Sus personajes son creíbles. Están bien diseñados. Integra la “historia”
de Loreto, desde la época del caucho, la trata de personas… hasta las sombras
que ayudan en la resolución de unos crímenes. Su autor nos comentó que forma
parte de una trilogía que está en proceso de escritura.
CORNEJO CHAPARRO, Manuel (2021),
El río infinito. La primera senda de Yaquichán Tapullima, Planeta, Lima.
Nos vamos a centrar
exclusivamente en Yaquichán Tapullima, un joven kukama que navega entre la
tradición de su abuelo y los estudios de derecho en la universidad. Un buen
reflejo del pueblo kukama. Entendemos que esto es una reducción de la novela
que, por otra parte, invitamos vivamente a leer.
La literatura permite un acercamiento
diferente, igual de importante que cualquier otro. Es fundamental contemplar a
las nuevas generaciones y las oportunidades que generan las ciudades. Se ha
dicho que la mitad de la población indígena habita en ciudades, pero no hay aproximaciones
suficientes. La literatura puede abrir campos a otras disciplinas que todavía
están más entumecidas.
En este sentido esta novela
policiaca es oportuna y necesaria. Los mundos en los que transita Yaquichán son
muy reales. Aunque no sea nada fácil saber lo que es la realidad (o las
realidades). Yaquichán camina entre el mundo urbano como estudiante y
practicante de derecho y como nieto que conversa con su abuelo kukama. Esta
capacidad de viajar entre ambos mundos es una característica indígena muy
acentuada.
Aparece la toma de ayahuasca en
la novela. Pero distingue la que buscan los turistas de la que está vinculada
al abuelo en relación con Yaquichán. Para los turistas es una acción asociada
al ocio o la búsqueda de sentido, habitualmente desritualizada o al margen de
un contexto cosmológico. El multiculturalismo se aprovecha de lo extraño
mientras sea inofensivo a sus intereses. Se convierte en una sustancia que
proporciona experiencias [consumo de experiencias]. Suele convertirse en una
búsqueda de un paraíso perdido. En cambio, para el abuelo y Yaquichán es fuente
de conocimiento.
Hablando de la ayahuasca se dice:
“También te enseñó los otros tipos de lenguaje. Ese idioma que hablan las
plantas, que no necesitan palabras ni sonido, solo los pensamientos que hablan
sin ruido y pueden viajar y conversar desde lejos. Luego te adiestró en el
lenguaje del agua, que puede comunicar no solo lo que no se puede ver, sino
aquello que después va a suceder. Esos lenguajes sólo los tienes tú. Sí, y unos
como tú” (p. 178).
Para los occidentales el lenguaje
es una adquisición humana, lo que nos diferencia de los animales. Para los
pueblos indígenas, incluido el kukama, el lenguaje no es exclusivo de los
hombres. Otros seres también poseen lenguaje: pájaros, animales, truenos…, las
plantas y el agua. Se produce una ampliación del concepto de persona dado que
estos seres también poseen lenguaje, agencia, intencionalidad y sentimientos,
entre otros. Ser gente en la Amazonía es mucho más que ser exclusivamente
humano. Los sueños vehiculan conocimiento y relación con otros seres por medio
del lenguaje.
En estos momentos la organización
indígena kukama de mujeres Huaynakana Kamatawarakana ha interpuesto una demanda
para considerar al río Marañón como sujeto de derechos.
UNI-VERSIDAD Y PLURI-VERSIDAD
Universitas es el término latino
para una institución de enseñanza superior que transmite el conocimiento.
Surgió en Occidente en el s. XII-XIII y se ha expandido por todo el mundo. En
latín se refería a la unidad o totalidad de una cosa. De ahí pasó a designar la
colectividad de los estudiantes. Universo está compuesto de ‘unus’ (uno) y
‘versus’ (participio pasivo de vertere, girar). De esta forma universo
significa ‘uno y todo lo que le rodea’, lo que es indivisible. Yaquichán acude
a sus clases en la facultad de derecho de la universidad, a este universo, al
‘espacio del uno’.
Sin embargo, Yaquichán también
participa del ‘pluri-verso’. Su abuelo le integra en una comunidad más amplia
donde cohabita con otros seres. Ya hemos visto el ejemplo de las plantas y el
agua. La vida indígena no está atrapada en el uno, sino que se desarrolla en la
multiplicidad. El uno es muy apreciado en occidente (el monoteísmo, entre
otros). En cambio, los pueblos amazónicos privilegian lo múltiple. El numeral
uno en kukama está percibido desde lo inconcluso. Lo completo es el dos, el uno
es lo imperfecto, lo que le falta completar.
Yaquichán navega entre la
universidad y el pluriverso. Y lo hace con tranquilidad y acierto. Fluye entre
ambas realidades, muchas veces paralelas. Maneja los códigos de una y otra
dependiendo de las circunstancias. La novela tiene otros muchos aciertos. Nos
hemos circunscrito únicamente a señalar esto.
Vivimos tiempos de exceso de
información. La abundancia de la misma hace que nos perdamos en el mar de
propuestas. Muchas de ellas idénticas. Repitiéndose hasta el infinito sin
aportar nada. Citándose unas a otras hasta la extenuación. ¿No es la
universidad, en ocasiones, un espacio de repetición de lo uno? Concluimos
señalando que “El río infinito” proporciona una frescura necesaria, permite
navegar por los pluriversos. Aporta desde la periferia para enriquecer el
lenguaje. Finalizamos, de nuevo, invitando a su lectura.
…………………………….
De los kukama se ha dicho que son
“expertos navegantes y canoeros” (jesuitas de las reducciones de Maynas).
Siempre nos impresionó el equilibrio que mantienen sobre la canoa. Es
espectacular cómo se desplazan por el borde de los botes en pleno movimiento.
Se ha destacado su milenarismo (Oscar Agüero y Jaime Regan) y etnodinamismo (Oscar
Agüero). En la época del caucho hubo desplazamientos de este pueblo hasta
Colombia y Brasil. En Colombia dicen que “los cocama nacen en Perú” (Nathalie
Petesch). Por tanto, las fronteras nacionales han separado al pueblo kukama,
que es un pueblo transfronterizo.
Son excelentes pescadores,
ipurakari (Roxani Rivas). Esto contrata con el fuerte descenso de la pesca en
Loreto por múltiples causas que ahora no vamos a tratar. En la década de 1980,
huyendo de la discriminación, utilizaron la estrategia de convertirse en “nativos
invisibles” (Anthony W. Stocks). A comienzos de milenio los pobladores de
Juancito, en el río Ucayali, fueron descritos como “ex-cocama” (Peter Gow). En
muchas oportunidades hemos escuchado: “mi abuelo era kukama; yo, no”. Una forma
de buscar la distancia necesaria para poder apropiarme de los conocimientos del
abuelo, como de un extraño.
“Humanidad territorializada”
(Mireia Campanera Reig) es la manera de expresar la importancia nuclear del
cuidado y la necesidad de percibir su territorio desde parámetros más allá de
los occidentales. Otra propuesta los estudia a partir de las “geografías
afectivas” (Daniel Fernandes Moreira y Marco Colombier). Como no podía ser de
otro modo, los continuos derrames de petróleo han generado incertidumbre en la
población kukama (Claudia Grados Bueno y Eduardo Pacheco Riquelme). Un tema
doloroso como los suicidios en Nauta ha sido abordado por Maite Bustamante. Erwy
Aquituari ha hecho su contribución desde la educación. En otro espacio nos
hemos aproximado a ellos a partir de la “inestabilidad ontológica” (Manuel
Berjón y Miguel Angel Cadenas).
Para un acercamiento lingüístico contamos con los trabajos del agustino Lucas Espinosa, la brasileña Ana Suelly Cabral y la peruana Rosa Vallejos. Para el proto omagua kukama están los trabajos de Zachary O’Hagan y Lev Michael. Desde el punto de vista de la revitalización de la lengua podemos visualizar los videos producidos por Radio Ucamara, de modo especial las canciones en kukama. Una de las más conocidas es kumbarikira. Son de interés los trabajos sobre Radio Ucamara de Andrea Cabel y Miguel Angel Angulo.





