Mostrando entradas con la etiqueta wampis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta wampis. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de marzo de 2018

BABEL. Sobre un videoclip indígena.

Manolo Berjón
Miguel Angel Cadenas

Estudiantes en la ciudad de Iquitos, integrantes de 7 pueblos indígenas, se han unido para brindarnos un bello videoclip: awajun, wampís, kandozi, kichwa, kukama, tikuna y shawi. Pueblos indígenas que enfrentan diversas problemáticas y que afrontan el presente y el futuro de manera diversa. Como buenos amazónicos expresan la pluralidad. Se puede percibir en los ritmos, letras, tonos… diferentes.



Algunos de estos pueblos han tenido disputas graves en el pasado. Son muy conocidas las existentes entre los awajun y los shawi, por poner un único caso. Pero también han tenido relaciones comerciales ancestrales. El curare tikuna ha sido muy apreciado y ha viajado muy lejos en el intercambio comercial con otros pueblos. La kichwanización de la selva es un proceso anterior a la llegada de los españoles. Probablemente el kichwa sirvió como vehículo de comunicación de diversos pueblos, sobre todo záparo, que adoptaron el kichwa como una forma de entendimiento. Los kukama habitan en tres países diferentes: Perú, Colombia y Brasil, fruto de la dispersión del caucho. Se están produciendo las primeras redes entre los kukama de los tres países. La propuesta del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis y el Gobierno Autónomo del Pueblo Kandozi nos parecen dos de las propuestas más interesantes de lo que está aconteciendo ahora en los pueblos indígenas. Si las propuestas de los wampis y kandozi salen adelante nos llevarán a una configuración del Estado diferente a como la conocemos ahora.

Los jóvenes de estos pueblos se enfrentan de modo diverso a los desafíos que tienen sus propios pueblos. La penetración de carreteras en la selva, el eje petrolero formado por los pozos petroleros en la frontera Perú-Ecuador con el obsoleto oleoducto nor-peruano, la línea de transmisión eléctrica Moyobamba-Iquitos, las represas proyectadas sobre el Marañón y la hidrovía amazónica son algunas de las amenazas que enfrentan estos pueblos. En el fondo está la expansión del capitalismo en la amazonía, con una segunda fase neo-extractivista, siguiendo las huellas de la infausta época del caucho en la primera fase del capitalismo.

Es un motivo de esperanza que, unos jóvenes indígenas cursando sus estudios superiores en la ciudad de Iquitos, se reúnan para realizar este videoclip. Muy probablemente estos mismos jóvenes, con sus títulos en mano, puedan representar a sus propios pueblos en un futuro no muy lejano. Probablemente estamos asistiendo a la capacitación de una nueva dirigencia indígena con títulos académicos. Falta mucho por una educación intercultural, no solo para los indígenas, también para los que se creen más blancos. Estos muchachos actuales incorporarán a sus saberes los conocimientos tradicionales a los que sumarán los conocimientos adquiridos en la ciudad para converger en una expresión indígena diferente.

Es motivo de alegría que utilicen sus lenguas indígenas como vehículo de comunicación.  Es de gran valor enriquecer el espacio público con las lenguas indígenas. Siempre y cuando los que no hablamos estas lenguas amazónicas no las reduzcamos a una estética multicultural. Eso implica, mejores condiciones de vida para los pueblos indígenas y apoyo concreto para las personas. Las proyectadas carreteras sobre Loreto, además de suponer un despojo de recursos naturales, supondrá un golpe muy duro para los hablantes de lenguas indígenas que verán sus territorios ocupados por todo tipo de extraños. Proteger a las lenguas implica proteger a los hablantes. Pero, al día de hoy, no se puede proteger a nadie sin su participación, consentimiento y delineación de políticas que le incumben.

Quisiéramos anotar, aunque sea de pasada, la importancia de las cosmologías para los pueblos indígenas. La ubicuidad de la boa en el videoclip es deliberada, con ramificaciones que van desde la creación de los ríos hasta la estética. Los bosques, la lupuna, las ranas, las aves, la flecha… forman parte de este bello e intrincado mundo indígena. En definitiva, los ríos amazónicos no son “carreteras de agua” como nos quieren vender los promotores de la hidrovía amazónica. El agua dulce ya se ha convertido en uno de los grandes temas del mundo actual. La contaminación, el dragado de los ríos, la deforestación… son tiros en el propio pie (cuando no en el propio corazón). En estas circunstancias cantar a la boa tiene un fuerte componente alternativo.

La frescura propia del videoclip y de los jóvenes que participan es la mejor garantía de la cantidad de personas que desean una vida como gente conforme a sus propias trayectorias. Lo peor que nos puede suceder es que este videoclip se estrelle contra el “techo de cristal” de un cierto público, los de siempre, y nos quedemos atrapados en él. Les invitamos, por tanto, a escuchar, difundir y disfrutar de Babel. Haría bien el Estado peruano de potenciar este tipo de eventos. Y, por cierto, el Ministerio de Cultura debería gestionar que exposiciones de pintores amazónicos pueden llegar a la ciudad de Iquitos. Se conoce más y mejor a los pintores amazónicos en Lima que en Iquitos.

Sirvan estas pocas palabras para responder a la petición de un amigo.


Post Data:

En el coloquio posterior a la presentación del videoclip varias personas preguntaron porqué los jóvenes utilizan ropa occidental en lugar de la ropa tradicional. Dejemos constancia en una breve respuesta: si los blancos actuales ya no vestimos como nuestros abuelos, ¿por qué no lo podrían hacer los indígenas? No hay ningún motivo para ello. Segundo, una característica amazónica fundamental es la “apropiación de lo extraño”. Utilizar ropa occidental por parte de los indígenas va más allá de cubrir el cuerpo, implica también y, sobre todo, querer apropiarse de los conocimientos de los blancos a través de la ropa de los blancos.
Gracias a la REPAM (Red Eclesial Panamazónica), un organismo de la iglesia católica en la Panamazonía y al Instituto Chaikuni por el aporte económico para la realización del videoclip. Gracias también a OEPIAP (Organización de Estudiantes de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Peruana) por su participación. Pero, sobre todo, gracias a radio Ucamara, una radio de la iglesia católica especializada en acompañamiento al pueblo kukama.


Pueden ver el videoclip Babel en las siguientes direcciones:
-          Subtitulado en castellano: https://www.youtube.com/watch?v=wC_KOxHHPhE
-          Subtitulado en inglés: https://www.youtube.com/watch?v=pZWVfYM-tYg

-          Subtitulado en portugués: https://www.youtube.com/watch?v=EUb6eRcScEw

viernes, 29 de diciembre de 2017

LOS “INIMAGINABLES” EN EL MOVIMIENTO INDÍGENA. Una nota previa a la llegada del Papa Francisco

Iquitos, 29 diciembre 2017

Manolo Berjón 
Miguel Angel Cadenas


El final de año es un tiempo propicio para hacer balances y resúmenes. Lo nuestro no va en esta línea, pero sí trazaremos una flecha de lo que nos parece más interesante del movimiento indígena actual. Para poder comprender el presente nos remontamos unos años atrás. Sin duda, las dos leyes indígenas internacionales tienen un rol preponderante: El Convenio 169 OIT (1989) y la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007).

Archivo Fotográfico: IIDS


Nos situamos en Perú. El año 2011, el Pueblo Achuar del Pastaza, representado en la FENAP (Federación de la Nación Achuar del Perú), inició un procedimiento administrativo, ante el Gobierno Regional de Loreto, para ser reconocido como tal y exigió la titulación de su territorio integral. Estas gestiones no dieron resultado. El 8 de abril de 2015 la FENAP interpone una acción de amparo contra el Gobierno Regional de Loreto, Perupetro S.A. y Ministerio de Cultura del Perú. El 20 de diciembre de 2017 el Segundo Juzgado Civil de Iquitos emite la Resolución número noventa y tres, donde se insta a proceder “a la titulación [del territorio integral] del Pueblo Achuar constituidos en la Federación del Pueblo Achuar”[1].

El 29 de junio de 2014, en la denominada “Declaración de Pucallpa”[2] se declara “el territorio integral ancestral de los pueblos indígenas, originarios y autónomos pano, arawak y otros”, asumiendo “la defensa del derecho a la vida plena de los pueblos indígenas, orientado a asegurar la intangibilidad y el respeto de los territorios ancestrales de los pueblos originarios”.
El 29 de noviembre de 2015 en la comunidad nativa de Soledad se decreta la Ordenanza N° 001-2015-GTANW_CCNN Soledad, rio Kanus, donde se establece el Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampis[3].

Estas tendencias nos parecen las más dinámicas del movimiento indígena actual en la Amazonía peruana. Eran inimaginables hace 30 años y ahora son realidades. Consideramos que abrirán nuevas puertas a otras organizaciones y federaciones indígenas. Se puede percibir claramente la utilización de las herramientas políticas y jurídicas necesarias para conseguir derechos ancestrales. Lejos de la violencia, estas organizaciones han utilizado la reglamentación en vigor para conseguir sus derechos. Estas tendencias, a nuestro parecer, modificarán el panorama político en Perú en los próximos años. Estaremos atentos a cómo se irán desarrollando.

El territorio y la autonomía son dos de los derechos reclamados por estos pueblos indígenas. Consideramos que tienen una gran relevancia en el momento actual los planteamientos que han llevado a estos pueblos indígenas a reclamar sus derechos. Sin embargo, nos parece que una parte importante de los pueblos indígenas habitan las ciudades. Acá entramos en un terreno difícil. La ciudad modifica las costumbres de sus habitantes. El manejo del tiempo y del espacio se transforman. Si a esto sumamos que hay generaciones enteras que habitan en la ciudad, es fácil de comprender que las demandas que sostienen serán diferentes.

Puede que el derecho al territorio, en estos indígenas urbanos, no sea central. Lo cual no impide que tengan otras demandas. El acceso a la salud, el transporte, el trabajo… serán nuevas realidades. Llegan a la ciudad buscando mejores condiciones de vida, que no siempre consiguen. Suelen realizar los trabajos más peligrosos, con peores horarios, las condiciones laborales más desventajosas y remuneraciones más pequeñas: cargueros en los puertos, vigilantes, motocarristas, cuidadoras de ancianos y niños, limpieza… Habitan en los espacios urbanos con menos servicios (agua, desagüe, recojo de basura…), los centros educativos, donde se matriculan sus hijos, tienen la peor infraestructura y la atención en salud refleja barreras culturales clave, como el manejo del cuerpo, donde una operación que corta el cuerpo o una transfusión de sangre se convierten en asuntos delicados que no siempre son comprendidos por los trabajadores de salud.

Ahora hablan el “castellano loretano” (en la ciudad de Iquitos, nos referimos), aunque las construcciones de la frase suelen reflejar construcciones en idiomas indígenas, las cosmologías son indígenas y los sueños continúan cumpliendo un rol preponderante. Tienen que vérselas con la discriminación y suelen hacer colas interminables para acceder a los servicios públicos. Son estos indígenas urbanos, si toman conciencia de su etnicidad, los que plantearán nuevos desafíos al Estado con derechos que hoy por hoy existen, pero no son reivindicados.

Dentro de poco llegará el papa Francisco al Perú y tendrá un encuentro con pueblos indígenas en Puerto Maldonado. Estaremos atentos a sus gestos y sus discursos. Nos encantaría que también hiciera referencia a los derechos de estos indígenas urbanos, que todavía permanecen "inimaginables" para muchas personas, pero que pueden llegar a convertirse en realidades.